Efectos del monitoreo por medio del Índice
Biespectral en anestesia ambulatoria: un metaanálisis de pruebas
aleatorias controladas y un análisis de costos
Liu, Spencer S. M.D.
Anesthesiology
2004; 101: 311-5
Información previa: La cirugía ambulatoria
está creciendo en popularidad mundialmente. Por ejemplo, 50-70%
de los procedimientos quirúrgicos en Norte América se
efectúan en forma ambulatoria. El uso del monitoreo por medio
del Índice Biespectral (BIS) para la titulación de la
anestesia general puede permitir el uso de menos anestésicos,
reducción en los efectos colaterales y una recuperación
más rápida del paciente.
Método: Se consultó MEDLINE y otras
bases de datos buscando estudios aleatorios controlados que examinaran
el uso del monitoreo por medio del BIS versus la práctica estándar
en pacientes sometidos a cirugía ambulatoria. Las evoluciones
fueron extraídas de estos artículos y se realizó
un metaanálisis.
Resultados: Un mil trescientos ochenta sujetos en
11 estudios fueron incluidos en el metaanálisis. El uso del
monitoreo por medio del BIS redujo significativamente el consumo de
anestésicos en 19%, redujo la incidencia de náusea/vómito
(32% vs. 38%; cociente de posibilidades, 0.77) y redujo el
tiempo en la sala de recuperación en 4 min. Sin embargo, estos
beneficios no resultaron en reducción significativa en el tiempo
hasta el egreso del paciente de la unidad de cirugía ambulatoria.
El análisis de costos utilizando costos en conjunto indicaron
que el uso de monitoreo por medio del BIS incrementó el costo
por paciente en US $ 5.55 debido al costo de los electrodos BIS.
Conclusiones: El uso del monitoreo por medio del
BIS redujo modestamente el consumo anestésico, el riesgo de
náusea y vómito y el tiempo en la sala de recuperación.
Estos beneficios no redujeron el tiempo de permanencia en la unidad
de cirugía ambulatoria y el costo de los electrodos BIS excedió
cualquier ahorro en los costos.
Una estudio aleatorio controlado comparando
la máscara laríngea ProSealTM con el tubo
laríngeo de succión en pacientes ventilados mecánicamente
Gaitini, Luis A. M.D; Vaida, Sonia J. M.D.; Somri, Mostafa
M.D.; Yanovski, Boris M.D.; Ben-David, Bruce M.D.; Hagberg, Carin
A. M.D.
Anesthesiology
2004; 101:316-20.
Información previa: La máscara laríngea
ProSealTM (PLMA) (Laryngeal Mask Company, Henley-on-Thames,
Reino Unido) es una máscara laríngea nueva con un manguito
modificado diseñado para mejorar su sellado y un tubo de drenaje
para la colocación de un tubo gástrico. Similarmente,
el tubo laríngeo de succión (LTS) (VBM Medizintechnik
Gmbh, Sulz a.N, Alemania) es un tubo laríngeo nuevo que también
tiene un canal adicional para la colocación del tubo gástrico.
Este estudio comparó la colocación y el funcionamiento
de estos dos dispositivos.
Métodos: Ciento cincuenta pacientes sometidos
a anestesia general para cirugía electiva se asignaron aleatoriamente
al PLMA (n = 75) o al LTS (n = 75). Se determinaron la oxigenación
y ventilación, facilidad de inserción, visión
por fibra óptica, presión de escape o fuga orofaríngea,
datos de ventilación, facilidad de inserción del tubo
gástrico y morbilidad postoperatoria de la vía aérea.
Resultados: Después de la exitosa inserción
de los dispositivos en 96% de los pacientes con el PLMA y en 94.4%
con el LTS fue posible mantener la oxigenación, ventilación
y mecánica respiratorias durante la intervención quirúrgica
completa. Los índices de éxito al primer y segundo intento
de inserción fueron 57 pacientes (76%) y 15 pacientes (20%),
respectivamente, para la PLMA y 60 pacientes (80%) y 11 pacientes
(14.6%), respectivamente, para el LTS. La inserción en la vía
aérea no fue exitosa con la PLMA en tres pacientes y con el
LTS en cuatro pacientes. El tiempo para alcanzar una vía aérea
efectiva fue 36 + / - 24 seg con la PLMA versus 34 + / - 25 seg con
el LTS. La inserción del tubo gástrico fue posible en
97.3% de los pacientes con la PLMA y en 96% con el LTS.
Conclusiones: Con respecto a la fisiología
y clínica, la PLMA y el LTS son similares y cualquiera de los
dos dispositivos puede utilizarse para establecer una vía aérea
segura y efectiva en pacientes adultos anestesiados y ventilados mecánicamente.
Comparación basada en el sexo y peso para los criterios
de selección del tamaño de la máscara
laríngea ProSealTM: un estudio
aleatorio de pacientes adultos sanos anestesiados y relajados.
Kihara, Shinichi M.D.; Brimacombe, Joseph R. F.R.C.A., M.D.; Yaguchi,
Yuichi M.D..; Taguchi, Noriko M.D.; Watanabe, Seiji M.D.
Anesthesiology
2004; 101:340-3.
Información previa: Los autores compararon
la fórmula del fabricante basada en el peso (tamaño
3 para peso < 50 kg, tamaño 4 para peso 50-70 kg y tamaño
5 para peso > 70 kg) con una fórmula basada en sexo (tamaño
4 para mujeres y tamaño 5 para hombres) para seleccionar el
tamaño apropiado de la máscara laríngea ProSealTM.
Métodos: Doscientos treinta y siete pacientes
adultos sanos, anestesiados y relajados (estado físico según
la ASA I o II; edad, 18-80 años) fueron aleatoriamente asignados
a una selección del tamaño basada en el peso o en el
sexo. Un usuario experimentado insertó la máscara laríngea
ProSealTM con la técnica digital. Se comparó
lo siguiente: facilidad de inserción, presión de escape
orofaríngea, facilidad de ventilación, intercambio de
gas, localización del escape de gas, posición anatómica,
lesión de la mucosa y problemas postoperatorios faringolaríngeos.
La colección de datos intra y post operatorios fue con y sin
anonimato respectivamente.
Resultados: La facilidad de inserción, posición
anatómica, intercambio de gas, lesión de la mucosa y
problemas faringolaríngeos post operatorios fueron similares
entre los grupos. Con mayor frecuencia se seleccionaron máscaras
laríngeas ProSealTM más grandes para el grupo
basado en el sexo, (P < 0.0001), fue mayor la presión de
fuga orofaríngea (P = 0.02), fueron menores el volumen del
escape (P = 0.004) y la fracción del escape (P = 0.007) y fueron
detectados menos frecuentemente los escapes orofaríngeos (P
= 0.03).
