Tratamiento efectivo del dolor por colecistectomía laparoscópica con un inhibidor COX-2 específico intravenoso, seguido por vía oral
Girish P. Joshi, MBBS MD, Eugene R. Viscusi, MD, Tong J. Gan, MD, Harold Minkowitz, MD, Mark Cippolle, MD PhD, Rienhard Schuller, MSc, Raymond Y. Cheung, BPharm PhD y John G. Fort, MD
Anesth Analg 2004;98:336-342
En este estudio multicéntrico, a doble ciego, aleatorio, controlado con placebo, evaluamos la eficacia analgésica y de ahorro de opioides de una dosis intravenosa preoperatoria de parecoxib seguida por valdecoxib oral para tratar el dolor asociado con colecistectomía laparoscópica. Los pacientes fueron aleatoriamente asignados a recibir una única dosis intravenosa de parecoxib 40 mg (n = 134) o placebo (n = 129) 30 – 45 minutos antes de la inducción de la anestesia. Seis a 12 horas después de la dosis intravenosa, el grupo de parecoxib recibió una dosis única oral de valdecoxib 40 mg, seguida por valdecoxib 40 mg diarios durante los días postoperatorios 1 – 4, luego 40 mg diarios en caso de ser necesario, los días 5 – 7. El grupo del placebo intravenoso recibió placebo oral según un programa idéntico. A todos los pacientes se les permitió fentanyl suplementario intravenoso según fuese necesario durante las primeras 4 horas postoperatorias (T0 – 240 min) seguido por hydrocodone 5 mg/acetaminofén 500 mg (Vicodin®;1 – 2 tabletas orales cada 4 – 6 horas según fuese necesario). Los pacientes que tomaron parecoxib utilizaron 21% menos fentanyl que los que recibieron placebo (P = 0.011). Las puntuaciones promedio del área bajo la curva de la intensidad del dolor sobre el tiempo T0 – 240 minutos fueron 55.2 para parecoxib y 61.2 para placebo (P = 0.083). A T180 y T240 minutos, la puntuación promedio de la intensidad del dolor fue 7.0 y 7.6 puntos más bajo en el grupo parecoxib, respectivamente (P < 0.02). Menos pacientes que recibieron valdecoxib requirieron analgésicos suplementarios (P < 0.05) después del egreso hospitalario. A los T240 minutos y durante el día 7, las Evaluaciones Globales de los Pacientes y los Médicos/Enfermeras fueron significativamente mejores en el grupo parecoxib/valdecoxib (P < 0.05). La incidencias de eventos adversos, eventos adversos que causaran abandono y eventos adversos serios, fueron menores con el parecoxib/valdecoxib que con el placebo. Los autores concluyeron que el parecoxib preoperatorio concomitante es muy valioso para ahorrar opioides en el cuidado estándar del dolor después de colecistectomía laparoscópica y el subsiguiente tratamiento con valdecoxib oral amplía este beneficio clínico.
IMPLICACIONES: El parecoxib 40 mg intravenoso, 30 – 45 minutos pre-operatoriamente seguido por valdecoxib oral 40 mg diarios redujo los requerimientos de opioides, proporcionó superior alivio del dolor y mejoró la evaluación global del paciente después de colecistectomía laparoscópica.
La incidencia de laringoespasmo con una técnica de extubación “Sin Tocar” después de tonsilectomía y adenoidectomía
Ban C. H. Tsui, MD MSc, FRCP(C), Alese Wagner, BSc, Dominic Cave, MB FRCP(C), Clark Elliott, MD FRCS, Hamdy El-Hakim, MD FRCS(Ed), FRCS (ORL) y Stephan Malherbe, MB ChB, FCA(SA), MMed(Anes)
Anesth Analg 2004;98:327-329
En esta serie de casos, evaluamos la incidencia del laringoespasmo utilizando una técnica de extubación traqueal despierto, claramente definida, en 20 niños sometidos a tonsilectomía electiva con o sin adenoidectomía. Esta técnica requiere que los pacientes sean regresados a la posición de recuperación al final del procedimiento antes de descontinuar los anestésicos volátiles. No se permitió ulterior estimulación, además de la vigilancia continua por oximetría, hasta que los pacientes espontáneamente se despertaron (técnica “sin tocar”). La incidencia de laringoespasmo, saturación de oxígeno y tos fue registrada. Ningún caso de laringoespasmo, desaturación de oxígeno o tos severa ocurrió en nuestra población de pacientes.
IMPLICACIONES: Este estudio reenfatiza la importancia de una técnica anestésica específica en la extubación traqueal en pacientes pediátricos.
Reducción del dolor de la punción venosa por el truco de la tos: Un estudio aleatorio, cruzado con voluntarios
Taras I. Usichenko, MD, Dragan Pavlovic, MD, Sebastian Foellner y Michael Wendt, MD PhD
Anesth Analg 2004;98:343-345
Probamos la efectividad del truco de la tos como un método para el alivio del dolor durante la punción venosa periférica en un estudio cruzado. Veinte voluntarios sanos fueron pinchados dos veces en la misma vena de la mano dentro de un intervalo de 3 semanas, una vez con el truco de la tos y otra vez sin él. La intensidad del dolor, retiro de la mano, sudor de la palma de la mano, presión arterial, frecuencia cardíaca y concentración de glucosa sérica fueron registrados. La intensidad del dolor durante la punción venosa periférica con el procedimiento del truco de la tos fue menor que sin él, mientras que las otras variables cambiaron insignificantemente. El truco de la tos de fácil ejecución fue efectivo para reducir el dolor durante la punción venosa, aunque el mecanismo permanece poco claro.
