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Reunion anual de SAMBA del año 2005

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Llamado para resúmenes y premios en viajes para residentes

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Aventura de la anestesia ambulatoria en Nueva Zelandia

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Comites de SAMBA 2004-2005

PÁGINA 3
- De la literatura:
- Anesthesia and Analgesia
- Anesthesiology
- ACTA Anaesthesiologica Scandinavica
- British Journal of Anaesthesia
- Canadian Journal of Anesthesia
- Pub Med
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- Entrevista preanestésica computarizada del paciente
- Noticias para los pacientes
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Volumen 4, Número 5
CONVERSACIONES SAMBA - Página 3
  Página 2 Página 4

Octubre del 2004

ANESTHESIA AND ANALGESIA - VOLVER ARRIBA

Confiabilidad y validez de la escala de síntomas molestos perioperatorios relacionados con los opioides
Jeffrey L. Apfelbaum, MD, Tong J. Gan, MD, Sean Zhao, MD PhD, David B. Hanna, MS, y Connie Chen, PharmD
Anesth Analg 2004;99:699-709

La reducción en el uso de opioides puede disminuir la incidencia y severidad de los efectos secundarios relacionados con los mismos. Sin embargo no hay estudios publicados que demuestren esta relación. En un estudio prospectivo, controlado con placebo, aleatorio de analgesia para colecistectomía laparoscópica, validamos un cuestionario para la escala de síntomas desagradables relacionados con opioides y eventos clínicamente significativos. Un total de 193 pacientes, cada 24 horas y durante 7 días después del egreso hospitalario, completaron el cuestionario de la escala de síntomas desagradables. Este análisis estuvo basado en datos del día 1 solamente. El cuestionario de la escala de los síntomas desagradables valoró 12 síntomas frecuentemente relacionados con opioides, incluyendo náusea, vómito y dificultad para orinar, por medio de 3 medidas ordinarias: frecuencia, severidad y molestia. Los pacientes con respuestas de “frecuentemente” a “casi constantemente”, “moderado a muy severo” o “solamente un poco” a “mucha molestia”, se consideraron como positivos para eventos clínicamente significativos. Una encuesta detallada de la recuperación postoperatoria del estado funcional del paciente y la experiencia de los efectos adversos fue utilizada para validar la escala de los síntomas desagradables. Las medidas de validación de la encuesta de la recuperación fueron clasificadas como no específicas (por ejemplo, el nivel de las actividades normales) y específicas (por ejemplo, número de veces que vomitó en 24 horas, minutos de la náusea en 24 horas y la capacidad para orinar normalmente). Las puntuaciones en la escala de los síntomas desagradables y los eventos clínicamente significativos de náusea, vómito y dificultad para orinar estuvieron fuertemente asociados con tres medidas de validación relacionadas a partir de la encuesta de recuperación: minutos de la náusea dentro de 24 horas, número de veces que vomitó durante las 24 horas y la capacidad para orinar normalmente, respectivamente (P < 0.0001). Hubo también una fuerte asociación entre las puntuaciones en la escala de los síntomas desagradables y los eventos clínicamente significativos de náusea, vómito y micción y las medidas de validación de la recuperación en general, aunque la asociación fue significativamente más débil que las medidas de validación específicas de los síntomas. Los eventos clínicamente significativos de náusea, vómito y micción señalaron una alta especificidad y menor sensibilidad que las respuestas valoradas directamente. El cuestionario para la escala de los síntomas desagradables y los eventos clínicamente significativos son herramientas válidas para la determinación de los síntomas postoperatorios relacionados con los opiodes después de colecistectomía laparoscópica. Los síntomas definidos como eventos clínicamente significativos a través de la escala de los síntomas desagradables pueden ser más sensibles que los identificados por valoración directa.
Implicaciones: La escala de los síntomas desagradables perioperatorios fue diseñada para evaluar el nivel de malestar asociado con los efectos adversos de los opioides frecuentemente utilizados. Este estudio describe la confiabilidad y la validez de la escala de los síntomas de malestar en un grupo de pacientes sometidos a colecistectomía laparoscópica. La validez de esta escala fue demostrada por el uso de síntomas específicos valorados directamente en la prueba clínica y las respuestas de los pacientes a las preguntas con relación a su satisfacción general y a las actividades diarias.
 

El clorhidrato de bencidamina aplicado preventivamente ¿reduce el dolor faríngeo ocasionado por la máscara laríngea?
Ismail Kati, MD, Murat Tekin, MD, Emin Silay, MD, Urfettin A. Huseyinoglu, MD, y Huseyin Yildiz, MD
Anesth Analg 2004;99:710-712

El dolor faríngeo es una queja postoperatoria frecuente. Investigamos si el tratamiento preventivo con clorhidrato de bencidamina podía prevenir el dolor faríngeo ocasionado por el manguito de la máscara laríngea inflado con aire. Cien pacientes, estado físico ASA I y II que estuvieron sometidos a anestesia general fueron divididos en forma aleatoria en dos grupos. En el primer grupo se aplicaron cuatro atomizaciones de clorhidrato de bencidamina en la faringe 30 minutos antes de la operación y 5 minutos antes de la inducción de anestesia. Se aplicó agua destilada en una botella similar con el mismo protocolo en el segundo grupo. Se realizó la inducción anestésica con propofol y fentanil. Se midió la presión del manguito de la máscara laríngea inflada con aire ambiente después del primer ajuste y después de 30, 60, y 90 minutos de la insuflación en ambos grupos. Al final de la operación, se removió la máscara laríngea después de la recuperación de la respiración espontánea. Después de la operación se les preguntó a los pacientes acerca de los síntomas de dolor faríngeo a la primera, segunda y cuarta hora. No hubo diferencias significativas entre los grupos en las presiones del manguito, los volúmenes del manguito, las dosis analgésicas o los tiempos de la operación. Sin embargo, los síntomas del dolor faríngeo fueron significativamente menos severos en el grupo de clorhidrato de bencidamina durante el reposo y al tragar. En conclusión, el clorhidrato de bencidamina tópico preventivo puede disminuir la incidencia de dolor faríngeo ocasionada por el uso de la máscara laríngea.
Implicaciones: Investigamos si el tratamiento preventivo con clorhidrato de bencidamina preventivo podía prevenir el dolor faríngeo ocasionado por el manguito de la máscara laríngea inflado con aire. Concluimos que el tratamiento preventivo con clorhidrato de bencidamina tópico preventivo puede prevenir el dolor faríngeo ocasionado por el uso de la máscara laríngea.