Conclusión: La selección del tamaño
para la máscara laríngea ProSealTM es igualmente
efectiva utilizando la fórmula del fabricante basada en peso
o la fórmula basada en sexo en pacientes adultos sanos anestesiados
y relajados, pero el escape de pequeños volúmenes de
aire desde la boca ocurre menos frecuentemente con la fórmula
basada en el sexo.
Beneficio inmediato pero no a largo plazo de la anestesia
regional comparada con la general en la cirugía ambulatoria
de la mano
McCartney, Colin J. L. M.B.Ch.B., F.C.A.R.C.S.I., F.R.C.P.C.;
Brull, Richard M.D., F.R.C.P.C; Chan, Vincent W. S. M.D., F.R.C.P.C.;
Katz, Joel Ph.D.; Abbas, Sherif M.D.; Graham, Brent M.D., F.R.C.S.C.;
Nova, Hugo M.D.; Rawson, Regan R.N.; Anastakis, Dimitri J. M.D., F.R.C.S.C.,
F.A.C.S.; von Schroeder, Herbert M.D., F.R.C.S.C.
Anesthesiology
2004; 101:461-7.
Información previa: El propósito
de este estudio fue determinar si la anestesia regional o la anestesia
general proporcionan mejor analgesia con menores eventos adversos
hasta 2 semanas después de cirugía ambulatoria de la
mano.
Métodos: Los pacientes sometidos a cirugía
ambulatoria de la mano fueron asignados aleatoriamente a recibir anestesia
regional ( bloqueo axilar del plexo braquial ; n = 50) o anestesia
general (n = 50). Antes de la cirugía, todos los pacientes
calificaron su dolor en la mano (escala visual análoga) e incapacidad
relacionada con el dolor (Pain-Disability Index). Después de
la cirugía, se determinó la elegibilidad para obviar
el paso por la unidad de cuidados post anestesia ("fast track")
y se midieron las puntuaciones del dolor, efectos adversos y elegibilidad
para marcharse a la casa. Durante los días postoperatorios
1, 7, y 14 los pacientes documentaron su dolor, consumo de opioides,
efectos adversos, índice de incapacidad por el dolor y satisfacción.
Resultados: Más pacientes en el grupo de anestesia
regional fueron elegibles para "fast-track" (P
< 0.001), mientras que la duración de su estadía
en la unidad de cuidados post anestesia fue más corta en el
grupo de anestesia regional (P < 0.001).El tiempo
para la primera solicitud de analgésicos fue mayor en el grupo
de anestesia regional (P < 0.001) y el consumo de opioides estuvo
reducido antes del egreso hospitalario (P < 0.001). En el grupo
de anestesia regional, las puntuaciones del dolor medidas a los 30,
60, 90 y 120 min después de la cirugía fueron más
bajas (P < 0.001) y los pacientes estuvieron menos tiempo en el
hospital después de la cirugía (P < 0.001). Más
pacientes en el grupo de anestesia general experimentaron náusea/vómito
durante la recuperación en el hospital (P < 0.05). Sin embargo,
en los días post operatorios 1, 7, y 14, no hubo diferencias
en el dolor, consumo de opioides, efectos adversos, índice
de incapacidad por el dolor o satisfacción.
Conclusiones: A pesar de la significativa reducción
en el dolor antes del egreso hospitalario después de cirugía
ambulatoria de la mano, el bloqueo axilar del plexo braquial de inyección
única no reduce el dolor en casa o durante los días
post operatorios 1 hasta el día 14 después de cirugía
cuando se comparó con la anestesia general. Sin embargo, la
anestesia regional proporciona otros beneficios significativos tempranos,
incluyendo la reducción en la náusea y más rápido
egreso hospitalario.
El requerimiento anestésico se incrementa en las
personas con cabello rojo
Liem, Edwin B. M.D.; Lin, Chun-Ming M.D.; Suleman, Mohammad-Irfan
M.D.; Doufas, Anthony G. M.D., Ph.D.; Gregg, Ronald G. Ph.D. [S];
Veauthier, Jacqueline M. Ph.D.; Loyd, Gary M.D.; Sessler, Daniel I.
M.D.
Anesthesiology
2004;101:279-83
Información previa: La edad y la temperatura
del cuerpo alteran los requerimientos anestésicos inhalatorios;
sin embargo, ningún genotipo humano está asociado con
requerimiento anestésico. Hay una impresión anecdótica
de que el requerimiento anestésico es mayor en las personas
con cabello rojo. Aún más, el cabello rojo resulta de
distintas mutaciones del receptor melanocortin-1. Por lo tanto, los
autores probaron la hipótesis de que el requerimiento para
el anestésico volátil desflurano es mayor en las mujeres
con cabello natural de color rojo que en mujeres con el cabello oscuro.
Métodos: Los autores estudiaron mujeres sanas
con cabello rojo brillante (n = 10) o cabello oscuro (n = 10). Se
tomaron muestras de sangre para análisis subsecuente de los
alelos del receptor melanocortin-1. Se indujo anestesia con sevoflurano
y se mantuvo con desflurano aleatoriamente colocado a una concentración
de final de espiración entre 5.5 y 7.5%. Después de
un período de equilibrio, una estimulación eléctrica
nociva (100 Hz, 70 mA) fue transmitida a través de agujas intradérmicas
bilaterales. Si el voluntario se movía en respuesta a la estimulación,
el desflurano se incrementó en 0.5%; de lo contrario se disminuyo
en 0.5%. Esto se prolongó hasta que los voluntarios “pasaron”
de movimiento a no movimiento (o viceversa) cuatro veces. Las curvas
de regresión logística individual fueron utilizadas
para determinar el requerimiento de desflurano (P50). Los requerimientos
de desflurano en los dos grupos fueron comparados utilizando la prueba
de dos muestras Mann-Whitney no paramétrica; P < 0.05 se
consideró como estadísticamente significativo.
Resultados: El requerimiento de desflurano en las
mujeres con el cabello rojo (6.2 vol % [95% IC, 5.9-6.5]) fue significativamente
mayor que el de las mujeres con el cabello oscuro (5.2 vol % [4.9-5.5];
P = 0.0004). Nueve de 10 mujeres con el cabello rojo fueron homocigotas
o heterocigotas compuestas para mutaciones en el gen del receptor
melanocortin-1.
