Infusión
continua infraclavicular perineural con clonidina y ropivacaína
comparada con ropivacaína sola: Un estudio controlado,
aleatorio a doble ciego
Brian M. Ilfeld, MD, Timothy E. Morey, MD, and F. Kayser
Enneking, MD
Anesth
Analg 2003;97:706-712
Aunque la clonidina ha mostrado aumentar la duración
de acción del anestésico local y prolongar
la analgesia postoperatoria cuando se administró
en bloqueos nerviosos de inyección simple, no se
ha informado, en una investigación controlada,
de la eficacia de esta práctica para mejorar la
analgesia por infusión continua perineural de anestésico
local. En este estudio, los pacientes ambulatorios (n
= 34) sometidos a cirugía ortopédica moderadamente
dolorosa de la extremidad superior, recibieron, antes
de la cirugía, un bloqueo infraclavicular del plexo
braquial (mepivacaina al 1.5%, 2.5 µg/mL de epinefrina
y 0.1 mEq/mL de bicarbonato) y un catéter perineural.
Después de la cirugía los pacientes fueron
dados de alta con una bomba de infusión portátil
que administraba, vía catéter por 3 días,
ya sea ropivacaína al 0.2% o ropivacaína
al 0.2% más la clonidina 1 µg/mL (infusión
basal de 8 mL/h; dosis de demanda, 2 mL cada 20 min).
Los investigadores y los paciente fueron cegados a la
asignación aleatoria de grupos. Las mediciones
diarias incluyeron escala de dolor, número de dosis
de demanda, uso de analgésico oral, calidad del
sueño y síntomas de complicaciones relacionadas
al catéter. El agregar clonidina a la ropivacaina
resultó en una disminución estadísticamente
significativa en el número de dosis de bolos de
2 mL de demanda autoadministradas en los días postoperatorios
0 y 1 (P <0.02), pero esto sólo disminuyó
el consumo del anestésico local un promedio de
2-7 mL/día (P <0.02). No hubo diferencias estadísticas
significantes entre los dos grupos para cualquiera de
las otras variables investigadas, incluyendo la calidad
de sueño o los requerimientos de analgésico
oral. Concluimos que agregando 1 µg/mL de clonidina
a la infusión de ropivacaina infraclavicular perineural,
no proporciona mejoría clínica en analgesia,
calidad del sueño, o requerimientos de analgésicos
orales en pacientes ambulatorios para cirugía moderadamente
dolorosa de la extremidad superior.
IMPLICACIONES: La clonidina se agrega
a menudo a infusiones perineurales de anestésico
local de duración prolongada, en un esfuerzo para
mejorar la analgesia postoperatoria. Este estudio controlado,
aleatorio, a doble-ciego, no encontró evidencia
de beneficios clínicos importantes al agregar clonidina
a las infusiones de ropivacaina en bloqueos perineurales
infraclaviculares del plexo braquial en pacientes ambulatorios
después de la cirugía moderadamente dolorosa
de la extremidad superior.
CANADIAN JOURNAL
OF ANESTHESIA - VOLVER
ARRIBA
El
óxido nitroso produce cambios hemodinámicos
mínimos en pacientes que reciben anestesia con
propofol: estudio con ecografía Doppler esofágica
Toshiya Shiga, MD PhD, Zen’ichiro Wajima, MD PhD,
Tetsuo Inoue, MD PhD and Ryo Ogawa, MD PhD
Canadian
Journal of Anesthesia 50:649-652 (2003)
Propósito: El óxido nitroso
(N2O) es un coadyuvante frecuentemente usado
en la anestesia con propofol. Aunque el N2O
reduce los requerimientos de propofol para la inducción
y el mantenimiento, los efectos hemodinámicos globales
de ambas drogas permanecen polémicos. Nosotros
examinamos la hipótesis de que la adición
de N2Oa las dosis terapéuticas de propofol
altera la hemodinamia y las variables derivadas de la
ecografía Doppler y evaluadas con el Doppler esofágico
en un diseño aleatorio, a doble-ciego y controlado
con placebo.
Métodos: Treinta pacientes ASA
I-II (edad 30-66 años) fueron asignados aleatoriamente
para recibir propofol con aire enriquecido con oxígeno
(FiO2 = 0.3; grupo aire) o propofol con 70%
N2O (grupo de N2O). Después
de la intubación, se usó una técnica
de infusión computarizada y controlada para administrar
propofol desde 0 mcg/mL-1 (básal) a
5 mcg/mL-1 en incrementos de 1 mcg/mL-1.