IMPLICACIONES: La efectividad del truco de la tos para la reducción del dolor durante la punción venosa periférica fue probada en un estudio de voluntarios en el cual cada sujeto sirvió como su propio control. El procedimiento del truco de la tos de fácil ejecución, fue efectivo para la reducción del dolor, aunque el mecanismo permanece poco claro.
Un caso sospechoso de hipertermia maligna de inicio retardado con desflurano como anestésico
Thomas J. Papadimos, MD MPH, Mohamad Almasri, MD, James C. Padgett, CRNA BS y Joanne E. Rush, CRNA MS
Anesth Analg 2004;98:548-549
El desflurano ha sido identificado como un anestésico activador débil de la hipertermia maligna que, en ausencia de succinilcolina, puede producir un retardado inicio de los síntomas. El prolongado intervalo después de la exposición puede ser de más de 6 horas después de la inducción de la anestesia. La subdosificación no intencional de este paciente con dantrolene y la pronta reversión de los síntomas puede ser un atributo de la expresión genética de un anestésico volátil activador débil tal y como el desflurano.
IMPLICACIONES: Hay múltiples variaciones genéticas para la hipertermia maligna en el receptor ryanodine. El desflurano, como un solo activador de la hipertermia maligna, es débil y en dos ocasiones en la literatura (incluyendo este caso) dosis menores a las dosis óptimas de dantrolene fueron administradas con un buen resultado. Pudiera ser posible manejar el riesgo de hipertermia maligna de un anestésico una vez que la genética del receptor ryanodine sea mejor comprendida.
El efecto de la analgesia caudal sobre la agitación de niños al despertar después de anestesia con sevoflurano versus anestesia con halotano
B. Craig Weldon, MD, Martin Bell, MD y Thomas Craddock, MD
Anesth Analg 2004;98:321-326
La anestesia con sevoflurano en niños pequeños ha estado asociada con una incidencia incrementada de agitación al despertar, comparado con halotano. El dolor postoperatorio puede ser un factor etiológico. Diseñamos un estudio para comparar la incidencia de la agitación al despertar después de anestesia con halotano y sevoflurano en niños cuyo dolor fue manejado con analgesia caudal. Ochenta niños sometidos a reparo de hernia inguinal entre las edades de 12 meses y 6 años fueron aleatoriamente asignados a recibir anestesia con halotano o sevoflurano. La ansiedad preoperatoria basal fue valorada con la escala de ansiedad pre-operatoria de Yale. Los niños fueron sedados con midazolam oral, sometidos a inducción por máscara y tuvieron un bloqueo caudal aplicado para analgesia postoperatoria. Después de la cirugía, el comportamiento de los niños fue valorado con una escala de agitación de cuatro puntos. A los 5 minutos después de la llegada a la Unidad de Cuidados Post Anestésicos, el sevoflurano estuvo asociado con una mayor incidencia de agitación emergente que con halotano (26% versus 6%; P< 0.05), pero no durante el resto de la estadía en la Unidad de Cuidados Post Anestésicos. Niveles más altos de ansiedad preoperatoria estuvieron asociados con difícil inducción de la máscara, agitación en la admisión en la Unidad de Cuidados Post Anestésicos y más severos episodios de agitación. La agitación al despertar parece ser un fenómeno temprano y transitorio después de anestesia con sevoflurano en niños con analgesia postoperatoria efectiva.
IMPLICACIONES: La analgesia postoperatoria efectiva puede reducir la incidencia de agitación al despertar reportada con anestesias con sevoflurano. La escala de ansiedad pre-operatoria de Yale parece ser de ayuda en la identificación de los niños pequeños que están bajo riesgo de desarrollar agitación al despertar.
CANADIAN JOURNAL OF ANESTHESIA
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Beber 300 mL de líquidos claros dos horas antes de la cirugía no tiene efecto sobre el volumen del fluido gástrico ni sobre el pH en los pacientes obesos en ayuno ni en los que no estuvieron en ayuno
J. Roger Maltby, MB FRCA FRCPC, Saul Pytka, MD FRCPC, Neil C. Watson, MB FRCPC, Robert A. McTaggart Cowan, MD FRCPC y Gordon H. Fick, BSc MSc PhD
Canadian Journal of Anesthesia 51:111-115 (2004) |
Propósito: Determinar si, en pacientes obesos [Índice de masa corporal > 30 kg•m2], la ingesta oral de 300 mL de líquidos claros dos horas antes de una cirugía electiva afecta el volumen y el pH del contenido gástrico en la inducción de anestesia.
Métodos: Un estudio ciego y aleatorio de 126 pacientes adultos, con edad de 18 años, estado físico ASA I o II, con Índice de Masa Corporal > 30 kg•m2 quienes estaban programados para cirugía electiva bajo anestesia general. Se excluyeron los pacientes que presentaban diabetes mellitus, síntomas de reflujo gatroesofágico, o habían tomado medicinas que afectaran la secreción gástrica, el pH del fluido gástrico o el vaciamiento gástrico durante las 24 horas previas. Todos los pacientes ayunaron desde la media noche y fueron aleatoriamente asignados al grupo de ayuno o al de líquidos. Dos horas antes de su hora programada de cirugía, todos los pacientes bebieron 10 mL de agua que contenía 50 mg de fenol rojo. Aquellos en el grupo de líquidos siguieron con 300 mL de líquido claro de su escogencia. Inmediatamente después de la inducción de la anestesia general y de la intubación traqueal, el contenido gástrico fue aspirado a través de una sonda de succión multi-orificio de Salem. El volumen del fluido gástrico, el pH y la concentración de fenol rojo fueron registrados.
