| Información
profesional eBoletín (English Version) Otros números
|
ANESTHESIA AND ANALGESIA - VOLVER ARRIBA
Los analgésicos no opiodeos se han vuelto inmensamente populares como parte del régimen multimodal para el manejo del dolor en el ambiente ambulatorio. Diseñamos este estudio aleatorio, a doble ciego, controlado con placebo para evaluar el efecto de la administración perioperatoria del inhibidor de la ciclo-oxigenasa-2, el rofecoxib, sobre la evolución del paciente después de herniorrafia inguinal. Con su consentimiento, sesenta pacientes ambulatorios sometidos a cirugía electiva de reparación de hernia fueron asignados aleatoriamente a uno de dos grupos de tratamiento: control (vitamina C, 500 mg) o rofecoxib (rofecoxib, 50 mg). La primera dosis oral de la medicación del estudio fue administrada 30 - 40 minutos antes de entrar a la sala de operaciones y una segunda dosis de la misma se administró en la mañana del primer día postoperatorio. Los tiempos de recuperación, las puntuaciones del dolor postoperatorio, la necesidad de analgésicos de "rescate" y los efectos secundarios fueron registrados a intervalos de 1- a 10 minutos antes del egreso de la sala de recuperación. Se efectuaron evaluaciones de seguimiento a las 36 horas, 7 días y 14 días después de la cirugía para valorar el dolor post-egreso hospitalario, requerimientos analgésicos, reanudación de las actividades normales, así como la satisfacción del paciente con el manejo de su dolor postoperatorio. El rofecoxib disminuyó significativamente los tiempos de recuperación temprana, llevando a un retorno al hogar más rápido después de la cirugía (88 + 30 versus 126 + 44 minutos, P < 0.05). Cuando se comparó con el grupo de control, la puntuación mediana de los pacientes [rango] de la calidad de recuperación fue también significativamente mayor en el grupo de rofecoxib (18 [14 - 18] versus 16 [16 [13 - 18], P < 0.05). En el período de pre-egreso, un porcentaje significativamente mayor de pacientes requirieron medicaciones de rescate para el dolor en el grupo de control (67% versus 37% en el grupo de rofecoxib, P < 0.05). En la valoración del seguimiento a la hora 36, los pacientes tratados con rofecoxib reportaron sus requerimientos analgésicos orales significativamente reducidos (0 [0 - 20] versus 9 [16 [1 - 33], píldoras P < 0.05) y más bajas puntuaciones de dolor máximo, resultando en mayor satisfacción del paciente en el manejo de su dolor post-operatorio (3 [1 - 4] versus 2 [0 - 3], P < 0.05). Sin embargo, no hubo diferencias en los tiempos requeridos para reasumir sus actividades cotidianas. En conclusión, el rofecoxib perioperatorio, 50 mg per os, disminuyó significativamente el dolor postoperatorio y la necesidad de medicación analgésica de rescate, llevando a una recuperación más rápida y de mejor calidad después de la cirugía ambulatoria por hernia. Sin embargo, el uso perioperatorio del rofecoxib falló en mejorar los resultados finales de la recuperación en el período post-egreso. El modafinil mejora la recuperación después de la anestesia general La recuperación de la anestesia general involucra frecuentemente sedación residual, mareo, fatiga y falta de energía que puede durar de horas a días. El modafinil es una droga promotora del despertar aprobada para pacientes con excesiva somnolencia durante el día asociada con narcolepsia. Evaluamos el efecto de una dosis única de modafinil (200 mg) y placebo en pacientes recuperándose de anestesia general. Treinta y cuatro sujetos participaron en este estudio prospectivo, aleatorio, a doble ciego aprobado por nuestro IRB. Preoperatoriamente a los pacientes se les solicitó valorar varios síntomas que habían experimentado durante las 24 horas previas utilizando una escala verbal análoga (VAS) de 0 a 10 así como una escala discreta cuando se les indicara. Postoperatoriamente, una vez que el paciente estuviera capacitado para tolerar la ingesta oral y para cumplir con nuestros criterios institucionales de egreso, la droga del estudio (modafinil 200 mg o placebo) fue administrada con un sorbo de agua. Los pacientes fueron contactados 24 (1) horas después de la dosificación para evaluar los síntomas del post-egreso. Los pacientes en el grupo de placebo reportaron significativamente mayor fatiga postoperatoria (4. 