Resultados: La presión arterial
media (PAM) disminuyó más en el grupo de
N2O que en el grupo de aire solamente con 5
mcg/mL-1. El flujo sanguíneo aórtico
(FSA) mostró una disminución dependiente
de la dosis similar en ambos grupos. La aceleración
pico del flujo aórtico, como índice de contractilidad
miocárdica, disminuyó significativamente
y semejantemente en ambos grupos de una manera dependiente
de la dosis, mientras que la velocidad pico de FSA, como
otra medida de contractilidad miocárdica, permaneció
inalterada. El tiempo de eyección ventricular izquierdo
con frecuencia cardiaca corregida, como una medida de
la precarga, permaneció constante en ambos grupos
a cualquier concentración plasmática de
la infusión.
Conclusión: El propofol causa
disminuciones dependientes de las dosis en FSA y PAM;
sin embargo, el N2O al 70% produce mínimos
cambios hemodinámicos y de las variables obtenidas
con Doppler esofágico, bajo infusión controlada
de propofol a concentraciones terapéuticas.
ACTA ANAESTHESIOLOGICA
SCANDINAVICA - VOLVER
ARRIBA
Duración
de la convulsión con remifentanil/metohexital vs.
metohexital solo en pacientes de mediana edad sometidos
a terapia electroconvulsiva
D. L. Smith, M. S. Angst, J. G. Brock-Utne, C. DeBattista
Acta
Anaesthesiologica Scandinavica Volume: 47 Number: 9 Page:
1064 - 1066
Información previa: El objeto
de este estudio era probar si sustituyendo parte de la
dosis del metohexital con remifentanil, un opioide de
acción corta, prolongaría la duración
de la convulsión en pacientes de mediana edad mientras
se proporcionaba una profundidad anestésica similar
a la de metohexital solo. Esto ya se ha informado para
el uso combinado de metohexital y remifentanil en pacientes
ancianos, pero no se ha investigado en pacientes de mediana
edad quienes probablemente requieren una dosis total más
alta de metohexital para inducir anestesia.
Métodos: En este estudio cruzado,
aleatorio, a doble ciego, siete pacientes (edad 42±10;
media ± SD) recibieron terapia electroconvulsiva
(TEC) y fueron anestesiados con metohexital (1.25 mg.kg-1)
o con metohexital (0.625 mg kg-1) más
remifentanil (1 mcg kg-1). Se administro metohexital
adicional en caso necesario hasta que se observó
perdida del reflejo palpebral. Se usó suxametonio
(1 mg kg-1) para la parálisis muscular.
Resultados: La duración de la
convulsión motora y eléctrica del EEG fue
significativamente mas largas después de la inducción
con metohexital mas remifentanil (45±14 y 58±15
s) que con metohexital solo (31±11 y 42±18
s). Una dosis del metohexital de 1.2±0.3, cuando
se usó con remifentanil, y 1.9±0.3 mg, cuando
se usó sólo, fueron necesarias para lograr
la pérdida de reflejo palpebral. La frecuencia
cardiaca pico después de la TEC fue significativamente
más alta si el remifentanil fue administrado con
metohexital (148±12 vs. 126±24 l.p.m.).
Conclusión: Sustituir parte de
la dosis de metohexital con remifentanil es un técnica
anestésica útil para prolongar la duración
de la convulsión en pacientes de mediana edad que
requieren una dosis de inducción de metohexital
1.5 veces más alta que los pacientes ancianos,
la única población estudiada hasta la fecha
en el uso combinado de metohexital y remifentanil en TEC.
Qué ruta de administración de fentanil
aumenta mejor la extensión de la anestesia espinal:
¿intravenosa, intratecal o ambas?
A. Kararmaz, S. Kaya, S. Turhanoglu and M. A. Ozyilmaz
Acta
Anaesthesiologica Scandinavica Volume 47 Issue 9 Page
1096
Información previa: Para aumentar
la extensión de la anestesia espinal, el fentanil
puede ser administrado intratecalmente (i.t.) o intravenosamente
(i.v.). El propósito de este estudio prospectivo
fue investigar los efectos, en la extensión de
la anestesia espinal, del fentanil administrado i.v.,
i.t. o al mismo tiempo por ambas rutas i.v. y espinal.
Métodos: Se asignaron sesenta
pacientes al azar a uno de tres grupos. En Grupos I y
II, la anestesia espinal se realizó con 10 mg de
bupivacaina simple más 20 mcg de fentanil y en
el grupo III con 10 mg de bupivacaina simple. Se registró
el nivel sensitivo mas alto alcanzado con el primer bloqueo.
Además, se administraron 50 mcg de fentanil i.v.
en los grupos II y III o de solución salina en
el grupo I después de que el bloqueo sensitivo
alcanzo su nivel de dermatoma más alto. Diez minutos
después de la administración i.v., se marcó
el nivel sensitivo más alto del segundo bloqueo.