Comparación de soluciones intratecales simples conteniendo ropivacaína 20 ó 15 mg versu s bupivacaína 10 mg
Helena Kallio, MD PhD, Eljas-Veli T. Snäll, MD, Markku P. Kero, MD, y Per H. Rosenberg, MD PhD
Anesth Analg 2004;99:713-717

La ropivacaína, la cual bloquea las fibras nerviosas sensitivas más rápidamente que las fibras motoras, es considerada menos potente que la bupivacaína. Nuestra hipótesis fue que utilizar 15 y 20 mg de ropivacaína para anestesia espinal en cirugía de un día proporcionaría una recuperación motora más rápida que 10 mg de bupivacaína. Este estudio prospectivo, aleatorio, a doble ciego incluyó 90 pacientes ambulatorios para cirugía de la extremidad inferior quienes recibieron 2 mL de ropivacaína al 1%, ropivacaína al 0.75% o bupivacaína al 0.5%. El bloqueo motor fue medido con la escala de Bromage y el bloqueo sensorial fue evaluado con pinchazos. Los 15 mg de ropivacaína proporcionaron una recuperación más rápida del bloqueo motor (150 min) que 10 mg de bupivacaína (210 min; P = 0.005), pero la duración media del bloqueo sensorial en T10 (140 min) no difirió significativamente del alcanzado con 10 mg de bupivacaína (140 min). La duración media del bloqueo sensorial en T10 fue significativamente más larga con 20 mg de ropivacaína (170 min) que con 10 mg de bupivacaína (140 min; P = 0.005), pero la recuperación media del bloqueo motor (210 min) no difirió significativamente. Concluimos que la duración del bloqueo sensorial de ropivacaína fue de dos tercios y la duración del bloqueo motor fue la mitad cuando se comparó con bupivacaína, con cálculos basados en la duración por miligramo del anestésico local.
Implicaciones: En la anestesia espinal, la ropivacaína proporcionó dos tercios de la duración del bloqueo sensorial y la mitad de la duración en el bloqueo motor comparado con bupivacaína. Ambas dosis, 20 y 15 mg de ropivacaína, son apropiadas para la cirugía de la extremidad inferior de 1 hora de duración. La última dosis es preferible en cirugías de casos de un día por la rápida recuperación motora.

Intervenciones farmacológicas parenterales de dosis únicas en la prevención de escalofríos postoperatorios: una revisión sistemática cuantitativa de estudios aleatorios controlados.
Peter Kranke, MD, Leopold H. Eberhart, MD, Norbert Roewer, MD, y Martin R. Tramèr, MD DPhil
Anesth Analg 2004;99:718-727

Los escalofríos son una complicación frecuente en el período postoperatorio. La eficacia relativa de las intervenciones farmacológicas para prevenir este fenómeno no está del todo clara. Hemos realizado una investigación sistemática de reportes completos en comparaciones aleatorias de intervenciones profilácticas parenterales anti-escalofríos de dosis únicas con controles inactivos (placebo o sin tratamiento). Las dosis variables se convirtieron a dosis fijas. Los datos dicótomos en ausencia de escalofrío se analizaron usando el beneficio relativo y el número necesario para tratar con el 95% de intervalos de confiabilidad (IC). Se analizaron los datos de 27 estudios (1.348 adultos recibieron una intervención anti-escalofríos; 931 eran controles). El promedio de la incidencia de escalofríos en los controles fue extremadamente frecuente (52%). Se probaron 65-300 µg de clonidina (1.078 pacientes), 12.5-35 mg de meperidina (250 pacientes), 35-220 mg de tramadol (250 pacientes) y 6.5-11 mg de nefopam (204 pacientes) en por lo menos 3 estudios cada uno. Todos fueron más efectivos que el control. Para clonidina, meperidina y nefopam, hubo alguna evidencia débil de respuesta a la dosis. Para pequeñas dosis de clonidina (65-110 µg), el beneficio relativo comparado con el control fue 1.32 (95% IC, 1.16-1.51); para dosis medias de clonidina (140-150 µg), el beneficio relativo fue 1.83 (95% IC, 1.47-2.27); y para dosis altas de clonidina (220-300 µg), el beneficio relativo fue 1.52 (95% IC, 1.30-1.78). Para todos los regímenes de clonidina combinados, el beneficio relativo fue 1.58 (95% IC, 1.43-1.74), con un número necesario a tratar de 3.7. Para todos los regímenes de meperidina combinados, el beneficio relativo fue 1.67 (95% IC, 1.37–2.03), con un número necesario a tratar de 3. Para todos los regímenes de tramadol combinados, el beneficio relativo fue 1.93 (95% IC, 1.56–2.39), con un número necesario a tratar de 2.2. Para todos los regímenes de nefopam combinados, el beneficio relativo fue 2.62 (95% IC, 2.02–3.40), con un número necesario a tratar de 1.7. Se probaron metilfenidato, midazolam, dolasetron, ondansetron, fisostigmina, urapidil y flumazenil en no más de 3 estudios cada uno, con un limitado número de pacientes.
Implicaciones: Con clonidina o meperidina como profilaxis, la incidencia de escalofríos postoperatorios puede ser reducida en un factor aproximado de 1.6 Cuando el riesgo de base es extremadamente alto, uno en tres a cuatro pacientes pueden beneficiarse. Otras medicaciones —por ejemplo, nefopam—pueden ser más efectivas pero han sido menos estudiadas.

Fuego originado por la interacción de anestésicos con un absorbedor desecado
Michael Laster, DVM, Patricia Roth, MD y Edmond I Eger, II, MD
Anesth Analg 2004;99:769-774

Raramente se han producido fuego y lesión del paciente a causa de la degradación de sevoflurano por el absorbedor de dióxido de carbono desecado. El absorbedor desecado puede también degradar el desflurano y el isoflurano y en la presente investigación buscamos determinar si el peligro por fuego también se producía por su uso en la presencia de absorbedor desecado. El Baralyme® fue desecado por calentamiento y dirigiendo un flujo de oxígeno de 10 L/min a través del absorbedor. Se utilizaron aproximadamente 1.200 g de este absorbedor desecado para llenar un contenedor estándar colocado en un circuito anestésico estándar al cual dirigimos un flujo de oxígeno de 6 L/min conteniendo 1.5 o 3.0 MAC de desflurano, isoflurano o sevoflurano. Una bolsa reservorio de 3-L sirvió como pulmón sustituto y ventilamos este pulmón con un volumen minuto de 10 L/min. Con desflurano o isoflurano, tanto a 1.5 MAC como a 3.0 MAC, la temperatura se incrementó a los 30 a 70 min hasta un pico de aproximadamente 100°C y luego descendió. Con sevoflurano a 1.5 MAC (3.0 MAC no fue estudiado), la temperatura se incrementó por encima de 200°C y en 2 de 5 estudios, aparecieron llamas en el circuito anestésico. En un estudio separado, encontramos que una administración concurrente de dióxido de carbono y desflurano no incrementó las temperaturas pico. Concluimos que la interacción de desflurano o de isoflurano con absorbedor desecado no es probable que produzca las conflagraciones posibles con sevoflurano.
Implicaciones: Puede resultar fuego de la interacción de sevoflurano, pero no de desflurano o de isoflurano, con un absorbedor desecado de dióxido de carbono, particularmente Baralyme®.