Resultados: Los valores promedio (rango) en los grupos ayuno versus líquidos fueron: volumen de fluido gástrico 26 (3 – 107) mL versus 30 (3 – 187) mL, pH 1.78 (1.31 – 7.08) versus 1.77 (1.27 – 7.34) y recuperación de fenol rojo 0.1 (0 – 30)% versus 0.2 (0 – 15)%. Las diferencias entre los grupos no fueron estadísticamente significativas.
Conclusión: Los pacientes obesos sin condiciones mórbidas subyacentes deberán seguir las mismas pautas de ayuno que los pacientes no obesos y se les puede permitir beber líquidos claros hasta 2 horas antes de la cirugía electiva, puesto que la obesidad por si misma no es considerada un factor de riesgo para la aspiración pulmonar.
Hidrogel claro, comparado con el ungüento, proporciona mayor comodidad en el ojo después de una cirugía corta
Michaela Smolle, RN, Christian Keller, MD, Germar Pinggera, MD, Martina Deibl, MSc, Josef Rieder, MD y Philipp Lirk, MD
Canadian Journal of Anesthesia 51:126-129 (2004)
Propósito: La anestesia dificulta el cierre de los párpados y disminuye la secreción y estabilidad lacrimal. La protección puede ser efectuada en principio, por cierre manual del ojo, asegurando los párpados cerrados y por instilación de substancias protectoras en el saco conjuntival. Ambos, los hidrogeles y los ungüentos son utilizados en la práctica clínica. El objetivo del presente estudio fue comparar un hidrogel ocular claro y transparente (Vidisic®) y un ungüento frecuentemente utilizado, basado en dexpantenol y vitamina A (Oleovit®) como ejemplos de estas clases de lubricantes oculares en cuanto a su capacidad para proporcionar comodidad ocular peri-operatoria. Adicionalmente, sus propiedades bacteriostáticas fueron valoradas in vitro.
Métodos: Noventa y dos pacientes consecutivos, sometidos a anestesia total intravenosa fueron asignados aleatoriamente a recibir ungüento de dexpantenol ocular o un hidrogel claro, después de la inducción anestésica. Los sujetos fueron valorados una hora después de la terminación de la anestesia.
Resultados: Los hallazgos principales fueron un aumento en la incidencia de sensación de cuerpo extraño, pestañas adheridas y trastornos provocados por visión borrosa en el grupo de ungüento al compararlo con el hidrogel claro (P < 0.001). El crecimiento bacteriano fue significativamente atenuado por el hidrogel ocular en comparación al ungüento.
Discusión: El Hidrogel ocular claro ofrece mayor comodidad para el paciente y disminución de la inflamación ocular, al compararlo a los ungüentos convencionales de uso oftálmico. Además, disminuye el crecimiento bacteriano. Por lo tanto, se sugiere el uso de hidrogel claro para mayor comodidad ocular postoperatoria.
El pre-tratamiento de la vena con sulfato de magnesio para prevenir el dolor en la inyección de propofol no está justificado
Anill Agarwal, MD, Sanjay Dhiraj, MD, Mehdi Raza, MD, Ravinder Pandey, MD, Chandra Kant Pandey, MD, Prabhat K. Singh, MD, Uttam Singh, PhD y Devendra Gupta, MD
Canadian Journal of Anesthesia 51:130-133 (2004)
Propósito: El propofol produce anestesia con recuperación rápida. Sin embargo, causa dolor o incomodidad en la inyección. Se han intentado un buen número de técnicas para minimizar el dolor inducido por el propofol con resultados variables. Hemos comparado la eficacia del magnesio y de la lidocaína para la prevención del dolor inducido por el propofol.
Métodos: Trescientos adultos ASA I y II sometidos a cirugía electiva fueron aleatoriamente asignados en tres grupos de 100 cada uno. El grupo I recibió sulfato de magnesio 1 g, el grupo II recibió lidocaína al 2% (40 mg) y el grupo III recibió solución salina normal, todos en un volumen de 2 mL y acompañados por oclusión venosa durante un minuto. Se realizó la inducción anestésica con propofol 2.5 mg•kg-1 después de la liberación de la oclusión venosa. El dolor fue valorado en una escala de cuatro puntos: 0 = sin dolor, 1 = dolor leve, 2 = dolor moderado y 3 = dolor severo en el momento del pre-tratamiento y de la inyección de propofol. Los resultados fueron analizados por la prueba “Z”. Un valor P de < 0.05 fue considerado como significativo.
Resultados: El dolor durante el pre-tratamiento intravenoso con magnesio estuvo presente en el 31% de los pacientes, comparado con 2% para ambos, los grupos de lidocaína y los de control (P < 0.05). Setenta y seis por ciento de los pacientes en el grupo de control tuvieron dolor durante la inyección intravenosa de propofol según comparado con 32% y 42% en el grupo de magnesio y de lidocaína respectivamente (P < 0.05). Los pre-tratamientos de lidocaína y magnesio fueron igualmente efectivos para atenuar el dolor durante la inyección de propofol (P > 0.05).