Conclusiones: Las mujeres de cabello rojo parecen
tener un fenotipo diferente ligado al requerimiento anestésico
en humanos que puede también ser rastreado a un genotipo específico.
ACTA ANAESTHESIOLOGICA
SCANDINAVICA - VOLVER
ARRIBA
Influencia de la formulación de propofol
en la farmacocinética y la farmacodinámica en pacientes
anestesiados
R. Calvo, S. Telletxea, N. Leak, L. Aguilera, E. Suarez, L. De La
Fuente, A. Martin-Suarez y J. C. Lukas
Acta
Anaesthesiologica Scandinavica 2004; 48; 1038-48
Información previa: En la anestesia con
propofol, la variabilidad persiste además del sofisticado efecto
deseado. La formulación de la droga puede ser otro factor.
Hemos analizado, retrospectivamente, la farmacocinética y la
farmacodinámica en pacientes quirúrgicos monitorizados
y anestesiados con cada una de las cinco formulaciones de propofol.
Métodos: Se administró propofol al
1% [”forma” 1: Diprivan®(Zeneca Limited,
Macclesfield, Reino Unido), 2: Recofol® (Schering España,
Madrid, España), 3: Ivofol® (Juste, Madrid,
España), 4: Propofol Abbott® (Abbott Laboratories,
Madrid, España), 5: Fresenius® (Fresenius
Kabi España, Barcelona, España)] a 77 pacientes ASA
I-II con edad [promedio (rango) 44 (18-65) años]. La inducción
de la anestesia se hizo con variadas dosis de propofol hasta alcanzar
60 en el Índice Biespectral (BIS) en el grupo I (n = 48, desarrollo
modelo) o signos clínicos estándar en el grupo II (n
= 29, validación). El mantenimiento se hizo con tres infusiones
de 10-min de 10, 8 y 6 mg kg-1 h-1. Se obtuvieron
tres muestras de sangre de cada sujeto, inmediatamente después
de la inducción y a los 15 y 30 min del mantenimiento, con
BIS y variables hemodinámicas registradas en esos momentos.
Las concentraciones sanguíneas totales y libres de propofol
fueron determinadas con HPLC. Se estudiaron los modelos farmacocinéticos
y modelos farmacodinámicos con índice de equilibrio
de enlace ke0, con un procedimiento de efectos mixtos (NONMEM).
Resultados: La dosis de inducción (grupo
I) señaló gran variabilidad interindividual [promedio
(rango) 163 (90-290 mg)] que se correlacionó significativamente
con la edad, la presión arterial basal sistólica y la
formulación. La farmacocinética del propofol (modelo
básico) fue descrita por un modelo de un compartimiento con
(valor típico [coeficiente interindividual de variación
porciento (CV%)]) CL=2.30 l min-1 (27%) y V=8.40 l (80%). El peso
y la formulación, dentro de NONMEM, resultaron ser covariantes
significativas para CL and V, reduciendo su CV% a 25% y 74%, respectivamente.
El modelo final farmacocinético/farmacodinámico, que
incluye la formulación, señaló un 50% de reducción
en el CV% para ambos el ke0 y el error residual. Este modelo farmacocinético/farmacodinámico
fue validado en el grupo II con 33% de precisión y sin sesgo.
Conclusión: La farmacocinética y farmacodinámica
no son iguales para todas las formulaciones, lo cual contribuye a
un incremento en la variabilidad del efecto observado.
Cambios en el tiempo de la respuesta visual y auditiva durante
la sedación consciente con propofol
K. M. Kim, W. J. Jeon, D. H. Lee, W. C. Kang, J. H. Kim,
y G. J. Noh
Acta
Anaesthesiologica Scandinavica 2004; 48; 1033-7
Información previa: Utilizando un dispositivo
de presión de un botón, investigamos si el tiempo de
la respuesta visual o auditiva se incrementaría al aumentar
la sedación, y valoramos las puntuaciones de respuesta de la
escala “Observer's Assessment of Alertness/Sedation (OAA/S)”
en el punto de la primera pérdida de respuesta a la estimulación
visual o auditiva.
Métodos: En el experimento 1 aplicamos la
estimulación visual y auditiva a 19 pacientes a medida que
la concentración plasmática de propofol pre-fijada se
iba incrementando para determinar si la respuesta visual o la auditiva
se perdería primero. A cada uno de treinta pacientes se les
administró propofol, comenzando con una concentración
plasmática de propofol pre-fijada a 0.3 µg ml-1 y aumentando
en incrementos de 0.2 µg ml-1, durante los cuales la estimulación
visual (experimento 2) o auditiva (experimento 3) fue aplicada cuando
la concentración en el sitio-efector alcanzó la concentración
plasmática de propofol pre-fijada. Se midieron el tiempo de
la respuesta visual, el tiempo de la respuesta auditiva y la concentración
en el sitio-efector así como las cantidades totales de propofol
y las puntuaciones OAA/S en la primera pérdida de respuesta
visual/auditiva.
Resultados: La respuesta visual desapareció
más temprano que la respuesta auditiva en 84.2% de los pacientes.
El tiempo de la respuesta visual y el tiempo de la respuesta auditiva
estuvieron linealmente prolongados a medida que la concentración
de propofol del sitio-efector aumentó. La concentración
del sitio-efector y la cantidad total de propofol en la primera pérdida
de la respuesta visual fueron 1.2 ± 0.4 µg ml-1 y 57.9
± 16.7 mg, comparado con 1.4 ± 0.5 µg ml-1 y 71.6
± 26.1 mg, respectivamente, en la primera pérdida de
respuesta auditiva. La mediana de la puntuación (rango) de
OAA/S en la primera pérdida de respuesta visual y auditiva
fue 4 (3-4) y 3 (2-4), respectivamente.
Conclusión: El tiempo de respuesta visual
y el tiempo de respuesta auditiva estuvieron linealmente prolongados
con el incremento de la sedación. La respuesta visual puede
ser útil para el monitoreo de la sedación consciente.
¿Es el Índice ARX un indicador más
sensible de la profundidad anestésica que el Índice
Biespectral durante la anestesia con
sevoflurano/óxido nitroso?
T. Nishiyama, T. Matsukawa y K. Hanaoka
Acta
Anaesthesiologica Scandinavica 2004; 48; 1028-32
Información previa: Durante la anestesia
general, los componentes hipnóticos han sido monitoreados por
electroencefalograma. El Índice Biespectral es derivado de
un electroencefalograma cortical, pero el Índice A-line ARX
es la respuesta electroencefalográfica a estímulos auditivos.