Se midió la distancia entre los niveles sensitivos
más altos alcanzados por el primer y segundo bloqueos.
Resultados: La distancia entre el primero
y segundo bloqueos sensitivos mas altos fue significativamente
diferente en los tres grupos: Grupo II (5.8 ± 2.6
cm)> Grupo III (2.9 ± 2.1 cm) > Grupo I (-0.15
± 1.7 cm). El nivel mas alto del bloqueo espinal
fue significativamente más alto en el grupo II
[T4 (T3-T7)] que en el grupo I [T6 (T4-T9)] y que en el
grupo III [T6 (T4-T8)]. En los grupos I y II el bloqueo
sensitivo tardó más en retroceder a S2 que
en el grupo III.
Conclusión: Ambas, la administración
espinal y sistémica de fentanil aumentaron la extensión
de la anestesia espinal. La co-administración de
fentanil espinal e i.v. produjo un aumento mayor en la
extensión cefálica del bloqueo espinal.
El midazolam intratecal agregado a la bupivacaina
mejora la duración y la calidad de la anestesia
espinal
N. Bharti, R. Madan, P. R. Mohanty and H. L. Kaul
Acta
Anaesthesiologica Scandinavica Volume 47 Issue 9 Page
1101
Información previa: La acción
antinociceptiva del midazolam intratecal está bien
documentada. En este estudio prospectivo, nosotros investigamos
la adición de midazolam a bupivacaina intratecal
en la duración y la calidad del bloqueo espinal.
Métodos: Cuarenta pacientes adultos
ASA I ó II sometidos a cirugía abdominal
baja fueron seleccionados para este estudio. Los pacientes
fueron asignados aleatoriamente para recibir 3 ml de 0.5%
bupivacaina hiperbárica intratecalmente ya sea
sola o con 1 mg de midazolam usando una técnica
combinada espinal-epidural. Se evaluaron la duración
y la calidad del bloqueo sensitivo y motor, la analgesia
perioperatoria, los cambios hemodinámicos y los
niveles de sedación.
Resultados: La duración del bloqueo
sensitivo (p.ej. tiempo para regresar al segmento S2)
fue significativamente más largo en el grupo del
midazolam que el grupo control (218 min vs. 165 min; P
<0.001). La duración del bloqueo motor también
se prolongó en el grupo del midazolam cuando se
comparó con el grupo control (P <0.01). En el
90% de los pacientes en el grupo de midazolam, la calidad
de bloqueo fue adecuada durante el periodo intra-operatorio
comparado con sólo el 65% de los pacientes en el
grupo control (P <0.05). La duración de la analgesia
eficaz fue más larga en el grupo del midazolam
que en el grupo control (199 vs. 103 min; P <0.001).
La presión arterial, la frecuencia cardiaca, la
saturación de oxígeno y las escalas de sedación
fueron comparables en ambos grupos. No se registraron
déficit neurológicos u otros efectos adversos
significantes.
Conclusión: La adición
de midazolam intratecal a la bupivacaina mejora significativamente
la duración y la calidad de la anestesia espinal
y proporciona analgesia perioperatoria prolongada sin
efectos colaterales significantes.
¿Provoca la lidocaína vasoespasmo
clínicamente significante? Dos casos de vasoconstricción
vascular periférica después de la aplicación
de lidocaina tópica
T. Azma and M. Okida
Acta
Anaesthesiologica Scandinavica Volume 47 Issue 9 Page
1174
Se informan dos casos con vasoconstricción periférica
posiblemente causada por la aplicación tópica
de lidocaína. El riesgo potencial de vasoespasmo
provocado por lidocaína puede ser un obstáculo
para el anestesiólogo porque la lidocaína
es comúnmente considerada un vasodilatador.
BRITISH JOURNAL OF
ANAESTHESIA - VOLVER
ARRIBA
Eficacia
analgésica del acetaminofen e ibuprofen rectal
solos o en combinación para adenoidectomía
pediátrica ambulatoria
H. Viitanen, N. Tuominen, H. Vääräniemi,
E. Nikanne and P. Annila
Br
J Anaesth 2003; 91: 363–7
Información de fondo: El acetaminofen
y las drogas anti-inflamatorias no-esteroideas tiene diferentes
mecanismos de acción. Nosotros investigamos si
la combinación de acetaminofen con ibuprofen por
vía rectal proporciona mejor analgesia postoperatoria
comparado con cualquiera de ellas administradas por separado,
después de la adenoidectomía en niños.