La incidencia de un estado consciente durante la anestesia: un estudio multicéntrico en los Estados Unidos
Peter S. Sebel, MB BS, PhD, MBA, T. Andrew Bowdle, MD PhD, Mohamed M. Ghoneim, MD, Ira J. Rampil, MD, Roger E. Padilla, MD, Tong Joo Gan, MB BS, FRCA, FFARCS y Karen B. Domino, MD MPH
Anesth Analg 2004;99:833-839

El estado consciente con recuerdos después de la anestesia general es un fenómeno poco frecuente pero bien descrito que puede provocar estrés postraumático. No hay datos recientes sobre la incidencia de esta complicación en los Estados Unidos. Por lo tanto nosotros llevamos a cabo un estudio prospectivo para determinar la incidencia del estado consciente con recuerdos durante la anestesia general en los Estados Unidos. Este es un estudio de cohorte prospectivo, no aleatorio, que fue conducido en siete centros académicos en los Estados Unidos. Los pacientes programados para cirugía bajo anestesia general fueron entrevistados en la sala de recuperación postanestésica y por lo menos una semana después de la anestesia y la cirugía, utilizando una entrevista estructurada. Se presentan los datos de 19.575 pacientes. Un total de 25 casos de estado consciente fueron identificados (0.13% de incidencia). Estos ocurrieron con un índice de 1 – 2 casos por 1000 pacientes en cada sitio. El estado consciente estuvo asociado con un estado físico ASA elevado (cociente de posibilidades, 2.41; 95% intervalo de confiabilidad, 1.04–5.60 para estado físico ASA III – V comparado con estado físico ASA I – II). La edad y el sexo no influenciaron la incidencia de estado consciente. Hubo 46 casos adicionales (0.24%) de posible estado consciente y 1.183 casos (6.04%) de posibles sueños intraoperatorios. En los Estados Unidos la incidencia de estado consciente durante la anestesia general con recuerdos es comparable a la descrita en otros países. Asumiendo que anualmente se administran aproximadamente 20 millones de anestesias en los Estados Unidos, podemos esperar que ocurran cada año aproximadamente 26.000 casos.
Implicaciones: Los datos de 19.575 pacientes indican que la incidencia de estado consciente con recuerdos después de cirugía bajo anestesia general es de 0.13%. Esto significa que la incidencia mínima de estado consciente es de 1.3 pacientes por 1000.


¿Los sistemas de información en anestesia incrementan la exposición a la malapráctica? Resultados de una encuesta
Jeffrey M. Feldman, MD MSE
Anesth Analg 2004;99:840-843

Los sistemas de información en anestesia registran datos de los monitores de los pacientes y crean un registro electrónico detallado sobre la anestesia. Debido a que el registro de anestesia es una pieza primaria de evidencia utilizada en la corte durante un procedimiento de malapráctica, la capacidad de crear un registro de anestesia ha suscitado un debate considerable con relación al impacto de este método de conservación de los registros sobre las exposiciones a malapráctica. Cincuenta y cinco departamentos que utilizan los sistemas de información en anestesia fueron encuestados para documentar su experiencia médico legal con los registros electrónicos de anestesia. Veinticuatro departamentos respondieron a la encuesta, 18 de los cuales tenían más de 5 años de experiencia con tal tecnología. Los que respondieron reportaron 41 casos de malapráctica archivados desde que adoptaron la tecnología de los sistemas de información en anestesia. De los casos archivados, 30 fueron desechados y 11 fueron a arreglo o a litigio. No hubo casos reportados en los que los registros automáticos previnieron el proceso de defensa. Dieciocho que respondieron vieron esta tecnología como un valioso manejo del riesgo y tres más la vieron como esencial. La experiencia reportada por estos departamentos indica que los sistemas de información en anestesia son útiles para el manejo del riesgo de malapráctica.
Implicaciones: Una encuesta de los departamentos que utilizan los sistemas de información en anestesia para conservar los registros sugiere que estos sistemas son útiles para el manejo del riesgo de malapráctica y no incrementan la exposición a la malapráctica.


ANESTHESIOLOGY - VOLVER ARRIBA

Anemia drepanocítica (drepanocitosis) y anestesia (REVISIÓN)
Firth, Paul G. M.B., Ch.B.; Head, C Alvin M.D.
Anesthesiology 2004; 101(3): 766-786

La fisiopatología y el manejo anestésico de la anemia drepanocítica son revisados, tomando la enfermedad como un problema de daño vascular crónico en lugar de un cuadro falciforme agudo.


Efectos comparativos analgésicos y mentales del aumento en las concentraciones plasmáticas de dexmedetomidina y alfentanil en humanos. (ACOMPAÑADO POR EL EDITORIAL SEÑALADO MÁS ABAJO)
Angst, Martin S. M.D.; Ramaswamy, Bhamini M.D.; Davies, M Frances Ph.D.; Maze, Mervyn M.D.
Anesthesiology 2004; 101(3): 744-752

Información previa: En animales la administración sistémica e intratecal de dexmedetomidina, agonista adrenérgico del receptor alfa-2 , da como resultado consistentes efectos anti-nociceptivos en modelos de dolor por calor. En humanos, la administración sistemática de dexmedetomidina está aprobada para la sedación de pacientes en la unidad de cuidados intensivos. Sin embargo, aún es controversial si la administración sistémica de dexmedetomidina en humanos produce analgesia significativa a dosis que producen sedación pero no inconciencia.
Métodos: Este estudio en voluntarios humanos se utilizó un diseño controlado con placebo, a doble ciego y aleatorio para examinar si la dexmedetomidina a dosis que produce sedación leve a severa produce analgesia en modelos experimentales de dolor por calor o corriente eléctrica. Los resultados se compararon con los efectos del alfentanil, agonista del receptor opioide mu. Una infusión controlada por el computador proporcionó cuatro concentraciones plasmáticas medias ascendentes de dexmedetomidina (0.09, 0.24, 0.54 y 1.23 ng/mL) y de alfentanil (13.4, 33.8, 67.8 y 126.1 ng/mL).
Resultados: Los efectos sedativos y congnitivos de la dexmedetomidina fueron dependientes de la dosis, resultando en una puntuación de sedación mediana de 95 a 100 y disminuyendo la velocidad cognitiva (tiempo de reacción, prueba del rastreo) por un factor de cerca de dos a la concentración plasmática más alta. La dexmedetomidina no atenuó el dolor por calor o corriente eléctrica. El alfentanil causó sedación severa (puntuación de sedación mediana de 88 de 100) y retardó la velocidad cognitiva por un factor de aproximadamente 1.4 a la mayor concentración plasmática. El alfentanil atenuó el dolor por calor y corriente eléctrica dependiendo de la dosis.
Conclusión: Este estudio documenta que la dexmedetomidina sistémica carece de eficacia ante el dolor por calor y corriente eléctrica a dosis que producen sedación leve a severa. Estos resultados proporcionan evidencia futura que sugiere que la administración sistémica de dexmedetomidina carece de actividad analgésica amplia en modelos de dolor agudo a dosis que no producen inconciencia en humanos.