El propósito de este estudio fue comparar los cambios del Índice
A-line ARX y del Índice Biespectral durante la anestesia con
sevoflurano – óxido nitroso.
Métodos: Cien mujeres con edades entre 30-60 años,
programadas para mastectomía parcial, fueron divididas en dos
grupos. La anestesia fue inducida con sevoflurano 5% y óxido
nitroso en oxígeno durante 3 min. Se insertó una máscara
laríngea y la anestesia se mantuvo con sevoflurano 1-2% y óxido
nitroso en oxígeno. Durante la cirugía, la concentración
final del sevoflurano se mantuvo en 0.5%, 1%, o 2% durante 5 min antes
de cada medición. Se midieron la presión arterial, la
frecuencia cardiaca y el Índice A-line ARX (n = 50), así
como el Índice Biespectral (n = 50).
Resultados: La presión arterial y la frecuencia
cardiaca se incrementaron después de la inserción de
la máscara laríngea y la presión arterial disminuyó
a 2% de sevoflurano en ambos grupos similarmente. El Índice
A-line ARX, pero no el Índice Biespectral se incrementó
significativamente por la inserción de la máscara laríngea
y la incisión en la piel. El Índice A-line ARX disminuyó
a 2% de sevoflurano comparado con 0.5%, mientras que el Índice
Biespectral permaneció sin cambio.
Conclusión: Durante la anestesia con sevoflurano-óxido
nitroso, el Índice A-line ARX pudiera ser un indicador más
sensible de la profundidad anestésica que el Índice
Biespectral.
BRITISH JOURNAL OF ANAESTHESIA
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ARRIBA
Efecto de la infusión intravenosa intraoperatoria
de cristaloides en la náusea y el vómito postoperatorio
después de laparoscopia ginecológica: comparación
de 30 y 10 ml kg-1
J. J. Magner, C. McCaul, E. Carton, J. Gardiner y D. Buggy
British
Journal of Anaesthesia 2004 93(3):381-385
Información previa: La administración
de líquidos i.v. ha sido señalada como reductora de
la náusea y el vómito postoperatorio. La dosis óptima
es desconocida. Probamos la hipótesis de que la administración
de cristaloides i.v. de 30 ml kg-1 reduciría la
incidencia de la náusea y el vómito postoperatorio comparándola
con 10 ml kg-1 del mismo líquido.
Métodos: En total 141 pacientes femeninas
ASA I sometidas a laparoscopia electiva fueron asignadas aleatoriamente,
a doble ciego, a recibir 10 ml kg-1 (n = 71; grupo CSL-10)
o 30 ml kg-1 (n = 70; grupo CSL-30) de lactato de sodio
i.v.
Resultados: En las primeras 48 h después de
la anestesia, la incidencia de vómito fue menor en el grupo
CSL-30 que en el grupo CSL-10 (8.6% vs 25.7%, P = 0.01).
El uso de antieméticos fue menor en el grupo CSL-30 a las 0.5
h (2.9% vs 14.3%, P = 0.04). La incidencia de náusea
severa estuvo significativamente reducida en el grupo en tratamiento
al despertar (2.9% vs 15.7%, P = 0.02), a las 2 h (0.0% vs
8.6%, P = 0.04) y acumulativamente (5.7% vs 27.1%, P = 0.001).
Los números necesarios para tratar de prevenir el vómito,
la náusea severa y el uso de antieméticos en las primeras
48 h, fueron 6, 5 y 6, respectivamente.
Conclusión. La administración i.v.
de solución de lactato de sodio 30 ml kg-1 a mujeres
sanas sometidas a laparoscopia ginecológica como casos de un
día redujo la incidencia de náusea y vómitos
y el uso de antieméticos cuando se comparó con la solución
de lactato de sodio 10 ml kg-1.
La aplicabilidad en pacientes pediátricos de las puntuaciones
de riesgo para náusea y vómito postoperatorios de pacientes
adultos
L. H. J. Eberhart, A. M. Morin, D. Guber, F. J. Kretz, A. Schäuffelen,
H. Treiber, H. Wulf and G. Geldner
British
Journal of Anaesthesia 2004 93(3):386-392
Información previa: Las puntuaciones para
predecir la ocurrencia de vómito postoperatorio o náusea
y vómito están bien establecidas en pacientes adultos.
El propósito de esta encuesta fue evaluar en 983 pacientes
pediátricos (0–12 años ), sometidos a varios procedimientos
quirúrgicos, la aplicabilidad de las puntuaciones de riesgo
desarrolladas y probadas en pacientes adultos.
Método. Las propiedades predictivas de cinco
modelos fueron comparadas con respecto al poder discriminatorio (
medido por el área bajo la curva de un receptor operativo característico)
y la calibración (comparación de las incidencias pronosticadas
y actuales de la enfermedad por el peso del análisis de regresión
lineal).
Resultados: La incidencia acumulativa de vómito
post operatorio fue 33.2% en las 24 h. El poder discriminatorio fue
bajo e insuficiente en todos los modelos probados (0.56–0.65).
Aún más, las incidencias que predicen las puntuaciones
solo se correlacionaron vagamente con las incidencias actuales observadas.
Conclusión: En niños se requieren puntuaciones
especializadas. Estas pueden utilizar la historia de vómito
postoperatorio, cirugía de estrabismo, duración de la
anestesia ≥45 min , edad ≥5 años y administración
de opioides postoperatorios como factores de riesgo independientes.
CANADIAN JOURNAL OF ANESTHESIA
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La inducción con sevoflurano-remifentanil es comparable
al propofol-fentanyl-rocuronio en náusea y vómito postoperatorios
después de cirugía laparoscópica
Homer Yang, MD FRCPC, Peter T.-L. Choi, MD FRCPC, James McChesney,
MB CHB FRCPC y Norman Buckley, MD FRCPC
Canadian
Journal of Anesthesia 51:660-667 (2004)
Propósito: Comparar la inducción
con sevoflurano-remifentanil con la inducción con propofol-fentanyl-rocuronio
en relación a la frecuencia de náusea y vómito
post operatorios de moderados a severos en las primeras 24 hr después
de cirugía laparoscópica de un día.
Métodos: Después del consentimiento
informado, 156 pacientes con estado físico ASA clase I a III
sometidos a colecistectomía laparoscópica o ligadura
de trompas fueron asignados aleatoriamente a inducción con
sevoflurano 8%, N2O 67% y remifentanil i.v. 1 a 1.5 µg·kg-1
ó inducción con fentanil i.v. 2 a 3 µg·kg-1,
propofol 2 mg·kg-1 y rocuronio 0.3 a 0.5 mg·kg-1.