Métodos: 160 niños, de
1 a 6 años de edad, sometidos a adenoidectomía
ambulatoria, fueron asignados en forma aleatoria para
recibir por vía rectal, inmediatamente después
de la inducción anestésica, ya sea acetaminofen
40 mg kg-1, ibuprofen 15 mg kg-1,
su combinación, o placebo. Se uso una técnica
anestésica estándar y todos los niños
recibieron durante la inducción 10 mcg kg-1
de alfentanil i.v. Se usó meperidina 5-10 mg i.v.
para la analgesia de rescate cuando la escala de dolor
(escala objetiva de dolor) era superior a 3. Se registraron
los tiempos de recuperación, escalas de sedación
y la necesidad de analgesia de rescate y efectos adversos
durante las primeras 24 horas después de la anestesia.
El analgésico de rescate formulado para ser usado
en casa fue el ibuprofen, 10 mg kg-1.
Resultados: Los requerimientos totales
de meperidina fueron significativamente menores en los
grupos que recibieron acetaminofen, ibuprofen o su combinación,
comparados con el grupo que recibió placebo indicando
un efecto ahorrador de opiodes de 19-28% (P <0.05).
Los niños que recibieron acetaminofen estuvieron
mas sedados que los que recibieron ibuprofen (P <0.05).
Los criterios de egreso se cumplieron más rápidamente
en el grupo del ibuprofen que en todos los otros grupos
(P <0.05). En casa, menos niños (49%) necesitaron
analgesia de rescate en el grupo de combinación
comparado con los otros grupos (74-77%) (P <0.02).
Conclusiones: Nosotros concluimos que
la administración profiláctica de acetaminofen
rectal combinado con ibuprofen no mejora la analgesia
después la adenoidectomía en el período
postoperatorio inmediato comparado con cualquiera de las
dos drogas solas, pero disminuye la necesidad de analgesia
en casa. El ibuprofen produce menos sedación y
el egreso del paciente a casa es más rápido
que cuando se usa el acetaminofen.
Comparación de remifentanil y alfentanil
durante la anestesia de pacientes sometidos a laringoscopia
directa sin intubación
E. Wiel, M. Davette, L. Carpentier, P. Fayoux, C. Erb,
D. Chevalier and B. Vallet
Br
J Anaesth 2003; 91: 421–3
Información previa: El remifentanil
y el alfentanil son opioides usados a menudo durante la
laringoscopia directa (LD). Este estudio prospectivo,
aleatorio, comparó estos agentes con respecto a
la respuestas hemodinámica y del índice
biespectral (BIS), la visualización glótica
y la rapidez de recuperación (ventilación
espontánea y apertura ocular) en LD sin intubación.
Métodos: Un total de 60 pacientes
sometidos a LD fueron distribuidos aleatoriamente en dos
grupos: el de remifentanil (R) y el de alfentanil (A).
La anestesia fue inducida con propofol 2.5 mg kg-1
y el opioide se administró 1 minuto después
(R=2 mcg kg-1ó A=30 mcg kg-1
en 30 segundos). La LD se comenzó 1 minuto después
(correspondiendo a 3 min después del comienzo de
la inducción). Se registraron la visualización
glótica, re-inyección de opioide y/o propofol,
la recuperación de la ventilación espontánea
y la apertura ocular.
Resultados: Durante la LD, cuando se
comparó con los valores de post-inducción,
la presión arterial media (PAM) aumentó
un 6% en el grupo R vs. 20% en el grupo A (P <0.05),
sin diferencias en la frecuencia cardiaca y el BIS. No
se observo diferencia significativas entre los grupos
con respecto a la exposición de la glotis, re-inyección
de opioide y/o propofol y la recuperación de la
ventilación espontánea (el grupo R: media
(SEM) 3.8 (0.6) min, vs. el grupo A: 3.2(0.7) min, NS)
o apertura ocular (Grupo R: 7.1 (1.1) min, vs. Grupo A
: 7.4 (0.9) min, NS). Treinta minutos después de
la admisión a la unidad de cuidados post-anestésicos
(UCPA) la PAM regresó a los valores de pre-inducción
en el grupo de R (104 (3) vs. 109 (3) valor basal, NS),
mientras que en el grupo A, la PAM permaneció significativamente
mas baja en este período de tiempo (96 (4) vs.
106 (3) valor basal, P <0.05).
Conclusión: Este estudio mostró
que sólo el remifentanil previno el aumento de
la PAM sin los efectos adversos como bradicardia durante
la LD, y previno la disminución del PAM 30 min
después de la admisión a la UCPA.