8 [3.3] versus 1.4 [1.8), agotamiento (4.3 [3.3] versus 2.4 [3.1]), o el grado en que se sintieron agotados (4.7 [3.6] versus 2.9 [2.4]). Significativamente más pacientes reportaron fatiga de moderada a severa en el grupo de placebo (65% versus 12%). Dos expresiones principales de "alerta" y "energía" fueron expresadas por 71% de los pacientes que recibieron modafinil versus 18% de los que estaban recibiendo placebo. Los pacientes que se están recuperando de la anestesia general pueden beneficiarse significativamente de la administración de modafinil. El vapor caliente incrementa el efecto anestésico tópico de la lidocaína El vapor caliente ha sido utilizado para la hidratación de la piel, por lo tanto incrementa su permeabilidad. Estudiamos en 14 voluntarias, si el pre-tratamiento de la piel con una toalla impregnada en vapor caliente (a 45°C) durante 5 minutos, pudiera incrementar el efecto anestésico de una cinta de lidocaína tópica. Después que cada voluntaria recibió el pre-tratamiento de la piel en uno de sus antebrazos, la cinta de lidocaína se aplicó durante 30 minutos en ambos, el antebrazo tratado y el no tratado. La anestesia superficial fue valorada por medio de registros del número de experiencias dolorosas durante 5 pinchazos efectuados con una aguja de calibre 27. Para valorar la anestesia de la capa más profunda, se efectuó la inserción única de una aguja de calibre 27 a una profundidad de 3 mm y el dolor fue valorado por medio de la escala visual análoga (EVA). Hubo significativas reducciones en las puntuaciones de la anestesia superficial (mediana [rango]: brazo tratado, 2 [0 - 5], versus brazo no tratado, 4 [1 - 5]; P < 0.01) y las puntuaciones EVA de la inserción profunda (mediana [rango]: brazo tratado, 4.5 [0 - 8], versus brazo no tratado, 8 [2 - 10]; P < 0.01). En conclusión, la aplicación de una toalla impregnada con vapor caliente incrementó el efecto anestésico de una cinta de lidocaína tópica. Satisfacción del paciente con la valoración preoperatoria en una Clínica de Valoración Preoperatoria Las clínicas de valoración preoperatoria coordinan la atención pre-quirúrgica, anestésica, de enfermería y de laboratorio. Si bien se ha observado que estas clínicas lideran en eficiencia en el cuidado perioperatorio, la experiencia del paciente y la satisfacción con las Clínicas de Valoración Preoperatoria no ha sido evaluada. Distribuimos un cuestionario de una página para consignar la satisfacción con el personal clínico y no clínico, a pacientes que recurrieran a nuestra Clínica de Valoración Preoperatoria, durante tres períodos de tiempo distintos. Dieciocho preguntas diferentes tenían cinco opciones en la escala de Likert dentro del rango desde excelente (5) hasta pobre (1). Alcanzamos un 71.4% de índice de recolección. El promedio para la subescala que indicaba satisfacción general fue 4.48 + 0.67 y el promedio para el instrumento total fue de 4.46 + 0.55. Aunque las más altas puntuaciones fueron dadas para las subescalas describiendo la anestesia, enfermería y laboratorio, solamente la subescala para anestesia mejoró con el tiempo (P = 0.007). La subescala que involucró información y comunicación tuvo la más alta correlación con la subescala de satisfacción en general (r = 0.76; P < 0.0001). La satisfacción con la duración total de la visita clínica (3.71 + 1.26) fue insignificantemente menor (P < 0.0001) que la satisfacción hacia los otros puntos. Los autores concluyen que el médico y los aspectos funcionales de la visita preoperatoria tienen un impacto significativo sobre la satisfacción del paciente, con información y comunicación versus la cantidad total de tiempo gastado constituyendo los más positivos y negativos componentes, respectivamente. La ketamina preoperatoria mejora la analgesia postoperatoria después de la cirugía ginecológica laparoscópica En este estudio evaluamos el efecto preventivo de una pequeña dosis de ketamina en el dolor postoperatorio de la herida. En un estudio aleatorio, a doble ciego, controlado, comparamos el requerimiento analgésico