Todos los pacientes recibieron ketorolaco i.v. 0.5 mg·kg-1
en la inducción y sevoflurano-N2O para el mantenimiento
de la anestesia con dosis de rocuronio según fuese necesario.
La náusea y el vómito post operatorios fueron tratados
con ondansetron i.v., droperidol o dimenhidrinato; el dolor postoperatorio
fue tratado con analgésicos opioides. Los pacientes fueron
seguidos durante 24 horas en relación a la náusea y
el vómito post operatorios, así como el dolor. Se midieron
las condiciones de intubación, los tiempos de inducción
y de despertar, el tiempo para alcanzar los criterios del egreso hospitalario
rápido y los costos de las drogas.
Resultados: No se encontraron diferencias entre
los dos grupos en sus frecuencias, en 24-hr, de náusea y vómito
post operatorios moderados a severos y dolor post operatorio, o en
sus condiciones de intubación, tiempos de inducción
y despertar así como los tiempos para alcanzar los criterios
de egreso hospitalario rápido. Los pacientes sometidos a inducción
con sevoflurano-remifentanil recibieron más morfina (11 mg
vs 8 mg; P < 0.001) en la unidad de cuidados post anestésicos.
La inducción con sevoflurano-remifentanil resultó en
costos similares de los anestésicos y del total de las drogas
para ambos procedimientos.
Conclusión: No demostramos ninguna diferencia
en la náusea y vómito post operatorios así como
tampoco del dolor, o tiempos de recuperación de la anestesia
o costos entre los grupos de sevoflurano y propofol. La inducción
con sevoflurano-remifentanil es una técnica posible para inducción
anestésica.
Lidocaína y sufentanil
intratecal acortan la recuperación postoperatoria
después de cirugía ambulatoria rectal
Beverly Waxler, MD, Shirley A. Mondragon, MS CRNA, Sonal N. Patel,
MD y Kochuthresia Nedumgottil, MD
Canadian
Journal of Anesthesia 51:680-684 (2004)
Propósito: En cirugía de un día
un tiempo corto de recuperación es importante para el paciente
y para el hospital. Se diseñó un estudio prospectivo
aleatorio, a doble ciego en la unidad de cuidados post anestésicos,
para comparar el tiempo de recuperación de la anestesia espinal
con baja dosis de lidocaína intratecal (IT) y sufentanil con
una con lidocaína IT sola. La incidencia de los efectos adversos
también fue valorada.
Métodos: Cuarenta y nueve pacientes (ASA I–III,
edad 20–69 años) sometidos a anestesia espinal para cirugía
rectal. Los pacientes fueron distribuidos en forma aleatoria en dos
grupos. Un grupo (n = 28) recibió baja dosis de lidocaína
IT (15 mg) y sufentanil (10 µg) y el otro grupo (n = 21) recibió
lidocaina IT (50 mg). Los tiempos para deambulación, la incidencia
de prurito y otras variables fueron registradas. La diferencia estadística
fue asumida si P < 0.05.
Resultados: Nuestros resultados señalan un
tiempo de deambulación significativamente más corto
(120 ± 26 min) después de dosis baja de lidocaína
IT (15 mg) y 10 µg sufentanil vs 50 mg de lidocaína
IT (162 ± 32 min, P < 0.0001). Los pacientes que recibieron
lidocaína IT y sufentanil se recuperaron más rápido.
Cincuenta por ciento de los pacientes que recibieron sufentanil IT
sufrieron de prurito.
Conclusión: Lidocaína IT (15 mg) y
sufentanil resultaron en un menor tiempo para la deambulación,
comparado con lidocaína IT (50 mg) sola y proporcionaron excelente
anestesia a pesar de la desventaja del prurito.
Neostigmina caudal con bupivacaína produce un efecto
analgésico independiente de la dosis en niños
Rajesh Mahajan , MD, Vinod K. Grover, MD MNAMS y Pramila
Chari, MD FAMS
Canadian
Journal of Anesthesia 51:702-706 (2004)
Propósito: Evaluar la eficacia analgésica
y la duración de dosis variadas de neostigmina caudal con bupivacaína
simple y sus efectos colaterales en niños sometidos a cirugía
genito urinaria.
Métodos: En un estudio prospectivo aleatorio
a doble ciego, 80 niños con edades comprendidas entre dos y
ocho años, programados para reparación quirúrgica
de hipospadias fueron asignados en forma aleatoria a uno de cuatro
grupos (n = 20 cada uno) y recibieron bupivacaína caudal simple
al 0.25%, 0.5 mL·kg-1 (Grupo I) o bupivacaína
simple al 0.25%,0.5 mL·kg-1neostigmina (Grupos II–IV)
en dosis de 2, 3 y 4 µg·kg-1 respectivamente.
El dolor postoperatorio fue evaluado durante 24 hr utilizando una
escala objetiva de dolor. También se registraron la presión
arterial, frecuencia cardiaca, saturación de oxígeno,
cantidad total de analgésicos consumidos y efectos adversos.
Resultados: La duración de la analgesia postoperatoria
en el Grupo I (5.1 ± 2.3 hr) fue significativamente más
corta que en los otros tres grupos (II –16.6 ± 4.9 hr;
III – 17.2 ± 5.5 hr; IV – 17.0 ± 5.8 hr;
P < 0.05). El consumo total de analgésicos (paracetamol)
fue significativamente mayor en el Grupo I (697.6 ± 240.7 mg)
que en los grupos recibiendo neostigmine caudal (II – 248.0
± 178.4; III – 270.2 ± 180.8 y IV –230.6
± 166.9 mg; P < 0.05). Los grupos II, III y IV fueron comparables
con relación a la duración de la analgesia postoperatoria
y al consumo total de analgésicos (P > 0.05). La incidencia
de náusea y vómito fue comparable en los cuatro grupos.
No se observó ninguna alteración significativa en los
signos vitales, ni cualquier otro efecto adverso.
Conclusiones: La neostigmina caudal (2, 3 y 4 µg·kg-1)
con bupivacaína produce un efecto analgésico independiente
de la dosis (~16 – 17 hr) en niños al compararlo con
los que recibieron bupivacaína caudal sola (aproximadamente
cinco horas) y una reducción en el consumo de analgésicos
postoperatorios de rescate sin incremento en la incidencia de efectos
adversos.