Dexmedetomidina: Otra herramienta para el arsenal de los clínicos. (EDITORIAL)
Ebert, Thomas M.D., Ph.D.; Maze, Mervyn M.B., Ch.B., F.R.C.P., F.R.C.A., F.Med.Sci
Anesthesiology 2004; 101(3) : 568-570

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ACTA ANAESTHESIOLOGICA SCANDINAVICA - VOLVER ARRIBA

El parecoxib sódico prequirúrgico intravenoso seguido de valdecoxib oral para el manejo del dolor después de cirugía de colecistectomía laparoscópica, reducen los requerimientos de opioides y de los eventos adversos relacionados con los mismos
T. J. Gan, G. P. Joshi, S. Z. Zhao, D. B. Hanna, R. Y. Cheung y C. Chen
Acta Anaesthesiologica Scandinavica 2004 ; 48(9):1194-1207

Información previa: Los opioides están asociados con numerosos efectos adversos. No está claro si un consumo reducido de opioides postoperatorios disminuye la incidencia y severidad de los efectos adversos relacionados con opioides. Este análisis, de un estudio multicéntrico, aleatorio, a doble ciego, examinó si la reducción de opioides entre los pacientes que recibieron parecoxib 40 mg intravenoso preoperatorio, seguido por valdecoxib 40 mg oral diario postoperatoriamente, durante los días 1 – 4 después de cirugía ambulatoria de colecistectomía laparoscópica, redujo los síntomas relacionados con los opioides.
Métodos: Los pacientes recibieron fentanil intravenoso para el dolor antes del egreso hospitalario y acetaminofén oral 500 mg e hidrocodona 5 mg cada 4-6 horas cuando fuera necesario post egreso hospitalario durante 7 días post cirugía. Los pacientes también recibieron parecoxib 40 mg intravenoso administrado 30-45 min preoperatoriamente y valdecoxib 40 mg cada día hasta el día 4 y cuando fuese necesario en los días 5-7 postcirugía, o placebo. Los pacientes completaron un cuestionario-escala de síntomas molestos relacionados con opioides (SDS) cada 24 horas durante 7 días. El uso de opioides fue convertido a dosis equivalentes de morfina. Los eventos clínicamente significativos para 12 síntomas relacionados con opioides fueron valorados en tres mediciones ordinales: frecuencia, severidad y molestia. Fue examinada la reducción de los eventos clínicamente significativos durante el día 1 y número de pacientes-día con eventos clínicamente significativos en los días 1 – 4.
Resultados: Las dosis equivalentes de morfina acumuladas durante el día 0, día 1 y días 1 - 4 fueron significativamente más bajas en el grupo de parecoxib/valdecoxib, comparado con el grupo de placebo (P < 0.001). Al final del día 1, los pacientes tratados con parecoxib/valdecoxib tuvieron puntuaciones significativamente más bajas en la SDS (P < 0.02), una incidencia significativamente reducida de eventos clínicamente significativos (P < 0.05) y significativamente menos paciente-día con eventos clínicamente significativos en los días 1 - 4 que los pacientes con placebo ( P < 0.05). Los pacientes en el grupo de parecoxib/valdecoxib tuvieron menor probabilidad de presentar eventos clínicamente significativos para síntomas múltiples que aquellos en el grupo de placebo ( P < 0.001).
Conclusiones: El tratamiento con parecoxib y valdecoxib redujo significativamente los requerimientos acumulados de dosis equivalentes de morfina, la incidencia de efectos adversos relacionados con opioides y los paciente-día con eventos clínicamente significativos.


Propacetamol y diclofenac solos y en combinación en la analgesia después de tonsilectomía electiva
A. Hiller, M. Silvanto, S. Savolainen y P. Tarkkila
Acta Anaesthesiologica Scandinavica 2004; 48(9):1185-9 

Información previa: Diclofenac y paracetamol tienen diferentes mecanismos y sitios de acción. Por lo tanto, examinamos si su combinación es más efectiva para la analgesia después de tonsilectomía que cualquier de ellos solos, con respecto a consumo de analgésicos de rescate y valores en la escala visual análoga.
Métodos: Los efectos analgésicos de propacetamol (prodroga inyectable de paracetamol) y diclofenac administrados en forma intravenosa o una combinación de ellos en el dolor postoperatorio fueron comparados en 71 pacientes adultos para tonsilectomía electiva, en un estudio aleatorio, a doble ciego. Después de la inducción de la anestesia los pacientes recibieron monoterapia con 2 g de propacetamol (n = 25) ó 75 mg de diclofenac (n = 25), o un tratamiento combinado con 2 g de propacetamol y 75 mg de diclofenac (n = 21) en solución salina fisiológica como infusión. Postoperatoriamente la dosis de propacetamol se repitió dos veces y el diclofenac una vez en el pabellón. Se utilizó oxicodona (0.03 mg kg-1) como un analgésico de rescate para analgesia controlada por el paciente.
Resultados: En promedio los pacientes necesitaron oxicodona 15.3, 13.2 y 10.6 veces en los grupos de propacetamol, diclofenac y de combinación, respectivamente (diferencia estadísticamente no significativa). Una escala de valoración verbal y una escala visual análoga fueron empleadas para valorar el dolor post tonsilectomía, la náusea y la satisfacción del paciente en todos los grupos. No se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre los grupos. Doce de 25 pacientes (48%) que recibieron propacetamol se quejaron de dolor en el sitio de la canulación.
Conclusión: El tratamiento combinado con propacetamol y diclofenac en las dosis utilizadas, proporcionaron clínicamente solo una ventaja menor sobre la monoterapia con propacetamol o diclofenac con respecto a la analgesia postoperatoria o a la incidencia de efectos secundarios en pacientes adultos sometidos a tonsilectomía.