Conclusiones: El pre-tratamiento con magnesio y con lidocaína intravenosos es igualmente efectivo en atenuar el dolor inducido por propofol. Sin embargo, el pre-tratamiento con magnesio por si mismo causa dolor. Por lo tanto, no hay justificación en el uso del pre-tratamiento con magnesio para atenuar el dolor asociado con la inyección intravenosa de propofol.
La modificación de la hoja de laringoscopia Callander está asociada con un menor riesgo de contacto dental
Jaemin Lee, MD, Jong H. Choi, MD, Yoon K. Lee, MD, Eun S. Kim, MD, Ou K. Kwon, MD, y Randolph H. Hastings, MD PhD
Canadian Journal of Anesthesia 51:181-184 (2004)
Propósito: Puede ocurrir daño dental durante la laringoscopia. El propósito de este estudio fue doble: determinar si el examen pre-operatorio pudiera predecir el riesgo de contacto del laringoscopio con los dientes y evaluar la efectividad de una hoja Macintosh modificada sobre la reducción del contacto dental.
Métodos: Se estudiaron en forma prospectiva cuatrocientos ochenta y tres pacientes programados para cirugía electiva que requerían anestesia general con colocación de tubo endotraqueal. Las características que pudieran predecir intubación difícil fueron valoradas pre-operatoriamente. La laringoscopia se efectuó dos veces en cada paciente, una vez con una hoja Macintosh 3 regular y una vez con una hoja en la cual el reborde fue parcialmente removido (modificación de Callander). Se midió la distancia entre el reborde de la hoja y los dientes incisivos superiores en la exposición glótica. Calculamos las correlaciones entre las características individuales de la vía aérea y el riesgo de golpear los dientes superiores con la hoja Macintosh 3 regular y se compararon las frecuencias de contacto con los dientes entre las dos hojas.
Resultados: El riesgo de golpear los dientes superiores al utilizar la hoja Macintosh 3 regular aumentó significativamente con las puntuaciones no paramétricas como la clasificación Mallampati, subluxación mandibular, movimiento del cuello y de la cabeza, abertura inter-incisiva y condición de los dientes superiores. (P < 0.01). La frecuencia de contacto directo varió significativamente entre las dos hojas: 20.3% versus 4.1% para Macintosh 3 y hojas modificadas, respectivamente (P < 0.05). Las visualizaciones laríngeas fueron mejores con la hoja modificada.
Conclusiones: Las características de la vía aérea se correlacionan con el riesgo de golpear los dientes superiores durante la laringoscopia. La hoja Macintosh modificada reduce el riesgo de contacto con los dientes.
ACTA ANAESTHESIOLOGICA
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¿Hay predictores confiables de dolor postoperatorio?
C. Mamie, M. Bernstein, A. Morabia, C. E. Klopfenstein, D. Sloutskis y A. Forster
Acta Anaesthesiologica Scandinavica Volume 48 Issue 2 Page 234
Información previa: El propósito de este estudio fue identificar los determinantes pre-operatorios del dolor post-operatorio severo.
Métodos: Los potenciales predictores fueron valorados utilizando un cuestionario entregado durante el día anterior a la cirugía. El dolor durante el reposo y el dolor durante la tos/movilización, fueron medidos utilizando escalas visuales análogas durante el día de la cirugía y durante los dos días subsiguientes. El tipo de manejo del dolor post-operatorio no fue estandarizado y fue prescrito por el anestesiólogo a cargo. Modelos de regresión logística multivariada que explicaron el dolor postoperatorio fueron desarrollados en el grupo I, que comprendió 304 pacientes consecutivos sometidos a cirugía ortopédica o intraperitoneal y validados en el grupo II, que comprendió 145 pacientes independientes.
Resultados: De las 62 variables examinadas por análisis univariado, se encontró que solamente cinco incrementaban el riesgo de dolor postoperatorio severo en el grupo I en descanso y seis factores durante la tos/movilización. En el modelo multivariado para dolor en descanso, la anestesia general, las expectativas de dolor post-operatorio y las dificultades crónicas para dormir aumentaron el riesgo de dolor post-operatorio severo. En el grupo II, solamente se mantuvieron las dificultades crónicas para dormir (OR: 3.97, 95% CI: 1.69 – 9.29). En el modelo multivariado durante la tos/movilización, la cirugía intraperitoneal, el miedo al dolor postoperatorio y tener un pariente con una historia de dolor, incrementaron el riesgo de dolor postoperatorio severo en el Grupo I. La cirugía intraperitoneal OR 2.45 (95% Cl = 1.01 – 4.50) y el tener un pariente con una historia de dolor OR 2.06 (95% Cl = 1.005 – 4.50) permanecieron en el grupo II.
Conclusión: De los muchos factores que pueden influenciar el dolor postoperatorio, las dificultades crónicas para dormir emergen en esta población de pacientes como el determinante más fuerte del dolor durante el descanso. La cirugía intraperitoneal y tener un pariente con una historia de dolor son los más fuertes determinantes del dolor durante la tos/movilización. Estos hallazgos tienen sentido fisiológico y merecen mayor atención por parte de los anestesiólogos.