El bloqueo neuromuscular no modifica la incidencia o severidad del
malestar faringolaríngeo después de anestesia con máscara
laríngea
Thomas M. Hemmerling, MD DEAA, Pierre Beaulieu, MD PhD, Klaus
E. Jacobi, MD, Denis Babin, MSc y Joachim Schmidt, MD
Canadian
Journal of Anesthesia 51:728-732 (2004)
Propósito: La ventilación a presión
positiva utilizando una máscara laríngea ha incrementado
su popularidad. Este estudio examinó la influencia del bloqueo
neuromuscular en la incidencia y severidad del malestar faringolaríngeo
después de ventilación a presión positiva utilizando
una máscara laríngea.
Métodos: 130 pacientes fueron incluidos en
este estudio prospectivo, a doble ciego, aleatorio en dos centros.
La anestesia fue inducida con remifentanil y propofol y se mantuvo
utilizando remifentanil y sevoflurano en 30% de oxígeno y 70%
de aire. Los pacientes fueron ventilados mecánicamente con
15 respiraciones-min -1 con volúmenes corrientes para mantener
el ETCO2 entre 30 – 40 mmHg. Los pacientes fueron asignados
en forma aleatoria a no recibir un agente bloqueador neuromuscular
(grupo de NOBLOCK) o cisatracurio antes de la inserción de
la máscara (grupo BLOCK). Antes del final de la cirugía,
se inyectó morfina 3 a 5 mg iv. Se registraron la facilidad
para la inserción de la máscara, la presión del
manguito y la presión inspiratoria. A los pacientes se les
solicitó inmediatamente después de dos horas y 24 hr
después de la cirugía que clasificaran su dolor en la
garganta, disfonía o disfagia como ausente, mínima,
moderada o severa. Se compararon los datos continuos y categóricos
utilizando la prueba t y la prueba de Chi-cuadrado, respectivamente.
Resultados: Sesenta y ocho y 62 pacientes fueron
distribuidos en forma aleatoria a los grupos “NOBLOCK”
y “BLOCK”, respectivamente. La inserción exitosa
en el primer intento fue de 89% y 92% en los grupos “NOBLOCK
y BLOCK”, respectivamente. Las presiones promedio intramanguito
e inspiratorias fueron 85 ± 35 mmHg y 13 ± 3 mmHg para
el grupo “NOBLOCK”, y 96 ± 34 mmHg y 15 ±
2 mmHg para el grupo “BLOCK”. La incidencia inmediata,
a las dos y 24 hr postoperatoriamente y la severidad del dolor de
garganta, disfonía y disfagia no difirieron significativamente
entre los dos grupos.
Conclusión: El bloqueo neuromuscular no influencia
la facilidad o el índice de éxito en la inserción
de la máscara laríngea, ni la incidencia y la severidad
del malestar faringolaríngeo después de ventilación
a presión positiva utilizando una máscara laríngea.
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Dosis bajas de rocuronio durante la anestesia con remifentanil-propofol
en niños: comparación de las condiciones de intubación
Oztekin S, Hepaguslar H, Kilercik H, Kar AA, Boyaci F, Elar
Z.
Paediatr
Anaesth. 2004 Aug;14(8):636-41.
Información previa: En este estudio prospectivo,
a doble ciego, las condiciones de intubación fueron comparadas
a los 90 seg. después de dos diferentes dosis bajas de rocuronium
durante anestesia con remifentanil y propofol en niños sometidos
a procedimientos ambulatorios.
Métodos: Cuarenta y cuatro niños (ASA
I-II, con edades de 3-12 años) sometidos a cirugía de
un día de ORL fueron premedicados con midazolam 0.5 mg kg-1.
Después de administrar atropina 10 microg.kg-1,
se comenzó una infusión de remifentanil 0.5 microg.kg-1.min-1.
Después de 60 seg, se indujo la anestesia con propofol 2.5
mg.kg-1. Inmediatamente después de una dosis bolo
de propofol, los niños recibieron dosis de rocuronio de 0.15
mg.kg-1 (grupo I, n = 22) o 0.3 mg.kg-1 (grupo
II, n = 22) de manera aleatoria, después de lo cual se agregó
una infusión de propofol 6 mg.kg-1 h-1
a la infusión de remifentanil 0.5 microg.kg-1 min-1
para mantenimiento de la anestesia. Las condiciones de intubación
fueron evaluadas 90 seg. después de la administración
de rocuronio aplicando el Copenhagen Scoring System el cual incluye
componentes de laringoscopia, movimiento de las cuerdas vocales y
reacción a la intubación. Los valores hemodinámicos
se registraron a intervalos de tiempo predeterminados.
Resultados: Condiciones excelentes, buenas y pobres
de intubación fueron 18.2, 40.9 y 40.9% en el grupo I y 40.9,
54.5 y 4.5% en el grupo II. Condiciones de intubación clínicamente
aceptables (excelentes y buenas) fueron significativamente más
elevadas en el grupo II (95.5%) que en el grupo I (59.1%) (P = 0.004).
Los valores promedio de la frecuencia cardiaca y la presión
arterial no difirieron significativamente entre los grupos. Ningún
niño requirió intervención por inestabilidad
hemodinámica y/o rigidez muscular.
Conclusiones: Los resultados sugieren que 0,3 mg.kg-1
de rocuronio puede ser una mejor dosis baja que 0.15 mg.kg-1
de rocuronio para obtener condiciones de intubación clínicamente
aceptables en cirugía pediátrica ambulatoria durante
anestesia con remifentanil- propofol, a las dosis utilizadas en este
estudio.
Dosis mínima efectiva de dexametasona después de tonsilectomía
Celiker V, Celebi N, Canbay O, Basgul E, Aypar U.
Paediatr
Anaesth. 2004 Aug;14(8):666-9.
Información previa: La dosis mínima
efectiva de dexametasona en conjunto con 50 microg.kg-1
de ondansetron fue evaluada en el tratamiento del vómito después
de tonsilectomía o adenotonsilectomía electiva.
Métodos: Un total de 102 niños sanos
entre 2 y 12 años de edad participaron en este estudio prospectivo,
aleatorio, doble ciego. Una dosis única intravenosa (i.v.)
de dexametasona (50, 100, 150 microg.kg-1, dosis máxima
8 mg) con ondansetron (50 microg.kg-1) se administró
junto antes del final de la cirugía. Se administraron volúmenes
iguales de solución salina normal al grupo control. La anestesia
general se indujo y se mantuvo por inhalación de N2O/O2
y sevoflurano. Se estandarizaron todas las otras medicaciones preoperatorias
y post operatorias (incluyendo una dosis suplementaria de antieméticos
si fuese necesario), la anestesia y las técnicas quirúrgicas.