BRITISH JOURNAL OF ANAESTHESIA - VOLVER ARRIBA

Un modelo factible y nuevo para predecir el riesgo operatorio
A. Donati, M. Ruzzi, E. Adrario, P. Pelaia, F. Coluzzi, V. Gabbanelli y P. Pietropaoli
British Journal of Anaesthesia 2004 93(3):393-399 

Información previa: Aunque la puntuación PSFOMM (puntuación de severidad fisiológica y operatoria para la enumeración de mortalidad y morbilidad) puede ser utilizada para calcular el riesgo operatorio, su complejidad hace su uso imposible en el medio clínico inmediato. El objetivo de este estudio fue crear un nuevo modelo, basado en el estado físico ASA, para predecir la mortalidad.
Métodos: Los datos fueron recolectados en dos hospitales. Todos los tipos de cirugías fueron incluidos con excepción de la cirugía cardiaca y las cesáreas. La edad, el sexo e información preoperatoria, incluyendo la presencia de enfermedad cardiocirculatoria y/o pulmonar, fallo renal, diabetes mellitus, enfermedad hepática, cáncer, escala de Glasgow, grado ASA, diagnóstico quirúrgico, severidad del procedimiento y tipo de la cirugía (electiva, urgente o emergencia), fueron registrados para cada paciente. El modelo fue desarrollado utilizando una base de datos incorporando datos de 1.936 pacientes quirúrgicos y validado utilizando datos de 1.849 pacientes más. Se utilizó la regresión logística escalonada para construir el modelo. La bondad del sistema fue examinada utilizando la prueba Hosmer–Lemeshow y se efectuaron análisis por curva de las características operativas del receptor (ROC) en ambas bases de datos para probar la calibración y discriminación. En la base de datos de validación el nuevo modelo se comparó con PSFOMM y P-PSFOMM para ambas, calibración y discriminación y con ASA solamente para comparar discriminación.
Resultados: Las siguientes variables fueron incluidas en el nuevo modelo: estado físico ASA, edad, tipo de cirugía (electiva, urgente, emergencia) y grado de la cirugía (menor, moderada o mayor). La calibración y discriminación del nuevo modelo fueron buenas en el grupo de datos de desarrollo y de validación. Este nuevo modelo fue mejor calibrado en el grupo de datos de validación (La prueba de Hosmer–Lemeshow: x2 =6.8017, P=0.7440) que P-PSFOMM ( x2 =14.4643, P=0.1528) o PSFOMM, el cual no fue calibrado ( x2 =31.8147, P=0.0004). PSFOMM y P-PSFOMM tuvieron mejor discriminación que el nuevo modelo, aunque esto no fue estadísticamente significativo. Comparando las dos curvas ROC, el nuevo modelo tuvo mejor discriminación que ASA sola (diferencia entre áreas, 0.077, error estándar 0.034, 95% intervalo de confiabilidad 0.012–0.143, P=0.021).
Conclusiones: Este nuevo modelo basado en el estado físico ASA es de utilización sencilla y puede efectuarse rutinariamente en la sala de operaciones para predecir el riesgo para cirugía electiva y de emergencia.


CANADIAN JOURNAL OF ANESTHESIA - VOLVER ARRIBA

La lidocaína y la efedrina intravenosa, más no el propofol, suprimen la tos inducida por el fentanil
Chin-Shuang Lin, MD, Wei-Zen Sun, MD, Wei-Hung Chan, MD, Chen-Jung Lin, MD, Huei-Ming Yeh, MD y Martin S. Mok, MD
Canadian Journal of Anesthesia 51:654-659 (2004)

Propósito: El objeto de este estudio fue evaluar la efectividad de la lidocaína, el propofol y la efedrina en la supresión de la tos inducida por el fentanil.
Métodos: Ciento dieciocho pacientes fueron asignados en forma aleatoria a uno de cuatro grupos y las siguientes drogas fueron administradas intravenosamente: los pacientes del grupo I (n = 31) recibieron 2 mL de solución salina normal, el grupo II (n = 29) recibió 2 mg·kg-1 de lidocaína, el grupo III (n = 30) recibió 0.6 mg·kg-1 de propofol y el grupo IV (n = 28) recibió 5 mg de efedrina. Después de un minuto de la medicación estudiada, se administró 2.5 µg·kg-1 de fentanil vía intravenosa en dos segundos. La aparición de tos y el perfil de los signos vitales fueron registrados a los dos minutos después del bolo de fentanil por un anestesiólogo desconocedor del diseño del estudio.
Resultados: Sesenta y cinco por ciento de los pacientes en el grupo de placebo tuvieron tos, mientras que la frecuencia estuvo significativamente disminuida en los grupos II (14%) y IV (21%). Aunque una frecuencia de tos numéricamente menor se notó en el grupo III (37%), no fue estadísticamente diferente de la del grupo de placebo. La SpO2 disminuyó significativamente en los pacientes del grupo III comparado con el placebo; un paciente experimentó hipoxemia que requirió ventilación con máscara. Los pacientes del grupo III presentaron un descenso en la frecuencia cardiaca y en la presión arterial sistólica (2 latidos·min –1 y 8 mmHg vs la basal). Los pacientes en el grupo IV presentaron un incremento en ambas mediciones (5 latidos ·min –1 y 8 mmHg vs la basal). No se observó rigidez torácica durante el estudio.
Conclusiones: La lidocaína intravenosa, 2 mg·kg-1, ó 5 mg de efedrina, pero no el propofol 0.6 mg·kg-1, fueron efectivos en prevenir la tos inducida por fentanil. Los resultados proporcionan un método aconsejable para disminuir la tos inducida por fentanil.

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Nueve episodios de anafilaxis causada por el desinfectante de alto nivel Cidex OPA (ortoptalaldehido) en 4 pacientes después de citoscopia
Sokol WN
J Allergy Clin Immunol. 2004 Aug;114(2):392-7

Información previa: El Orto-ptalaldehido (OPA) es un desinfectante de alto nivel frecuentemente utilizado para procesar dispositivos médicos sensibles al calor.
Objetivo: Reportamos 4 pacientes que experimentaron 9 episodios de anafilaxis al terminar la citoscopia después de que un grupo urológico cambió de Cidex (glutaraldehido [GTA]) a OPA para desinfectar sus cistoscopios.
Métodos: Las evaluaciones alérgicas consistieron de: pruebas de piel para solución salina, histamina, glicerina, lidocaína, latex, GTA y OPA así como exámenes sanguíneos para immunoglobulina E total (IgE) e IgE látex-específica.
Hallazgos: Los 4 pacientes fueron evaluados después de que 3 de ellos habían experimentad O2 episodios de anafilaxis y uno de ellos 3 episodios después de citoscopia ambulatoria para evaluación de cáncer vesical. La prueba cutánea de los sujetos y los controles para la lidocaína, látex, IgE látex-específica y GTA fue negativa. La prueba cutánea para OPA resultó en reacciones inmediatas con ronchas y erupción en los 4 pacientes a los 20 minutos y reacción tardía a las 24 horas, pero los controles tuvieron una reacción negativa. Posterior a la prueba, 3 de los pacientes regresaron para repetir la citoscopia en la cual se utilizó GTA y no OPA para la desinfección de los cistoscopios y el procedimiento fue bien tolerado.
Conclusiones: La solución OPA debe ser considerada como una causa de reacciones anafilácticas/alérgicas después de citoscopia y posiblemente después de instrumentación con otros dispositivos médicos desinfectados con este producto.