ANESTHESIOLOGY
- VOLVER
ARRIBA
Lavado
de manos durante el cuidado post-anestésico
Didier Pittet, M.D., M.S.; François Stéphan,
M.D., Ph.D.; Stéphane Hugonnet, M.D., M.Sc.; Christophe
Akakpo, R.N.; Bertrand Souweine, M.D.; François
Clergue, M.D.
Anesthesiology
2003; 99(3):530-535
Información previa: La transmisión
de microorganismos de las manos de los trabajadores de
la salud es la fuente principal de infección cruzada
y puede prevenirse con el lavado de manos. Los autores
evaluaron la proporción de cumplimiento con las
prácticas de lavado de manos en la unidad de cuidados
post-anestésicos e investigaron los factores asociados
con la falta de cumplimiento.
Métodos: En el momento de admisión
del paciente y durante su estancia se supervisaron las
actividades del cuidado de pacientes, indicaciones y el
cumplimiento con el lavado de manos del personal de la
unidad de cuidados post-anestésicos, definido como
el lavado de manos con agua y jabón o frotando
las manos con alcohol. Durante el ingreso, y después
del ajuste de las variables de confusión, el análisis
multifactorial identificó factores pronósticos
de incumplimiento con el lavado de manos.
Resultados: En 187 pacientes se registraron
un total de 3,143 actividades de cuidado de pacientes,
incluyendo 1,091 ocasiones para el lavado de manos ante
el riesgo alto e intermedio de transmisión cruzada.
Entre mas alta la carga de trabajo, mas alto el numero
de indicaciones para lavado de manos y mas bajo el cumplimiento.
El cumplimiento promedio con el lavado de manos al ingreso
en la unidad de cuidados post-anestésicos fue de
19.6 %. Los pronosticadores independientes para el incumplimiento
incluyeron el cuidar a pacientes mayores de 65 años
(cociente de posibilidades, 2.23; intervalo de confianza
del 95%, 1.40-3.57) y a aquéllos que se recuperaban
de cirugías limpias/limpias-contaminadas (cociente
de posibilidades, 2.27; intervalo de confianza del 95%,
1.11-4.76), así como pacientes que requirieron
cuidado intensivo (cociente de posibilidades, 1.01 por
actividad de cuidado paciente,; intervalo de confianza
del 95%, 1.0-1.02). El cumplimiento con el lavado de manos
en pacientes ya ingresados a la unidad de cuidados de
post-anestésicos fue del 12.5%.
Conclusiones: La omisión en el
lavado de manos durante el cuidado del paciente es común
en la unidad de cuidados post-anestésicos y esta
asociada a factores identificables. La correlación
estrecha entre la intensidad de cuidado del paciente y
el incumplimiento, indica que el lavado de manos no sólo
debe verse como una conducta individual problemática,
y las estrategias preventivas deben considerar cambios
en el sistema.
Estado de Conciencia: Monitorizar versus recordar lo sucedido.
Chantal Kerssens, Ph.D.; Jan Klein, M.D., Ph.D.; Benno
Bonke, Ph.D.
Anesthesiology
2003; 99(3):570-575
Información previa: El estado
de conciencia durante la anestesia es analizado principalmente
con entrevistas postoperatorias, lo cual puede subestimar
su incidencia. Los monitores en línea como el Índice
Biespectral® y la respuesta del paciente a ordenes
verbales no son necesariamente los más comúnmente
usados. Este estudio investigó la respuesta a órdenes
durante sedación profunda (índice biespectral
60-70) y la capacidad de técnicas actuales de monitorización
para indicar estado de conciencia y predecir los recuerdos.
Métodos: Los autores evaluaron
sistemáticamente la respuesta a órdenes
utilizando la técnica de brazo aislado mientras
se monitorizaban las variables eletroencefalográficas
y hemodinámicas. A cincuenta y seis pacientes sometidos
a cirugía electiva se les dio repetidamente órdenes
verbales de apretar la mano del observador durante una
infusión para niveles plasmáticos predeterminados
con propofol y alfentanil. Después de la recuperación,
el recuerdo conciente fue evaluado con una corta entrevista
estructurada.
Resultados: En conjunto se dieron 1,082
órdenes. No se observo respuesta a 887 (82%) órdenes,
se observo repuesta equivoca a 56 (5%) órdenes,
y respuesta inequívoca a 139 (13%) órdenes.
De los 37 pacientes (66%) con respuesta inequívoca
a órdenes (“conciencia”), 9 (25%) reportaron
recuerdo conciente después de la recuperación.
Sus informes proporcionaron perspectivas valiosas de cómo
el estado de conciencia puede ser manejado adecuadamente.