Resultados: Ninguna diferencia significativa se observó
entre los grupos en el vómito postoperatorio durante el día
de la cirugía y el día siguiente, o en la necesidad
de medicación para el dolor postoperatorio o dosis suplementarias
de antieméticos (P > 0.05).
Conclusiones: Estos resultados indican que la técnica
quirúrgica y el manejo anestésico utilizado en este
estudio podrían ser la causa de la menor incidencia de náusea
y vómito. La valoración de la náusea y el vómito
en un estudio prospectivo con grupos mayores de pacientes pudiera
reflejar resultados diferentes.
Comparación del dolor de garganta postoperatorio
después del uso de la máscara laríngea y del
tubo traqueal
Mizutamari E, Yano T, Ushijima K, Ito A, Anraku S, Tanimoto
H, Terasaki H.
J
Anesth. 2004;18(3):151-7.
Propósito: Comparamos el grado de dolor de
garganta postoperatorio después del uso de la máscara
laríngea (por medio de dos técnicas de inserción)
y un tubo traqueal (TT) en pacientes adultos.
Métodos: Ochenta y seis pacientes adultos sometidos
a cirugía de una extremidad fueron asignados en forma aleatoria
a tres grupos. Las máscaras laríngeas (tamaño
4 para hombres, 3 para mujeres) y los TTs fueron lubricados con 2%
de lidocaína en gel. Después de la inducción
anestésica, se insertó una máscara laríngea
con el manguito desinflado y luego el manguito se infló en
el grupo A, una máscara laríngea con el manguito inflado
se insertó en el grupo B y la tráquea se intubó
utilizando vecuronium en el grupo C; los anestesiólogos llevaron
a cabo todos estos métodos. Los manguitos de las máscaras
laríngeas se inflaron con el máximo volumen recomendado
de aire. Los manguitos de los TTs se inflaron con el mínimo
volumen de aire sin escape de gas a una presión de 20 cm H2O.
El modo de ventilación dependía del anestesiólogo.
Se examinaron las trazas de sangre en los dispositivos después
de su remoción. El dolor de garganta post operatorio fue clasificado
inmediatamente después de la anestesia y durante el primer
día post operatorio, utilizando una puntuación de tres
puntos y una escala visual análoga de 100-mm, respectivamente.
Resultados: La mayoría de los pacientes que
recibieron una máscara laríngea respiraron espontáneamente
y los que recibieron un TT se sometieron a ventilación controlada.
La relación de trazas positivas de sangre en los dispositivos,
así como el grado de dolor de garganta postoperatorio inmediatamente
después de la anestesia, fue similar en los tres grupos; sin
embargo, durante el primer día post operatorio, la severidad
del dolor de garganta fue mayor en los grupos con máscara laríngea
que en los grupos con TT (P = 0.016). La severidad del dolor de garganta
post operatorio fue similar con las dos técnicas de inserción
de la máscara laríngea.
Conclusiones: En las condiciones de nuestro estudio,
la máscara laríngea insertada con el manguito inflado
o desinflado empeoró el dolor de garganta postoperatorio comparado
con el TT.
Percepción de los pacientes acerca
del dolor durante el bloqueo axilar y humeral utilizando estimulaciones
múltiples del nervio
Koscielniak-Nielsen ZJ, Rasmussen H, Nielsen PT.
Reg
Anesth Pain Med. 2004 Jul-Aug;29(4):328-32.
Información previa y objetivos: Los bloqueos
axilares y humerales por estimulación múltiple del nervio
son utilizados en cirugía ambulatoria de la mano. Este estudio
a doble ciego identificó cual de los tres principales componentes
del procedimiento (pinchazos repetitivos, inyección del anestésico
local o estimulaciones eléctricas) es más doloroso,
cuantificó su intensidad y registró las preferencias
del paciente para una anestesia en el futuro.
Métodos: Ochenta pacientes ambulatorios, no
sedados fueron colocados en forma aleatoria en dos grupos iguales:
axilar (A) y humeral (H). En cada paciente, se localizaron 4 terminales
nerviosos motores (musculocutáneo, mediano, cubital y radial)
mediante una corriente inicial de 2 mA, 0.1 ms y una corriente prefijada
de 0.1 a 0.5 mA. Después de la colocación del bloqueo
y antes de comenzar la cirugía, a los pacientes se les requirió
que identificaran cual de los tres principales componentes del bloqueo
fue el más desagradable y que cuantificaran su intensidad sobre
una escala visual análoga (EVA) de 0 a 100. Veinte minutos
después de completar el bloqueo, los nervios no bloqueados
fueron electro-localizados en el codo y complementados. Los pacientes
fueron declarados listos para cirugía al alcanzar completa
analgesia de la mano y del antebrazo. Antes del egreso hospitalario,
los pacientes indicaron qué método anestésico
(bloqueo solo, bloqueo más sedación o anestesia general)
escogerían para una futura cirugía de la mano.
Resultados: Veintisiete pacientes en el grupo A vs.
17 pacientes en el grupo H reportaron las estimulaciones eléctricas
como el componente más desagradable del bloqueo (P =.03). Ninguna
diferencia significativa ocurrió en alguna de las puntuaciones
de la EVA. La solicitud de los pacientes para la misma técnica
anestésica, 35 en el grupo A y 37 en el grupo H, fue similar.
Los pacientes del grupo A estuvieron listos para cirugía más
pronto que los pacientes en el grupo H (promedio 26 minutos vs.
promedio 30 minutos para los pacientes del grupo H; P =.04). No se
observó ninguna complicación seria.
Conclusiones : Este estudio encontró que más
pacientes con bloqueo axilar comparado con pacientes con bloqueo humeral
reportaron la estimulación eléctrica como la parte más
desagradable del bloqueo, pero fallaron en detectar diferencias significativas
en la intensidad de los 3 componentes del bloqueo (pinchazos repetitivos,
inyección del anestésico local o estimulaciones eléctricas).
La mayoría de los pacientes en ambos grupos aceptarían
el mismo bloqueo para operaciones futuras de la mano. Los pacientes
estuvieron listos para cirugía más rápidamente
después del bloqueo axilar, pero la importancia clínica
de este hallazgo es dudosa.
Estudio aleatorio controlado de sedación
pediátrica consciente para tratamiento dental utilizando midazolam
combinado con inhalación de óxido nitroso u óxido
nitroso/sevoflurano.
Averley PA, Girdler NM, Bond S, Steen N, Steele J.