Efectos del fentanil en la incidencia de agitación al despertar en niños que reciben anestesia con desflurano o sevoflurano
Demirbilek S, Togal T, Cicek M, Aslan U, Sizanli E, Ersoy MO.
Eur J Anaesthesiol. 2004 Jul;21(7):538-42

Información previa y objetivos: En los niños la agitación al despertar frecuentemente complica la anestesia con desflurano o sevoflurano. Se examinó el efecto de 2.5 microg kg-1 de fentanil sobre la incidencia de la agitación al despertar en niños que recibieron desflurano o sevoflurano después de premedicación con midazolam e inducción intravenosa con tiopental.
Métodos: Se estudiaron ciento veinte niños (2 - 7 años) sometidos a adenoidectomía o tonsilectomía, o ambas. A todos los niños se les premedicó oralmente con midazolam 0.5 mg kg-1. Después de la inducción intravenosa de la anestesia con tiopental y atracurio para facilitar la intubación endotraqueal, los pacientes se asignaron en forma aleatoria a uno de cuatro grupos: Los pacientes de los grupos 1 y 3 recibieron solución salina fisiológica, mientras que los pacientes de los grupos 2 y 4 recibieron 2.5 microg kg-1 de fentanil intravenoso durante la inducción. La anestesia se mantuvo con sevoflurano en los grupos 1 y 2 y con desflurano en los grupos 3 y 4. Después de la descontinuación del anestésico volátil, se registraron los tiempos para la extubación traqueal y para la respuesta a estímulos verbales (tiempo de despertar) así como el comportamiento al despertar.
Resultados: El tiempo para la extubación traqueal fue significativamente más corto en los grupos 3 (5.2+/-1.7 min) y 4 (6.4+/-2.1 min) que en los grupos 1 (8.1+/-2.1 min) (P = 0.0001 y 0.006, respectivamente) y 2 (8.8+/-1.9 min) (P = 0.0001). El tiempo de despertar fue significativamente más corto en el grupo 3 (10.0+/-3.9 min) que en el grupo 1 (13.8+/-4.9 min) (P = 0.017) y 2 (14.9+/-4.1 min) (P = 0.003). El índice de incidencia de agitación severa fue 13% en los grupos 1 y 3, y 7% y 10% en los grupos 2 y 4, respectivamente (P > 0.05).
Conclusiones: Después de la premedicación con midazolam e inducción intravenosa de anestesia con tiopental, la administración intravenosa de 2.5 microg kg-1 de fentanil no proporcionó ningún beneficio clínicamente significativo sobre la agitación al despertar en niños que reciben anestesia con sevoflurano o desflurano.

Comparación de los cambios en la presión del manguito de la “LMA-Classic” y de la nueva máscara laríngea “ Soft Seal” durante la anestesia con óxido nitroso en pacientes respirando espontáneamente
van Zundert AA, Fonck K, Al-Shaikh B, Mortier EP.
Eur J Anaesthesiol. 2004 Jul;21(7):547-52

Información previa y objetivo: Hay preocupación por la presión del manguito de la máscara laríngea y la morbilidad laringofaríngea. En un estudio aleatorio, los autores compararon los cambios en la presión del manguito de la “LMA-Classic” y la nueva máscara laríngea desechable “Soft Seal” durante anestesia con óxido nitroso.
Métodos: Doscientos pacientes adultos se asignaron en forma aleatoria a recibir una máscara laríngea de tamaño 4 para el manejo de la vía aérea en dos grupos iguales: (a) la máscara reusable “LMA-Classic”, o (b) la nueva máscara laríngea desechable “Soft Seal”. La anestesia se administró con fentanil, propofol, óxido nitroso, O2 y sevoflurano. Las presiones del manguito se ajustaron a 45 mmHg en la inserción, y se monitorearon continuamente hasta el final de la operación sin ningún intento ulterior de reducir la presión del manguito. Al remover la máscara laríngea, cualquier traza de sangre fue considerada positiva. A los pacientes se les pidió que reportaran cualquier dolor faríngeo a las 2 y 24 horas postoperatorias.
Resultados: Durante la anestesia con óxido nitroso, la presión de los manguitos se incrementó en el grupo de la “LMA-Classic” desde 45 hasta 100.3 mmHg y desde 45 a 46.8 mmHg en el grupo de la máscara laríngea “Soft Seal” (P < 0.001). La incidencia de dolor faríngeo fue significativamente mayor a las 2 horas postoperatorias cuando se utilizó la “LMA-Classic”, aunque no hubo diferencia a las 24 horas después de la operación. Se observó sangre macroscópica solamente en cuatro ocasiones en el grupo de la “LMA-Classic” (no significativo).
Conclusiones: Durante la anestesia con óxido nitroso, los incrementos de la presión del manguito en la “LMA-Classic” fueron significativamente mayores que los de la máscara laríngea “Soft Seal”. El trauma en los pacientes, según lo valorado por la incidencia de dolor faríngeo en el período postoperatorio temprano fue significativamente mayor en el grupo de “LMA-Classic”. Las presiones del manguito deben ser vigiladas durante la anestesia con óxido nitroso cuando la “LMA-Classic” se utiliza, pero esto es de menor importancia cuando se usa la máscara desechable “Soft Seal”.