Las variables hemodinámicas predijeron pobremente
el estado de conciencia, mientras que los parámetros
derivados del encefalograma, especialmente el Índice
Biespectral, fueron pronosticadores altamente significativos
(P<0.0001). Los parámetros electroencefalográficos
no discriminaron entre pacientes con o sin recuerdo conciente,
mientras que la frecuencia cardiaca y las respuesta a
ordenes si.
Conclusiones: La incidencia de estado
de conciencia es subestimada cuando se toma como evidencia
el recuerdo conciente. El estado de conciencia puede ser
monitorizado en línea con medidas conductuales
y neurofisiológicas modernas. El proporcionar retroalimentación
durante el estado de conciencia intra-anestésica
ayuda a que el paciente lidie con una situación
potencialmente estresante.
Adenoamigdalectomía urgente: un análisis
de los factores de riesgo asociados con morbilidad respiratoria
postoperatoria.
Karen A. Brown, M.D.; Isabelle Morin, M.Sc.;
Chantal Hickey, M.D.; John J. Manoukian, M.D., F.R.C.S.C.,
F.A.C.S.; Gillian M. Nixon, M.B.Ch.B., M.D., F.R.A.C.P.;
Robert T. Brouillette, M.D.
Anesthesiology
2003; 99(3):586-595
Información previa: El objetivo
de este estudio fue determinar la frecuencia y tipo de
complicaciones respiratorias después de adenotonsilectomía
urgente (grupo de estudio) comparado con un grupo control
de niños sometidos primero a estudios de sueño
y adenotonsilectomía por síndrome de apnea
obstructiva del sueño. Un segundo objetivo fue
valorar los factores de riesgo pronósticos de complicaciones
respiratorias después de adenotonsilectomía
urgente.
Métodos: Se revisó la evolución
perioperatorio de niños sometidos a adenotonsilectomía
entre enero 1 de 1999, y marzo 31 del 2001. Dos grupos
de niños fueron identificados de dos bases de datos:
el registro del hospital para procedimientos quirúrgicos
(el grupo de estudio) y el registro del laboratorio del
sueño (el grupo control). La revisión retrospectiva
de historias se enfocó en el estado preoperatorio
(incluyendo la evaluación para apnea obstructiva
del sueño), manejo anestésico, y la necesidad
para intervenciones respiratorias postoperatorias.
Resultados: Un total de 64 casos consecutivos
de adenotonsilectomías urgentes fueron identificados,
y 54 llenaron los criterios de inclusión. Treinta
y tres niños (60%) tuvieron complicaciones respiratorias
postoperatorias que requirieron intervención médica;
11(20.3%) requirieron de intervención mayor (reintubación,
ventilación, y/o administración de epinefrina
racémica o Ventolín), y 22 (40.7%) requirieron
de intervención menor (administración de
oxigeno). Seis niños (11.1%) requirieron re-intubación
en la sala de recuperación por compromiso respiratorio.
Los factores de riesgo para complicaciones respiratorias
fueron una condición médica asociada (cociente
de posibilidades, 8.15; intervalo de confianza del 95%,
1.81-36.73) y un nivel de saturación preoperatorio
menor de 80% (cociente de posibilidades, 5.54; intervalo
de confianza del 95%, 1.15-26.72). Dentro de la primer
hora postoperatoria se requirieron dieciséis (49%)
intervenciones médicas. La administración
de atropina en la inducción disminuyo el riesgo
de complicaciones respiratorias postoperatorias (cociente
de posibilidades, 0.18; intervalo de confianza del 95%,
0.11-1.05). Grupo control: de 75 niños que se sometieron
a estudio de sueño y adenotonsilectomía,
44 tuvieron apnea de sueño y fueron ingresados
al hospital después de la adenotonsilectomía
electiva. Dieciséis (36.4%) niños tuvieron
complicaciones respiratorias postoperatorias que requirieron
de intervención médica. Seis por ciento
de los niños (n=3) requirieron una intervención
médica mayor. Ningún niño requirió
re-intubación por compromiso respiratorio.
Conclusiones: El síndrome de apnea
obstructiva del sueño severo y una condición
médica asociada son factores de riesgo para complicaciones
respiratorias post-adenotonsilectomía. Las estrategias
para reducir el riesgo debe enfocarse en su evaluación.
Eficacia analgésica de la morfina inhalada en pacientes
sometidos a cirugía para juanetes.
John B. Thipphawong, M.D.; Najib Babul, Pharm.D.; Richard
J. Morishige, R.R.T.; Hugh K. Findlay, R.N.; Keith R.
Reber, D.P.M.; Gary J. Millward, D.P.M.; Babatunde A.
Otulana, M.D.