Anaesthesia.
2004 Sep;59(9):844-52.
Resumen: El fallo en el tratamiento dental debido
a ansiedad es un problema frecuente en los niños. El objetivo
de este estudio fue establecer si el uso de una combinación
de midazolam intravenoso con agentes de inhalación (óxido
nitroso solo o en combinación con sevoflurano) tuviera mayor
probabilidad de resultar en culminación exitosa del tratamiento
que con midazolam solo. Un objetivo adicional fue evaluar la viabilidad
clínica de estas técnicas como una alternativa a la
anestesia general. En total, 697 niños, demasiado ansiosos
para ser manejados con analgesia, y requiriendo un procedimiento dental
invasivo para el cual generalmente se requeriría una anestesia
general, fueron reclutados y asignados en forma aleatoria a uno de
tres grupos determinados por las siguientes intervenciones: grupo
1 – una combinación de aire inhalado y midazolam intravenoso
titulado, grupo 2 – una combinación de óxido nitroso
al 40% inhalado en oxígeno y midazolam titulado intravenoso
y grupo 3 - una combinación de una mezcla inhalada de sevoflurane
0.3% y óxido nitroso 40% en oxígeno con midazolam titulado
intravenoso. El resultado clínico primario medido fue la culminación
exitosa del tratamiento dental propuesto, con la cooperación
de un niño que responde a los comandos verbales. En el grupo
1, 54% (94/174 niños) completaron el tratamiento exitosamente.
En el grupo 2, 80% (204/256 niños) y en el grupo 3, 93% (249/267
niños) completaron el tratamiento. Esta diferencia fue significativa
en el nivel del 1%. El midazolam intravenoso, especialmente en combinación
con la inhalación de óxido nitroso o sevoflurane y óxido
nitroso, son técnicas efectivas. La combinación de midazolam
y sevoflurano es la que más seguramente resulta en un tratamiento
exitoso.
Estudio parcialmente anónimo, aleatorio, controlado
de sedación mantenida por el paciente con propofol y sedación
controlada por el operador con midazolam en extracciones del tercer
molar
Leitch JA, Anderson K, Gambhir S, Millar K, Robb ND, McHugh
S, Kenny GN
Anaesthesia.
2004 Sep;59(9):853-60.
Resumen: La sedación mantenida por el paciente
utilizando propofol ha sido recientemente señalada por ser
efectiva en cirugía dental. Comparamos esta nueva técnica
con la técnica establecida del midazolam administrado por el
operador. Los dos grupos fueron comparados antes, durante y después
de la sedación. Los dos resultados clínicos primarios
evaluados fueron el tiempo hasta el egreso hospitalario y la saturación
de oxígeno. También se compararon los signos vitales,
ansiedad y habilidades psicomotoras. El estado de ansiedad se redujo
en un grado mayor en el grupo de propofol (diferencia promedio 10
(DE 4) mm; p = 0.010. Los pacientes del grupo propofol se recuperaron
más rápido (diferencia promedio 7 (DE 1.4) min; p =
0.001). Los pacientes con propofol tuvieron una menor reducción
en la saturación de oxígeno (diferencia promedio 0.8
(DE 0.3)%; p = 0.030) y un reducido incremento en la frecuencia cardiaca
(diferencia promedio 9 (DE 2) latidos.min-1; p < 0.001). Ambas
técnicas fueron bien toleradas y seguras. La sedación
con propofol ofreció ansiolisis superior, recuperación
más rápida, menos amnesia y menos depresión de
la función psicomotora simple.
Tolerancia a la cefazolina no predice hipersensibilidad
a ceftriaxone: las cadenas laterales especiales precipitan anafilaxis.
Poston SA, Jennings HR, Poe KL.
Pharmacotherapy.
2004 May;24(5):668-72.
Una mujer de 48 años con historia cuestionable de alergia
no especificada a la ceftriaxona fue tratada con cefazolina para profilaxis
antibiótica quirúrgica. Después de que toleró
la terapia con cefazolina durante 4 días, el personal médico
concluyó que su historia de alergia no era correcta y fue tratada
con ceftriaxona intravenosa por sospecha de neumonía nosocomial.
Aproximadamente 10 minutos después de la infusión, la
paciente experimentó anafilaxis. Los síntomas iniciales
de angioedema oral y constricción laringofaríngea progresaron
a disnea, taquipnea, hipotensión y taquicardia, todos los cuales
se resolvieron después de tratamiento inmediato con hidrocortisona,
difenidramina y epinefrina. La prueba cutánea con cefazolina,
cefepime y ceftriaxona reveló que el probable determinante
que media la reacción de hipersensibilidad de la paciente fue
la cadena lateral especial R2 de la ceftriaxona y no el anillo beta-lactámico,
el cual fue inicialmente sospechado por el médico. Las reacciones
de hipersensibilidad a las cefalosporinas mediadas por la inmunoglobulina-E
pueden ocurrir debido a complejos de anticuerpos con el anillo beta-lactámico
o varias cadenas laterales cefalosporínicas. El concepto errado
acerca de la naturaleza de las alergias a las cefalosporinas complican
la selección del antibiótico para los pacientes con
historia cuestionable de alergias y pueden llevar a reexposición
inapropiada a la droga y anafilaxis. Un minucioso conocimiento de
los determinantes que median las reacciones de hipersensibilidad es
esencial para que los clínicos puedan evitar las reacciones
del tipo 1 en pacientes con sospecha de alergia a las cefalosporinas.
Consideraciones anestésicas para cirugía ambulatoria
en pacientes pediátricos
Emhardt, J. D., C. Saysana, et al.
Semin
Pediatr Surg 2004; 13 (3): 210-21.
Por lo menos 60% de todos los procedimientos quirúrgicos pediátricos
son efectuados como ambulatorios. La práctica ambulatoria exitosa
requiere que ambos, los pacientes y los procedimientos sean apropiados
para el manejo ambulatorio. Una programación apropiada asegura
que la función general de la unidad ambulatoria no esté
comprometida. Mientras que no todos los pacientes programados necesitan
estar perfectamente sanos, debe tomarse cuidado en proporcionar adecuados
recursos para esos pacientes que no lo están, sin desviar los
recursos que pueden requerir otros pacientes. La anestesia debe ser
manejada con la atención centrada en los retos fisiológicos
y psicológicos únicos de los niños. El manejo anestésico
de la náusea postoperatoria y el vómito y la provisión
de analgesia postoperatoria adecuada, incluyendo técnicas regionales,
son elementos importantes del plan de tratamiento.
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