BRITISH JOURNAL OF ANAESTHESIA
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Aprendizaje inconsciente durante la cirugía bajo anestesia con propofol
C. Deeprose, J. Andrade, S. Varma y N. Edwards
Br J Anaesth 2004; 92: 171–7
Información previa: El aprendizaje durante la anestesia ha sido demostrado, pero poco se conoce acerca de las circunstancias bajo las cuales pudiera ocurrir. Este estudio investigó la hipótesis de que el aprendizaje durante la anestesia ocurre durante la estimulación quirúrgica, pero no antes.
Métodos: Se reprodujeron palabras a través de audífonos a 64 pacientes de cirugía ambulatoria bajo anestesia con propofol. Catorce palabras fueron reproducidas repetitivamente (15 veces) durante 1 minuto cada una ya fuera antes (n = 32) o durante (n = 32) la estimulación quirúrgica. La profundidad de la anestesia fue estimada utilizando el índice biespectralTM (BISTM ). Durante la presentación de la palabra fueron registradas, a intervalos de 1 minuto, la frecuencia cardíaca, la frecuencia respiratoria, la presión arterial promedio, la concentración de final de la espiración del dióxido de carbono y la rata de infusión del propofol. En la recuperación, la memoria fue valorada utilizando una prueba auditiva de perfección de raíces de palabras y una prueba de reconocimiento de palabras.
Resultados: La media del BISTM, la presión arterial, el dióxido de carbono de final de espiración y la frecuencia cardíaca durante la presentación de la palabra no difirió entre los grupos. La rata de infusión de propofol y la frecuencia respiratoria fueron significativamente mayores en el grupo durante la estimulación quirúrgica. No hubo evidencia de memoria explícita o reconocimiento, ni de conciencia durante la anestesia (promedio mediano - BISTM = 38 en el grupo de estimulación antes de la cirugía y 42 en el grupo de estimulación durante la cirugía). Solamente a los pacientes a quienes se les reprodujeron palabras durante la estimulación quirúrgica señalaron memoria implícita significativa en la recuperación (puntuación promedio = 0.08, P < 0.02). Sin embargo, sus puntuaciones no fueron significativamente mayores que las del grupo de estimulación antes de la cirugía (puntuación promedio = 0.01).
Conclusiones: El aprender durante la anestesia parece más probable que ocurra durante la estimulación quirúrgica que antes de ella a profundidades anestésicas comparables. Proponemos la hipótesis de que la estimulación quirúrgica facilita el aprendizaje durante la anestesia, independientemente de sus efectos sobre la profundidad anestésica.
Relación entre la dosis de fentanyl y la CE50 predeterminada de propofol para la inserción de la máscara laríngea
M. Kodaka, Y. Okamoto, F. Handa, J. Kawasaki y H. Miyao
Br J Anaesth 2004; 92: 238–41
Información previa: En este estudio se buscó determinar la concentración efectiva para el 50% de los intentos de inserción segura de la máscara laríngea (CE50LMA pronosticada) de propofol, utilizando una infusión controlada para un nivel plasmático (DiprifusorTM) e investigó si el fentanyl influenció estas concentraciones requeridas, la frecuencia respiratoria (FR) y el índice biespectral (BIS).
Método: Sesenta y cuatro pacientes no premedicados fueron aleatoriamente asignados a cuatro grupos (n = 16 para cada grupo) y se les administró solución salina (control) o fentanyl 0.5, 1 o 2 mcg kg-1. La concentración deseada de propofol fue determinada por una modificación del método hacia arriba y abajo de Dixon. La inserción de la máscara laríngea fue intentada sin droga bloqueante neuromuscular después de que el equilibrio había sido establecido para > 10 minutos. El movimiento fue definido como la presencia de movilidad incipiente o movimientos musculares voluntarios gruesos en el plazo de un 1 minuto después de la inserción. Los valores CE50LMA se obtuvieron al calcular el promedio de 16 pacientes en cada grupo.
Resultados: Los valores de CE50LMA pronosticada de los grupos control, fentanyl 0.5, 1 y 2 mcg kg-1 fueron de 3.25 (0.20), 2.06 (0.55), 1.69 (0.38) y 1.50 (0.54) mcg ml-1 respectivamente; los de todos los grupos de fentanyl fueron significativamente más bajos que los del control. La FR estuvo disminuida en relación con la dosis de fentanyl hasta 1 mcg kg-1. Los valores del BIS después de fentanyl 1 y 2 mcg kg-1 fueron significativamente mayores que en los grupos de control y 0.5 mcg kg-1.
Conclusiones: Una dosis de fentanyl de 0.5 mcg kg-1 es suficiente para disminuir la CE50LMA con mínima depresión respiratoria y sin un valor alto del BIS.
Bupivacaína caudal suplementada con clonidina caudal o intravenosa en niños sometidos a reparo de hipospadia: un estudio a doble ciego
T.G. Hansen, S. W. Henneberg, S. Walther-Larsen, J. Lund y M. Hansen
Br J Anaesth 2004; 92: 223–7
Información previa: La clonidina está siendo cada día más utilizada en la práctica de anestesia pediátrica para prolongar la duración de acción del bloqueo caudal con un agente anestésico local. Sigue sin conocerse cual es la vía de administración de clonidina más beneficiosa. Comparamos los efectos de clonidina caudal e intravenosa en analgesia post-operatoria producida por bupivacaína después de reparo de hipospadias.