en pacientes que recibieron ketamina pre-incisional, con ketamina después del cierre de la piel o placebo después de cirugía ginecológica laparoscópica. Ciento treinta y cinco pacientes fueron asignadas aleatoriamente a recibir ketamina pre-incisional o postoperatoria 0.15 mg/kg o solución salina intravenosa. La técnica anestésica fue estandarizada. Los pacientes fueron entrevistados regularmente hasta 4 semanas después de la cirugía. La puntuación del dolor, el consumo de morfina, los efectos colaterales y la puntuación de la calidad de la recuperación fueron registrados. Los pacientes que recibieron ketamina pre-incisional tuvieron una puntuación de dolor más baja durante las primeras 6 horas después de la operación, comparado con el grupo postoperatorio (P = 0.001) o el de placebo (P < 0.001). El promedio (95% de intervalo de confiabilidad) del tiempo para el primer requerimiento de analgésico en el grupo de preincisión, 1.8 horas (1.4 - 2.1), fue más largo que en el grupo postoperatorio, 1.2 horas (0.9 - 1.5; P < 0.001), o el grupo placebo, 0,7 horas (0.4 - 0.9; P < 0.001), El consumo promedio de morfina + DE en el grupo pre-incisional, 1.5 + 2.0 mg, fue menor que el del grupo postoperatorio, 2.9 + 3.1 mg (P = 0.04) y que el del grupo de placebo, 3.4 + 2.7 mg (P = 0.003). No hubo diferencia significativa entre los grupos con respecto a variables hemodinámicas o efectos colaterales. Ningún paciente se quejó de alucinaciones o pesadillas. Concluimos que una pequeña dosis de ketamina no es solamente segura, sino que también proporciona analgesia preventiva en pacientes sometidas a cirugía ginecológica laparoscópica.
ANESTHESIOLOGY - VOLVER ARRIBA Información previa: La apnea obstructiva del sueño en niños está frecuentemente asociada con hipoxemia recurrente durante el sueño. En animales en desarrollo el contenido de neuropéptidos opioides centrales es elevado y los receptores opioideos están regulados hacia el aumento después de hipoxia recurrente. Los autores hipotetizaron que los niños con hipoxemia recurrente debida a la apnea obstructiva del sueño pudieran tener alterada la funcionalidad opioidea central que podría afectar su respuesta a las drogas opioides. Utilizando una base de datos retrospectiva, valoramos la relación de la edad y la saturación preoperatoria de oxígeno con la dosis postoperatoria de morfina acumulada administrada para analgesia en niños con apnea obstructiva del sueño sometidos a adenotonsilectomía. ¿El uso del Índice Biespectral Electroencefalográfico o del Índice de Potencial Evocado Auditivo, facilitan la recuperación después de la anestesia con desflurano en anestesia ambulatoria? Información previa: Análogo al monitor del Índice Bispectral® (BIS®), el monitor del Potencial Evocado Auditivo proporciona un índice electroencefalográfico derivado (AAI), el cual supuestamente se correlaciona con los efectos depresivos del sistema nervioso central de las drogas anestésicas. Este estudio clínico fue diseñado para probar la hipótesis de que la monitorización intraoperatoria cerebral guiada por el valor del Índice Bispectral®, o del AAI facilitaría la recuperación de la anestesia general comparado con las prácticas de monitorización clínica estándar en anestesia ambulatoria. ¿Pueden la ropivacaína y la levobupivacaína ser utilizadas como dosis de prueba durante anestesia regional? Información previa: La toxicidad sistémica más baja reportada con ropivacaína y levobupivacaína puede producir una percepción menos confiable de una inyección intravenosa inadvertida durante la anestesia regional. Este estudio fue efectuado para determinar si la ropivacaína y levobupivacaína son adecuadas para uso como dosis de prueba intravenosa al evaluar los síntomas del sistema nervioso central después de inyectar un bolo intravenoso. ACTA ANAESTHESIOLOGICA SCANDINAVICA - VOLVER ARRIBA
Información previa y objetivo: El propósito del estudio fue comparar los efectos de agregar 50 µg de morfina, 25 µg de fentanil o solución salina a 6 mg de bupivacaína hiperbárica, en la analgesia postoperatoria y los tiempos de micción en pacientes sometidos a cirugía artroscópica de la rodilla bajo anestesia espinal.