Comparación de la inhalación única y rápida de una capacidad vital con sevoflurano 5% y la inducción con propofol en el intervalo QT y las variables hemodinámicas para cirugía laparoscópica
Sen S, Ozmert G, Boran N, Turan H, Caliskan E.
Eur J Anaesthesiol. 2004 Jul;21(7):543-6

Información previa y objetivo: Comparar dos técnicas para alcanzar inducción de anestesia en cirugía laparoscópica. Se comparó la inducción por inhalación única y rápida de una capacidad vital de sevoflurano con propofol intravenoso. Se determinaron los efectos sobre las variables hemodinámicas y el intervalo QT del electrocardiograma.
Métodos: Cuarenta y cuatro pacientes ASA I y II programadas para ser sometidas a cirugía ginecológica laparoscópica electiva se dividieron en dos grupos. En el grupo de sevoflurano (grupo sevoflurano ( grupo S, n = 22), la anestesia general se indujo con la inhalación única y rápida de una capacidad vital de sevoflurano al 5% en óxido nitroso (N2O) 65% en O2 y luego se mantuvo la anestesia con sevoflurano al 1-1.5% con N2O 65% en O2. En el grupo de propofol ( grupo P, n = 22), la anestesia general se indujo con 2 mg kg-1 intravenosos de propofol y se mantuvo con propofol 6 mg kg-1 h -1. Se registraron los valores de las presiones arteriales sistólica, diastólica y media, la frecuencia cardiaca y el CO2 al final de la espiración antes de la anestesia (valor basal), durante el período de inducción (tiempo X), a los 10 min (tiempo Y) y a los 30 min (tiempo Z) de insuflación con CO2 en todos los pacientes. Los intervalos QT se calcularon utilizando la ecuación de Bazett.
Resultados: Los valores de las presiones arteriales sistólica, diastólica y media durante el período de inducción (tiempo X) fueron más bajos que el valor basal en ambos grupos (P < 0.05). En el grupo S, los intervalos QTc fueron significativamente más largos durante el período de inducción (tiempo X) y al décimo minuto de insuflación de CO2 (tiempo Y) que en el grupo P (P < 0.05). Cinco pacientes en el tiempo X y dos pacientes en el tiempo Y desarrollaron arritmias ventriculares, las cuales mejoraron espontáneamente en el grupo S. En el grupo P, no hubo diferencia significativa en los intervalos QTc y solamente un paciente desarrollo una arritmia ventricular en el tiempo Y.
Conclusiones: La técnica de la inducción por la inhalación única de una capacidad vital con sevoflurano puede causar prolongación del intervalo QT y arritmias, comparado con la inducción y mantenimiento de la anestesia con propofol en cirugía laparoscópica.  

Efectos perioperatorios de la premedicación con melatonina y midazolam en las puntuaciones de sedación, orientación y ansiedad y en el desempeño psicomotor
Acil M, Basgul E, Celiker V, Karagoz AH, Demir B, Aypar U.
Eur J Anaesthesiol. 2004 Jul;21(7):553-7

Información previa y objetivo : Comparar los efectos perioperatorios de la melatonina y el midazolam administrados en la premedicación, sobre las puntuaciones de sedación, orientación y ansiedad y el desempeño psicomotor.
Métodos: La administración exógena de melatonina no solamente facilita el inicio del sueño sino que también mejora su calidad. Se realizó un estudio prospectivo, aleatorio, a doble ciego, controlado con placebo en 66 pacientes sometidos a colecistectomía laparoscópica. A los pacientes se les administró por vía sublingual 90 min antes de la anestesia, 5 mg de melatonina, 15 mg de midazolam o placebo. Se cuantificaron la sedación, orientación y ansiedad antes y; 10, 30, 60 y 90 min después de la premedicación; y 15, 30, 60 y 90 min después de admisión en la sala de recuperación. Se evaluó el desempeño neurocognitivo en estos tiempos, utilizando las pruebas “Trail Making” A y B y de fluidez de palabra. Las diferencias entre los grupos fueron analizadas por ANOVA. Se efectuaron comparaciones de dos vías por análisis de Scheffe. Se analizaron la sedación y la amnesia por la prueba de Chi cuadrado.
Resultados: Los pacientes que recibieron premedicación con melatonina o con midazolam tuvieron un incremento significativo de la sedación y una disminución de la ansiedad antes de la operación, comparado con los controles. Después de la operación no hubo diferencia en las puntuaciones de sedación entre todos los grupos. Mientras que 30, 60 y 90 min después de la premedicación los grupos de melatonina y de midazolam evidenciaron un desempeño significativamente más pobre en las pruebas “Trail Making” A y B comparado con placebo, no hubo diferencias significativas entre los grupos en términos de desempeño neuropsicológico después de la operación. La amnesia, para un evento preparatorio, fue notable solamente en el grupo de midazolam.
Conclusión: La premedicación con melatonina estuvo asociada con ansiolisis y sedación preoperatoria sin deterioro postoperatorio del desempeño psicomotor.

El efecto de la premedicación con citrato de fentanil transmucoso oral, con o sin ondansetron, sobre la agitación y la náusea y el vómito postoperatorios en pacientes pediátricos ambulatorios
Binstock W, Rubin R, Bachman C, Kahana M, McDade W, Lynch JP.
Paediatr Anaesth. 2004 Sep;14(9):759-67

Resumen de la información previa: El propósito de este estudio fue evaluar, en la población quirúrgica ambulatoria pediátrica, la eficacia de: (i) citrato de fentanil transmucoso oral cuando es administrado preoperatoriamente para reducir la excitación asociada con el sevoflurano y (ii) ondansetron intravenoso para reducir la náusea y el vómito postoperatorios asociados con citrato de fentanil transmucoso oral.
Métodos: En este estudio aleatorio, doble ciego, controlado con placebo, evaluó la eficacia citrato de fentanil transmucoso oral [dosis normal = 10 - 15 microg.kg-1 o dosis baja = 100 microg] comparado con placebo en la prevención de la agitación post operatoria; y la eficacia de ondansetron (0.1 mg.kg-1 a 4 mg) comparado con el placebo para reducir náusea y vómito post operatorios asociados con citrato de fentanil transmucoso oral.
Resultados: Se evaluaron 125 pacientes (2-10 años de edad, clase ASA I o II y con peso de 10 - 40 kg). El citrato de fentanil transmucoso oral preoperatorio estuvo asociado con una mayor probabilidad de cooperación basal (P = 0.018). Postoperatoriamente hubo una incidencia mayor de vómito en niños que recibieron citrato de fentanil transmucoso oral. La ansiedad/agitación de los pacientes entrando a la unidad de cuidados post anestésicos fue significativamente menor en niños que recibieron citrato de fentanil transmucoso oral ND (P < 0.001). Este efecto descendió con el tiempo. Los pacientes con eventos respiratorios adversos relacionados con la droga del estudio fueron significativamente más en los grupos que recibieron citrato de fentanil transmucoso oral, sin embargo, ellos no tuvieron significación clínica. El citrato de fentanil transmucoso oral estuvo asociado con retrasos en el tiempo para la eligibilidad de egreso de la unidad de cuidados postanestésicos (P = 0.003).
Conclusiones: Aunque el citrato de fentanil transmucoso oral redujo la agitación postoperatoria temprana, el incremento en los efectos secundarios, principalmente náusea y vómito postoperatorios y los tiempos de recuperación prolongados, limitan su utilidad clínica. El estudio demuestra las compensaciones entre la ansiedad y agitación vs vómito, eventos respiratorios y prolongados tiempos de recuperación. Los pacientes pediátricos ambulatorios sometidos a procedimientos en los cuales serían utilizados rutinariamente opioides pudieran beneficiarse significativamente con la utilización de citrato de fentanil transmucoso oral combinado con ondansetron como parte de la técnica anestésica.