Métodos: Cuarenta y seis niños (ASA I o II) con edades entre 24 a 104 meses recibieron premedicación estandarizada con midazolam, una anestesia general y un bloqueo caudal con bupivacaína 0.25%, 0.5% ml kg-1. Los niños fueron asignados aleatoriamente en una forma de doble ciego a dos grupos: el grupo intravenoso recibió clonidina 2 µg kg-1 intravenosa y simultáneamente el mismo volumen de solución salina caudalmente. El grupo caudal recibió clonidina 2 µg kg-1 vía caudal y un volumen similar de solución salina intravenosa. Después de la cirugía, todos los niños recibieron acetaminofén 20 mg kg-1 rectal u oralmente cada 6 horas y se les dio una bomba de analgesia controlada por el paciente o por la enfermera con morfina intravenosa (bolo de 25 µg kg-1 y un período de 8 minutos de cierre de seguridad sin infusión de respaldo). La vigilancia de las puntuaciones para el dolor, sedación, bloqueo motor y náusea postoperatoria así como el vómito fue efectuada por enfermeras desconocedoras de los pormenores del estudio. La hora de la primera activación de la bomba controlada por el paciente o por la enfermera y el consumo de morfina de 0 – 24 horas y 24 – 48 horas también fueron registradas.
Resultados: Cuarenta y cuatro niños completaron el estudio. La edad, el peso y la duración de la anestesia y la cirugía fueron similares en los dos grupos. La mediana (rango) del tiempo para la primera activación de la bomba controlada por el paciente o por la enfermera fue similar en los dos grupos: 425 (150 – 1440) minutos en el grupo intravenoso y 450 (130 – 1440) minutos en el grupo caudal. El número de niños que no requirieron morfina post-operatoria fue de cuatro y siete respectivamente. El consumo de morfina durante 0 – 24 horas y 24 – 48 horas fue similar entre los grupos.
Conclusiones: El efecto analgésico de clonidina 2 µg kg-1 como un adjunto al bloqueo caudal con bupivacaína 0.25%, 0.5 ml kg-1, es similar si se administra intravenosa o caudalmente.
La debilidad de la pierna es una complicación de bloqueo del nervio ilioinguinal en niños
A. K. Lipp, J. Woodcock, B. Hensman y K. Wilkinson
Br J Anaesth 2004; 92: 273–4
Información previa: El bloqueo del nervio ilioinguinal es frecuentemente utilizado en niños para proporcionar analgesia después de cirugía en la ingle. Varios reportes de casos y estudios clínicos han descrito debilidad de la pierna después de esta técnica y sugieren que puede ser causada por bloqueo inadvertido del nervio femoral. Ningún estudio prospectivo que describa la incidencia de esta complicación ha sido publicado.
Métodos: Llevamos a cabo un estudio prospectivo, de observación para saber cuantos niños habían tenido debilidad en la pierna después de bloqueo del nervio ilioinguinal. Estudiamos 200 niños con cirugía ambulatoria en la ingle bajo anestesia general con un bloqueo del nervio ilioinguinal. Todos los niños hicieron una simple prueba de elevación de cada pierna antes de la inducción de la anestesia general posterior a un bloqueo del nervio ilioinguinal estandarizado en el lado de la cirugía. Cuando el niño estaba despierto y cómodo después de la cirugía, repetían la prueba de elevación de la pierna.
Resultados: Diez y seis de 182 niños (8.8%) tenían debilidad en la pierna después de la cirugía en el lado del bloqueo del nervio solamente, según lo detectado por una prueba de elevación de la pierna.
Conclusiones: La debilidad de la pierna consistente con un bloqueo del nervio femoral ocurre después de bloqueo del nervio ilioinguinal en aproximadamente uno de cada nueve niños.
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¿Podemos mejorar la valoración de la disponibilidad para el egreso? Un estudio comparativo de las mediciones por observación y de las objetivas de la profundidad de la sedación en niños
Shobha Malviya, M.D.; Terri Voepel-Lewis, M.S., R. N.; Achiau Ludomirsky, M.D.; Janelle Marshall, B.S.; Alan R. Tait, PhD.
Anesthesiology 2004; 100(2):218-224
Información previa: Los criterios de egreso
actualmente recomendados pueden no ser lo suficientemente rigurosos
como para detectar sedación residual. Este estudio evaluó
el uso del Índice Biespectral (monitor BIS®),
la escala de sedación de la Universidad de Michigan (es decir,
0 – 4 en la escala de observación) y una prueba de mantenimiento
modificado de la vigilia (observación visual del tiempo en
que el niño es capaz de permanecer despierto) en la valoración
del regreso al estado basal.
Métodos: Veintinueve niños sedados
para examen ecocardiográfico fueron estudiados. Las enfermeras
administraron sedantes, vigilaron y aprobaron el egreso de los niños
de acuerdo con las pautas institucionales. Los niños fueron
controlados con el BIS® a través del todo el
estudio. Observadores entrenados asignaron las puntuaciones de la
escala de sedación de la Universidad de Michigan cada 10 –
15 minutos hasta que los criterios revisados del egreso fueron alcanzados
(es decir, puntuaciones de la Universidad de Michigan de 0 o 1, duración
según la prueba de mantenimiento modificado de la vigilia
20 minutos). El valor de la prueba de mantenimiento modificado de
la vigilia fue registrado en cada observación después
del procedimiento. Subsecuentemente, observadores desconocedores de
los pormenores del estudio registraron el promedio de los valores
BIS para los 5 minutos antes de cada observación en la escala
de sedación de la Universidad de Michigan.