El incremento mundial en el uso del agente anestésico volátil sevoflurano para la anestesia pediátrica ha sido resultado principalmente de su bajo coeficiente de partición sangre/gas y baja irritabilidad de la vía aérea, proporcionando condiciones suaves para la rápida inducción de anestesia. Sin embargo, hay varios reportes clínicos y experimentales que sugieren una correlación entre la exposición a sevoflurano y convulsiones tónicas o clónicas generalizadas. Reportamos dos episodios clínicos de convulsiones asociadas con la inducción de anestesia con sevoflurano en niños. Caso I: durante la inducción de anestesia con sevoflurano con máscara facial, en un niño sano de tres años de edad, hubo movimientos parecidos a convulsiones clónicas simétricas de las extremidades superiores durante 60 segundos. Caso 2: durante la reinducción de anestesia con sevoflurano por sangrado profuso después de una adenoidectomía nasal, en una niña sana de 4 años de edad con historia familiar de epilepsia, tubo movimientos parecidos a convulsiones tónicas y clónicas simétricas durante 30 - 40 segundos en las extremidades superiores e inferiores. Ambos episodios cesaron espontáneamente. Aunque no se registró un electroencefalograma, no puede ser excluido que ambos episodios resultaran de la actividad convulsiva del sistema nervioso central. Basados en nuestras observaciones y reportes de otros sugerimos que, hasta que existan noticias ulteriores, el sevoflurano deberá ser evitado o por lo menos utilizado con mucho cuidado en pacientes en los que la actividad epiléptica clínica haya sido verificada o sea fuertemente sospechada. Aplicación mejorada de la crema de lidocaína/prilocaína en niños. Un estudio aleatorio controlado prospectivamente de dos regímes de aplicación Resumen: La canulación intravenosa en niños con edades entre 6 a 12 años es menos dolorosa después de 90 minutos de la aplicación de una crema de Lidocaína/Prilocaína seguida de un intervalo de 30 minutos sin crema, que la canulación inmediatamente después de 60 minutos de la aplicación. Efecto de la aminofilina sobre el índice bispectral Información previa: El propósito del presente estudio fue investigar los efectos de la aminofilina sobre el índice bispectral así como la recuperación clínica en pacientes anestesiados con sevoflurano.
Información previa: El dolor de garganta y la ronquera son complicaciones frecuentes, pero no han sido estudiadas después de anestesia total intravenosa.
Propósito: El propósito de esta revisión cuantitativa sistemática es comparar la eficacia y efectos colaterales de combinar uno de los antagonistas de los receptores 5-HT 3 con droperidol o dexametasona para la profilaxis de la náusea y el vómito postoperatorios.