Anesthesiology
2003; 99(3):693-700
Información previa: El sistema
para el manejo del dolor AERx® (Aradigm Corporation,
Hayward, CA) en un nuevo sistema de aporte pulmonar para
la administración sistémica de morfina.
Los autores compararon la eficacia analgésica relativa
y la inocuidad del sistema para manejo del dolor AERx®
con placebo y morfina intravenosa en un modelo de dolor
post-quirúrgico ortopédico.
Metodos: Ochenta y nueve hombres y mujeres
con estado físico ASA 1 a 3 se sometieron a cirugía
estándar para juanete y recibieron múltiples
dosis de placebo inhalado o endovenoso, morfina inhalada
(una inhalación [2.2 mg] o tres inhalaciones [6.6
mg]), o morfina endovenosa (4mg) de forma cegada. La morfina
de rescate (2mg) de sello abierto estuvo disponible en
caso necesario. Después de la primera dosis se
midió la intensidad del dolor, alivio del dolor,
y el tiempo para alivio del dolor. Por 8 horas después
del tratamiento se supervisaron la evaluación global,
consumo de morfina, signos vitales, y efectos adversos.
El personal cegado al estudio realizó todas las
administraciones terapéuticas y valoraciones del
dolor.
Resultados: Tres inhalaciones de morfina
y 4 mg de morfina intravenosa proporcionaron analgesia
comparable en dosis única o múltiple. Una
inhalación de morfina fue estadísticamente
indistinguible del placebo. Tres inhalaciones de morfina
y 4 mg de morfina intravenosa demostraron en forma constante
eficacia analgésica significativamente mayor que
el placebo y que una inhalación de morfina.
Conclusiones: Se demostró la eficacia
analgésica comparable entre una dosis cuidadosamente
equiparada de morfina inhalada e intravenosa en un modelo
de dolor post quirúrgico.
PUB MED - VOLVER
ARRIBA

Análisis comparativo de resultados clínicos
de procedimientos realizados en consultorios médicos
y centros de cirugía ambulatoria.
Vila H Jr, Soto R, Cantor AB, Mackey D.
Arch
Surg. 2003 Sep;138(9):991-5.
HIPÓTESIS: Este estudio comparó
los resultados clínicos para determinar si la seguridad
para el paciente es similar en los centros de cirugía
ambulatoria y en consultorios médicos en la Florida.
FUENTES DE DATOS: Se revisaron todos
los incidentes adversos informados al “Borrad”
de Medicina de Florida, de procedimiento realizados desde
el 1 de abril del 2000, al 1 de abril del 2002. Se usó
el número de procedimientos en el realizados en
consultorios durante un período de 4-meses para
estimar el número total de procedimientos. De la
Agencia de la Florida para la Administración de
la Salud se obtuvieron los resúmenes de muertes
durante cirugía ambulatoria, datos de incidentes
adversos y el volumen de procedimientos durante el 2000.
SELECCIÓN DEL ESTUDIO/ EXTRACCIÓN
DE DATOS: Múltiples grupos revisaron los
informes de eventos adversos; en el cálculo de
resultados clínicos se incluyeron solamente los
informes que involucraban procedimientos en consultorios
que resultaron en lesión o muerte. Los informes
fueron extraídos independientemente por los múltiples
revisores.
SÍNTESIS DE DATOS: Los incidentes
adversos ocurrieron a una frecuencia de 66 y 5.3 por 100,000
procedimientos en el consultorio y en los centros de cirugía
ambulatoria, respectivamente. La tasa de mortalidad por
100,000 procedimientos realizados fue 9.2 en consultorios
y 0.78 en los centros de la cirugía ambulatoria.
Los riesgos relativos para las lesiones y muerte para
los procedimientos en el consultorio vs los centros de
cirugía ambulatoria fueron 12.4 (intervalo de confianza
del 95%, 9.5-16.2) y 11.8 (intervalo de confianza del
95%, 5.8-24.1), respectivamente.
CONCLUSIONES: En esta revisión
de procedimientos quirúrgicos realizada en consultorios
y centros de cirugía ambulatoria en Florida durante
el período reciente de 2-años, el riesgo
de incidentes adversos y de muerte en el área de
consultorios fue aproximadamente 10 veces mayor. Si todos
los procedimientos del consultorio se hubieran realizado
en centros de la cirugía ambulatoria, se hubieran
prevenido aproximadamente 43 lesiones y 6 muertes por
año.
Indicaciones para el uso de propofol en terapia electroconvulsiva
Bailine SH, Petrides G, Doft M, Lui G.
J
ECT. 2003 Sep;19(3):129-32.