Resultados: Hubo moderadas correlaciones entre las
puntuaciones BIS, la prueba de mantenimiento modificado de la vigilia
y la escala de sedación de la Universidad de Michigan (r =
0.68 - 0.78; P < 0.01). Los criterios revisados identificaron correctamente
los niños que estuvieron despiertos y alerta (valor BIS
90) en 88% de los casos. Solamente 55% de los niños habían
regresado a los valores basales del BIS cuando el egreso fue autorizado
por la enfermera, comparado con 92% cuando los criterios revisados
fueron alcanzados (P < 0.05). Tomó más tiempo alcanzar
los criterios revisados comparado con los criterios estándar
(75.3 ± 76.2 minutos versus 16.4 ± 13.1 minutos; P =
0.001).
Conclusiones: La incorporación de criterios
específicos y objetivos de egreso (por ejemplo, las puntuaciones
de la escala de sedación de la Universidad de Michigan de 0
o 1, la duración según la prueba de mantenimiento modificada
de la vigilia
20 minutos) pueden asegurar un estado cercano al basal (valor BIS
> 90) comparado con el juicio de la enfermera utilizando criterios
estándar. Sin embargo, tal evaluación puede retrasar
el egreso de los niños sedados
La obesidad disminuye la oxigenación tisular perioperatoria
Barbara Kabon, M.D.; Angelika Nagele, R.N.; Dayakar Reddy, M.D.; Chris Eagon, M.D.; James W. Fleshman, M.D.; Daniel I. Sessler, M.D.; Andrea Kurz, M.D.
Anesthesiology 2004; 100(2):274-280
Información previa: La obesidad es un importante factor de riesgo para infecciones en los sitios quirúrgicos. La incidencia de infecciones en la herida quirúrgica está directamente relacionada con la perfusión tisular y la oxigenación. La masa del tejido grasoso se expande sin un incremento concomitante en el flujo sanguíneo por célula, lo cual puede resultar en una relativa hipoperfusión con deficiente oxigenación tisular. Consecuentemente, los autores probaron la hipótesis de que la presión tisular de oxígeno peri-operatoria está reducida en pacientes quirúrgicos obesos. Aún más, ellos compararon el efecto de la administración suplementaria de oxígeno sobre la oxigenación tisular en pacientes obesos y no obesos.
Métodos: Cuarenta y seis pacientes sometidos a cirugía abdominal mayor fueron asignados a uno de dos grupos de acuerdo con sus índice de masa corporal: índice de masa corporal menor de 30 kg/m2 (persona no obesa) o 30 kg/m2 o mayor (obesos). La administración de oxígeno intra-operatoria fue ajustada a las tensiones de oxígeno arterial de aproximadamente 150 mmHg y aproximadamente 300 mmHg enana forma al azar. La técnica de anestesia y el manejo del fluido peri-operatorio fueron estandarizados. La tensión de oxígeno tisular subcutánea fue medida con un electrodo polarográfico colocado dentro de un tonómetro subcutáneo en la parte superior lateral del brazo durante la cirugía, en la sala de recuperación y durante el primer día post-operatorio. También se midió el oxígeno tisular post-operatorio adyacente a la herida. Los datos fueron comparados con pruebas t de dos colas no pareadas y prueba de suma de rango de Wilcoxon; una P < 0.05 fue considerada estadísticamente significativa.
Resultados: La tensión tisular de oxígeno subcutánea intra-operatoria fue significativamente menor en los pacientes obesos en la basal (36 versus 57 mmHg; P = 0.002) y con administración suplementaria de oxígeno (47 versus 76 mm Hg; P = 0.014). La tensión tisular de oxígeno post-operatoria inmediata fue también significativamente menor en el tejido subcutáneo de la parte superior del brazo (43 versus 54 mmHg; P = 0.011) así como adyacente a la incisión (42 versus 62 mmHg; P = 0.012) en los pacientes obesos. En contraste, la tensión tisular de oxígeno fue comparable en cada grupo durante la primera mañana postoperatoria.
Conclusión: La hipoxia de la herida y del tejido fueron frecuentes en los pacientes obesos en el período peri-operatorio y más pronunciado durante la cirugía. Aún con oxigenación tisular suplementario, la tensión del oxígeno en los pacientes obesos estuvo reducida a niveles que están asociados con un incremento substancial del riesgo de infección.
Anestesia oftálmica regional: Bloqueo de inyección única en el canto epiescleral medio (Sub Tenon)
Emmanuel Nouvellon, M.D.; Joel L'Hermite, M.D.; Arnaud Chaumeron, M.D.; Aba Mahamat, M.D; Martine Mainemer, M.D.; Pierre Charavel, M.D.; Philippe Mahiou, M.D.; Gérard Dupeyron, M.D.; Bruno Bassoul, M.D.; Stephane Dareau, M.D.; Jean-Jacques Eledjam, M.D.,Ph.D.; Jacques Ripart, M.D., Ph.D.
Anesthesiology 2004; 100(2):370-374
Información previa: El propósito de este estudio fue evaluar la eficacia y seguridad de la anestesia por inyección única epiescleral en un gran número de pacientes.