Propósito: Proporcionar pautas basadas en evidencia para la profilaxis y tratamiento de la náusea y el vómito postoperatorios. PUB MED - VOLVER ARRIBA Anestesia en pacientes ancianos con trastornos neurodegenerativos: consideraciones especiales Las enfermedades neurodegenerativas son cada vez más frecuentes en pacientes ancianos, y presentan un reto anestésico particular. La mayoría de las personas por encima de los 70 años tienen algún grado de atrofia cerebral. La patogénesis de las enfermedades neurodegenerativas es debida a alteraciones en el transporte, degradación y agregación de proteínas. Las alteraciones fisiológicas que ocurren con el avanzar de la edad afectan ambas, la farmacocinética y la farmacodinámica de las drogas utilizadas en ancianos. Los cambios en la farmacocinética dan como resultado concentraciones de la droga incrementadas o disminuidas, dependiendo de las contribuciones variables de absorción, metabolismo y eliminación. La distribución de una droga depende de su unión protéica, gasto cardiaco y volumen sanguíneo, los cuales están todos alterados en los ancianos. También en los ancianos están afectados el metabolismo y la excreción de drogas debido a los cambios en la masa hepática y renal y el flujo sanguíneo. Un buen número de drogas son utilizadas en los trastornos neurodegenerativos, incluyendo los antidepresivos, benzodiazepinas, antipsicóticos, inhibidores de la acetilcolinesterasa y levodopa. La polimedicación es un problema frecuente, que puede llevar a interacciones adversas de drogas y a una exacerbación de la demencia. La levodopa, la bromocriptina y los antidepresivos tricíclicos son conocidos por causar hipotensión ortostática en pacientes con enfermedad neurodegenerativa. Los pacientes ancianos están expuestos a excesiva sedación con las benzodiazepinas en ambos períodos el pre y el postoperatorio; por lo tanto estas drogas deberán ser prescritas en dosis bajas. Para la inducción de anestesia general el profolol es un agente apropiado en pacientes con enfermedad neurodegenerativa, debido a su rápido metabolismo, pero puede no ser apropiado en pacientes con enfermedad de Parkinson ya que puede inducir movimientos espontáneos e involuntarios. Los agentes volátiles de inhalación deben ser administrados cuidadosamente en los ancianos, ya que son más sensibles a los efectos depresivos cerebrales y cardiovasculares. La levodopa deberá ser evitada en unión con el halotano, el cual sensibiliza el corazón a las catecolaminas. La coadministración de los inhibidores de la monoaminoxidasa y los opioides deberán ser evitados ya que pueden causar agitación, rigidez muscular, sudoración e hiperpirexia. Si un agente anticolinérgico es requerido, el bromuro de glicopirrolato es la droga de elección en este grupo de pacientes, ya que no cruza la barrera hematoencefálica. En el hospital los pacientes deberán continuar tomando sus medicaciones acostumbradas y no permitir que un cambio en la rutina altere los lapsos en los que los tratamientos son administrados. Esto es particularmente relevante en cuanto al horario de levodopa en la enfermedad de Parkinson, ya que omitir un tratamiento puede ser perjudicial. La anestesia regional puede, sin embargo, tener ventajas significativas en pacientes con la enfermedad de Parkinson, quienes pueden continuar tomando levodopa oral preoperatoriamente, durante la cirugía, si es requerido, y temprano en el período postoperatorio. Drogas antieméticas tales como fenotiazinas, butirofenonas y metoclopramida deberán ser utilizadas cuidadosamente en el período post- operatorio en estos pacientes ya que sus efectos antidopaminérgicos pueden inducir o exacerbar los efectos parkinsonianos. Egreso hospitalario en el mismo día para pacientes seleccionados sometidos a cirugía combinada nasal y palatina por apnea del sueño obstructiva Para determinar la inocuidad del egreso hospitalario el mismo día, en pacientes sometidos a cirugía combinada nasal y palatina para el síndrome de apnea obstructiva