Comparación entre midazolam aplicado con inyector “Jet” y por vía oral para sedación preoperatoria en niños
Fine B, Castillo R, McDonald T, Paisansathan C, Zsigmond E, Hoffman WE.
Paediatr Anaesth. 2004 Sep;14(9):739-43

Resumen e información previa: En este estudio se comparó el inicio de la sedación y la satisfacción con dos inyectores sin aguja, con la via oral para la administración de midazolam.
Métodos: Cuarenta y cinco niños con edades de 1 a 6 años fueron asignados en forma aleatoria a recibir 0.5 mg kg-1 de midazolam oral, 0.2 mg kg-1 de midazolam subcutáneo con inyector J-Tip ó 0.2 mg kg-1 de midazolam intramuscular con inyector Bioject. Después de la administración de midazolam, un médico que desconocía la vía de administración monitorizó cada 2 min y durante 20 min, la saturación de oxígeno, la frecuencia cardiaca y el nivel de sedación (0, alerta; 1, calmado; 2, aletargado; 3, adormecido; 4, dormido). Después del tratamiento con midazolam se evaluaron: la satisfacción del paciente, la resistencia al tratamiento, el éxito de la administración, los problemas con la separación y la aceptación de una máscara en el momento de la inducción.
Resultados: El Bioject demostró un inicio más rápido de la sedación que el inyector J-Tip o el midazolam oral (P < 0.05). Los niños estuvieron significativamente menos satisfechos con la administración por Bioject y por J-Tip vs midazolam oral (P < 0.05). No hubo diferencias en la resistencia, éxito de la administración, problemas con la separación, aceptación de la máscara, saturación arterial de oxígeno o frecuencia cardiaca.
Conclusión: A pesar de que los niños estuvieron menos satisfechos con la inyección por Bioject de midazolam, el procedimiento es seguro, efectivo y proporciona un inicio más rápido de sedación preoperatoria que con la inyección por J-Tip o con la vía oral.

Bloqueo perianal con bupivacaína al 0.5% para el alivio del dolor postoperatorio en hemorroidectomía
Jirasiritham S, Tantivitayatan K, Jirasiritham S.
J Med Assoc Thai. 2004 Jun;87(6):660-4

La hemorroidectomía puede hacerse en muchas posiciones bajo muchas técnicas anestésicas como una cirugía ambulatoria. El dolor post-procedimiento es frecuentemente lo suficientemente severo que puede retardar el egreso hospitalario. Una combinación entre anestésicos locales preincisionales y anestesia general luce atractiva en términos de analgesia preventiva y el tiempo para comenzar la cirugía. El objetivo de este estudio fue comparar el tiempo de anestesia, el período libre de dolor y el alivio del dolor en pacientes con y sin infiltración con bupivacaína simple al 0.5% después de la inducción inhalatoria por máscara, anestesia total intravenosa o anestesia general con tubo endotraqueal.
Materiales y métodos: 142 pacientes fueron distribuidos en forma aleatoria en grupos de control (C) y de estudio (S) con n = 70 y 72 respectivamente. Las características de los pacientes en ambos grupos fueron: edad 40.45 +/- 13.03 vs 37.48 +/- 13.63 años de edad, peso corporal 59.77 +/- 11.19 vs 58.80 +/- 9.76 kg, relación masculino:femenino 31/39 vs 43/29, PS 1/2/3/E = 48/19/1/2 vs 53/15/3/1 para los grupos C y S respectivamente. Todos se sometieron a cirugía en posición de litotomía bajo TE/TIVA/máscara: 53/13/4 vs 22/27/23 y el tiempo de la anestesia fue 49.02 +/- 18.04 VS 33.33 +/- 10.31 min (p < 0.05).
Resultados : Los períodos libres de dolor en los grupos C y S fueron 204.44 +/- 878.07 y 540 +/- 298.03 min con tiempos medios de 57.5 (n = 67) vs 560 (n = 58) min. La severidad del dolor en el grupo S fue esencialmente ninguna o en grado leve mientras que en el grupo C fue moderada o severa, aparentemente cuando se analizó en los subgrupos de TE y TIVA. Los requerimientos analgésicos fueron estadísticamente mayores en el grupo C.
Conclusión: Un mejor alivio del dolor postoperatorio pudo ser obtenido con la infiltración preincisional de bupivacaína simple al 0.5% después de la anestesia general. La técnica ayudó a relajar los músculos anales para facilidad quirúrgica y evitó la incomodidad del paciente en caso de un procedimiento prolongado. Se discutieron la analgesia preventiva y el manejo clave del dolor.


“ Fast-track” basado en propofol para cirugía ambulatoria
Jirasiritham S, Tantivitayatan K, Jirasiritham S.
J Med Assoc Thai. 2004 Jun;87(6):656-9

El propósito de este estudio fue proporcionar datos de la anestesia total intravenosa basada en propofol (TIVA) para cirugía ambulatoria en el desarrollo de una técnica de “fast-track” . Se estudiaron ciento cuarenta y dos pacientes programados para cirugía electiva: la edad promedio (DE) fue 42.21 (16.23) años, relación masculino a femenino 72:70, peso corporal promedio (DE) 60.75 (11.67) kg y estado físico según la American Society of Anesthesiologists (ASA) I/II/III 66/38/38. La dosis promedio de inducción de tiopental (DE) de 225 (55.69) mg y se mantuvo con un promedio de propofol (DE) de 199.64 (86.26) mg para un tiempo promedio (DE) de anestesia de 29.02 (11.21) minutos. Se usaron varios narcóticos: fentanil 73.48 +/- 24.38 microg para 123 casos, morfina 3.27 +/- 1.10 mg para 10 casos, remifentanil 492 +/- 105.26 microg para 7 casos y petidina 23.33 +/- 2.88 mg para 2 casos. Se administró midazolam 2.70 +/- 1.05 mg. Los pacientes fueron posicionados en supino, litotomía o decúbito lateral. Un cuarto de los pacientes era ASA III con un diagnóstico de insuficiencia renal crónica y transplantes renales, que acudían para incisión y drenaje de absceso perianal. El promedio (DE) del tiempo en despertar fue de 36.02 (17.69) segundos. Solamente un caso (insuficiencia renal crónica) tuvo severa hipotensión después de la inducción. Se discutieron los agentes anestésicos y las ideas para anestesia “fast-track”.

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