Información previa: El propofol
es un agente anestésico normalmente usado para
la cirugía ambulatoria porque está asociado
a una recuperación rápida y un perfil de
efectos colaterales benigno. En la terapia electroconvulsiva
(TEC), su uso está limitado debido a su efecto
de acortar las convulsiones y sólo se recomienda
para los pacientes con afecciones cardíacas preexistentes
que requieren una respuesta hemodinámica atenuada
durante el tratamiento. Nosotros hemos identificado dos
indicaciones adicionales significantes para el propofol:
para inducir convulsiones más cortas en pacientes
con convulsiones prolongadas y para minimizar la náusea
y vómito post-ictal.
Métodos: Revisamos los archivos
de 340 pacientes tratados con TEC. Identificamos a 28
pacientes a quienes se les cambió de metohexital
a anestesia con propofol debido a efectos adversos o para
evitar convulsiones prolongadas.
Resultados: A veintidós pacientes se les cambio
de anestesia con metohexital a propofol porque ellos ya
habían experimentado convulsiones largas. Nueve
pacientes tuvieron convulsiones de más de 180 segundos
que requirieron su terminación con una benzodiacepina.
El cambio produjo una reducción promedio del 38.7%
de la convulsión registrada en el EEG. Ocho de
los 22 pacientes (36.4%) eran adolescentes. Estos 8 pacientes
comprendían 53% del total de 15 adolescentes tratados
con TEC en nuestro servicio. Cinco de los 15 (33%) tuvieron
convulsiones por mas de 180 segundos. Finalmente, 7 de
los 28 pacientes fueron cambiados a propofol debido a
la náusea y vómito, el cual se redujo significativamente.
No se notaron efectos colaterales y ningún paciente
necesitó cambiarse a metohexital nuevamente.
Conclusion: El propofol puede ser una
alternativa útil al metohexital para el tratamiento
de pacientes con convulsiones excesivamente largas y/o
severa náusea y vómito después de
TEC. Tales convulsiones son más comunes entre los
adolescentes.
Reparación del labio hendido en el paciente ambulatorio
Rosen H, Barrios LM, Reinisch JF, Macgill K, Meara JG.
Plast
Reconstr Surg. 2003 Aug;112(2):381-7; discussion 388-9.
El énfasis en la reducción de costos y
el aumento en la eficiencia al proveer cuidado en salud
ha incitado un aumento en los procedimientos quirúrgicos
ambulatorios. Para evaluar la seguridad de enfermo ambulatorio,
se realizo una revisión retrospectiva del manejo
perioperatorio ambulatorio de pacientes sometidos a reparación
del labio hendido en dos hospitales pediátricos
terciarios urbanos. En la base de datos del ¨Children
Hospital Los Angeles¨ se buscaron todos los pacientes
que habían sido operados de labio hendido durante
los años 1999 y 2000. Del ¨Children Hospital
Los Angeles¨ se identificaron dos grupos: el grupo
de pacientes ambulatorios con reparación de labio
hendido (El pacientes se dio de alta el mismo día
de la operación; n = 91) y el paciente internado
(n = 14). Se obtuvo un conjunto de datos del ¨The
Royal Childrens Hospital¨ de Melbourne, Australia,
usando el mismo criterio, durante los años 1998
a 2000 (n = 50). Todos los pacientes del ¨The Royal
Childrens Hospital¨ se operaron como pacientes internados.
Los parámetros considerados para cada grupo fueron
la edad, el sexo, la raza, la etnicidad, el tiempo de
estancia en el hospital, condiciones médicas preexistentes
o diagnósticos, complicaciones y reingresos o visitas
al departamento de emergencias dentro de las 4 semanas
de la operación. El grupo de pacientes ambulatorios
del ¨Children Hospital Los Angeles¨ tuvo tres
reingresos que se consideraron como complicaciones de
la operación. El grupo de internados del ¨Children
Hospital Los Angeles¨ tuvo un reingreso atribuible
a una complicación. El grupo del The Royal Childrens
Hospital¨ también tuvo un reingreso por una
complicación. No hubo ninguna diferencia significante
en la proporción de complicaciones del grupo ambulatorio
del ¨Children Hospital Los Angeles¨ y el grupo
¨The Royal Childrens Hospital¨ (p> 0.05). Tampoco
hubo diferencia significante en la proporción de
complicaciones de ambos grupos del ¨Children Hospital
Los Angeles¨ comparados con el grupo del ¨The
Royal Childrens Hospital¨ (p> 0.05). Este estudio
indica que la reparación de labio hendido realizada
en un medio ambulatorio puede ser una alternativa segura
a la del enfermo internado. Sin embargo ciertas condiciones
médicas preexistentes pueden dictar la necesidad
de hospitalización después de la operación.