del sueño, realizamos una revisión retrospectiva y análisis de 2 grupos de pacientes (86 pacientes en total) quienes estaban sometidos a dicha intervención. Los pacientes con el síndrome de apnea obstructiva del sueño que estaban sometidos a cirugía combinada nasal y palatina fueron considerados para egreso hospitalario del mismo día si llenaban los siguientes criterios postoperatorios: saturación de O2 sostenida de 94% o mayor en aire ambiente mientras dormían, ninguna historia de enfermedad cardiopulmonar o diabetes mellitus, adecuadas analgesia oral e ingesta oral, hemostasis y signos vitales normales. Veintitrés pacientes respondieron a estos criterios y fueron asignados al grupo 1. Los 63 pacientes restantes fueron admitidos durante la noche para monitorización y fueron asignados al grupo 2. Los datos recolectados incluyeron demográficos de los pacientes, índice de trastorno respiratorio, la más baja saturación de O2, índice de masa corporal y complicaciones postoperatorias. La edad promedio, el índice de molestias respiratorias, la más baja saturación de O2 y el índice de masa corporal para el grupo 1 fueron 45.9 años, 36 eventos por hora, 84.9% y 28.7 kg/m 2, respectivamente. Para el grupo 2, los resultados fueron 48 años, 36.5 eventos por hora, 82% y 32.5% kg/m 2. No hubo complicaciones postoperatorias en el grupo 1 y hubo 3 en el grupo 2. No hubo incidentes de compromiso de la vía aérea o eventos cardiopulmonares en el período postoperatorio inmediato en ningún grupo. No hubo readmisiones para ningún grupo. Concluimos que el egreso hospitalario el mismo día en pacientes que han sido sometidos a cirugía nasal y palatina combinada por síndrome de apnea obstructiva del sueño, es relativamente seguro en casos seleccionados en los que significativas enfermedades comóbidas no están presentes. Estos casos seleccionados han constituido una minoría de los pacientes estudiados. Egreso hospitalario en las primeras horas de la misma noche después de endarterectomía carotídea: nuestra experiencia inicial Propósito: El propósito de este estudio fue revisar la implementación inicial del
algoritmo
del egreso hospitalario en las primeras horas de la misma noche en pacientes sometidos a endarterectomía carotídea. La adición de sufentanil, tramadol o clonidina a la lidocaína para anestesia regional intravenosa Este estudio fue diseñado para evaluar el efecto del sufentanil,
tramadol o clonidina agregados a la lidocaína en la anestesia
regional intravenosa. Investigamos el inicio y duración del
bloqueo motor y sensitivo, la calidad de la anestesia, variables hemodinámicas
intra y postoperatorias, dolor intra y postoperatorio y sedación.
Sesenta pacientes sometidos a cirugía ambulatoria de la mano
recibieron anestesia regional intravenosa utilizando 35 ml de lidocaína
al 0.5% y 5 ml de salina (Grupo L, n = 15); sufentanil 25 microgramos
(Grupo LS, n = 15); tramadol 100 mg (Grupo LT, n = 15) o clonidina
1 microgramo.kg-1 (Grupo LC, n = 15). Antes y después
de la aplicación del torniquete, se registraron los datos hemodinámicos,
dolor del torniquete, se registraron los datos hemodinámicos,
el dolor y la sedación, el tiempo para el requerimiento del
primer analgésico y el uso de analgésicos. Después
de desinflar el torniquete, se registraron los datos hemodinámicos,
el dolor y la sedación, el tiempo para el requerimiento del
primer analgésico y el uso de analgésicos. No hubo diferencias
entre los grupos en los datos hemodinámicos intraoperatorios,
el tiempo de recuperación del bloqueo sensorial, el inicio
y la recuperación del bloqueo motor, las puntuaciones de sedación
o el dolor postoperatorio. Comparado con los otros grupos, en el Grupo
L el inicio del bloqueo sensorial fue más largo, el tiempo
para el dolor inicial del torniquete fue más corto y las puntuaciones
para el dolor del torniquete intraoperatorio y la utilización
de opioides fueron mayores (P < 0.05). La calidad de la anestesia
en los Grupos LS, LT y LC fue mejor que en el Grupo L (P < 0.05).
En conclusión, la adición de sulfentanil, tramadol o
clonidina a la lidocaína acortó el inicio del bloqueo
sensorial, retardó el tiempo de inicio del dolor del torniquete
y redujo el consumo intraoperatorio de opioide, pero no afectó
el dolor postoperatorio. Ureteroscopia: consideraciones anestésicas La ureterorrenoscopia es un procedimiento vital en el arsenal del urólogo moderno para el manejo de la patología uretral y renal. Con los avances en el diseño ureteroscópico y la introducción de anestésicos de corta duración, la ureterorrenoscopia puede ser ejecutada ahora eficientemente con alta satisfacción para el paciente y con un tiempo mínimo de recuperación postoperatoria. Recientemente, la ureterorrenoscopia bajo anestesia local, con o sin sedación, se ha vuelto una opción viable para un alto porcentaje de pacientes correctamente seleccionados. Para los pacientes que luego requieren sedación más profunda o anestesia general, la anestesia puede ser inducida rápidamente con los nuevos agentes tales como el remifentanil, propofol y desflurano sin un período de recuperación postoperatoria prolongado. Recomendación en la practica de liposucción EXPOSICIÓN DEL COMITÉ: En la reunión anual Número 69 de la American Society of Plastic Surgeons en octubre del 2000, la Junta de Directores designó el grupo de trabajo para la Seguridad de los Pacientes en las Instalaciones de Cirugía de Oficina o Consultorio. El grupo de trabajo fue conformado inmediatamente después de varias muertes altamente publicitadas de pacientes que involucraban a la cirugía plástica e incrementaron la actividad legislativa estatal y regulatoria de las instalaciones quirúrgicas de oficina o consultorio. En respuesta al incrementado escrutinio de la cirugía de oficina o consultorio, el grupo de trabajo produjo dos recomendaciones prácticas: "Procedimientos en cirugía de consultorio" y "Selección del paciente para cirugía de oficina o consultorio”. Desde la formación del grupo de trabajo, el conocimiento de los profesionales y del público sobre los puntos de seguridad del paciente ha aumentado continuamente. Este aumento del interés resultó en una incrementada necesidad para que los cirujanos plásticos comuniquen sus puntos de vista sobre el tópico. Para alcanzar este reto, el grupo de trabajo evolucionó hacia el Comité de Seguridad del Paciente, permitiéndole manejar tópicos que comprendan la seguridad y el bienestar de los pacientes en la cirugía plástica, sin importar el tipo de instalación. La “Recomendación en la Práctica en Liposucción" es la primera asesoría desarrollada desde que el Comité fue formado. Fue un proceso largo y esmerado del Comité, el cual incluyó representantes de organizaciones de cirugía plástica relacionadas así como la American Society of Anesthesiologists. Los miembros del Comité incluyeron a Ronald E. Iverson, M.D., Presidente; Jeffery L. Apfelbaum, M.D., representante de ASA; Bruce L. Cunningham, M.D., representante de ASPS/Plastic Surgery Educational Foundation (PSEF) Joint Outcomes Task Force; Richard A. D'Amico, M.D., representante de ASPS; Victor L. Lewis, Jr., M.D., representante de ASPS Health Policy Analysis Committee; Dennis J. Lynch, M.D., representante de ASPS; Noel B. McDevitt, M.D., representante de ASPS Deep Vein Thrombosis Task Force; Michael F. McGuire, M.D., representante de The American Society for Aesthetic Plastic Surgery (ASAPS); Louis Morales, Jr., M.D., representante de American Society of Maxillofacial Surgeons; Calvin R. Peters, M.D., representante de Florida Ad Hoc Commission on Patient Safety; Robert Singer, M.D., representante de American Association for Accreditation of Ambulatory Surgery Facilities; Thomas Ray Stevenson, M.D., representante de American College of Surgeons; Rebecca S. Twersky, M.D., representante de ASA; Ronald H. Wender, M.D., representante de ASA; y James A. Yates, representante de ASAPS. Los autores agradecen a los miembros del Comité por el conocimiento que aportaron a este proceso. El documento final representa su contribución significativa a estos esfuerzos. A ellos también les gustaría agradecer a DeLaine Schmitz y a Pat Farrell del personal de ASPS por su trabajo y apoyo en este proyecto.
|