Métodos: Durante un período de 5 años, en cuatro instituciones, los anestesiólogos involucrados en este estudio prospectivo completaron una forma estandarizada para evaluar la anestesia epiescleral de inyección única de un elevado volumen en el canto medio. El índice de éxito del bloqueo estuvo valorado de acuerdo con una puntuación de acinesia. Los parámetros de estudio incluyeron datos demográficos, procedimientos quirúrgicos y manejo de la anestesia. Todos los pacientes tuvieron seguimiento hasta por lo menos el día 1 postoperatorio y todas las complicaciones, dolor e incomodidad fueron anotadas. Se efectuó un análisis estadístico para valorar los factores de riesgo de las complicaciones.
Resultados: Un total de 2.031 pacientes fueron incluidos en el estudio. Los más frecuentes procedimientos quirúrgicos ejecutados fueron facoemulsificación e implantación de lente artificial en la cámara posterior (91.0%). Un total de 66 complicaciones (3.3%) ocurrieron en 60 pacientes. Un paciente tuvo una hemorragia retrobulbar y 59 tuvieron uno o dos incidentes menores o dolor/incomodidad con el procedimiento. Las complicaciones consistieron en hematoma subconjuntival (1.3%), hipertonía ocular (0.4%) y quemosis (0.30%). Los análisis estadísticos revelaron que la inexperiencia con la técnica representó un factor de riesgo para las complicaciones.
Conclusiones: Esta es la primera encuesta de una gran experiencia en anestesia mediante una única inyección epiescleral, una forma de anestesia que no excluye complicaciones con las agujas afiladas y requiere entrenamiento. Solamente una complicación ocurrió entre 2.031 pacientes; sin embargo, se necesita un gran número de pacientes para evaluar definitivamente la seguridad de la anestesia epiescleral de inyección única.
Infusión infraclavicular perineural de anestésico local: una comparación de tres regímenes de dosificación para analgesia postoperatoria
Brian M. Ilfeld, M.D.; Timothy E. Morey, M.D.; F. Kayser Enneking, M.D.
Anesthesiology 2004; 100(2):395-402
Información previa: En este estudio aleatorio,
a doble ciego, los autores investigaron la eficacia de infusiones
de ropivacaína continuas y controladas por el paciente, a través
de un catéter infraclavicular perineural en pacientes ambulatorios
sometidos a cirugía ortopédica moderadamente dolorosa
en el codo o distal al mismo.
Métodos: En el peri-operatorio los pacientes
(n = 30) recibieron un catéter infraclavicular perineural y
bloqueo del nervio. En el post-operatorio, los pacientes egresaron
del hospital a su hogar con analgésicos orales y una bomba
de infusión portátil que administraba ropivacaína
al 0.2% (500 mg reservorio) en uno de tres regímenes de dosificación:
el grupo basal (12 ml/h basal, bolos de 0.05 ml controlado por el
paciente), el grupo de bolo basal (8 ml/h basal, bolo de 4 ml) o el
grupo de bolo (0.3 ml/h basal, bolo de 9.9 ml). Los investigadores
y los pacientes desconocían las asignaciones aleatorias del
grupo.
Resultados: El grupo basal (n = 10) requirió
más analgésicos orales que el grupo de bolo basal (P
= 0.002) y tuvo una duración media de infusión más
corta que los otros dos grupos (P < 0.001 para ambos). El grupo
del bolo tuvo la duración media de infusión más
larga (P < 0.001 para ambos) pero experimentó un incremento
en la incidencia de irrupción dolorosa (P = 0.004) y en la
intensidad (P = 0.04 versus el grupo de bolo basal) así como
trastornos del sueño (P < 0.001 para ambos) comparado con
los otros grupos. La satisfacción general fue mayor en el grupo
de bolo basal (9.7 ± 0.5 versus 7.9 ± 1.7 y 8.1 ±
1.5; P < 0.05 para ambos).
Conclusiones: Después de cirugía ortopédica
moderadamente dolorosa en el codo o distal, la ropivacaína
al 0.2% administrada como una infusión continua combinada con
dosis de bolos controladas por el paciente vía un catéter
infraclavicular perineural, optimiza la analgesia mientras minimiza
el uso del analgésico oral comparado con regímenes de
dosificación basal o de bolos solamente.
Cuantificando los costos netos del personal debidos a casos quirúrgicos de duración mayor que el promedio
Amr E. Abouleish, M.D.,M.B.A.; Franklin Dexter, M.D.,Ph.D; Charles W. Whitten, M.D.; Jeffery R. Zabaleta, M.D.; Donald S. Prough, M.D.
Anesthesiology 2004; 100(2):403-412
Información previa: Los departamentos de anestesiología incurren en costos de personal que no están cubiertos por los ingresos porque el tiempo en la sala de operaciones y la programación de los casos no están enfocados a maximizar la eficiencia de la sala de operaciones y porque las duraciones quirúrgicas son más prolongadas que el promedio. El propósito de este artículo es demostrar un método de cuantificación neta de los costos de personal del departamento de anestesia debido a duraciones quirúrgicas mayores que el promedio y a evaluar los factores que influencian los costos de personal.
Métodos: Los datos recolectados de dos departamentos de anestesiología en hospitales académicos durante 1 año incluyeron fecha de la cirugía, tiempo de entrada de los pacientes a la sala de operaciones, tiempo de salida de los pacientes de la sala de operaciones, servicio quirúrgico y código de terminología de procedimientos corriente para el procedimiento quirúrgico primario. La atención anestésica ejecutada fuera de la sala quirúrgica principal y los servicios no facturados con las unidades de la Sociedad Americana de Anestesiólogos fueron excluidos. Las duraciones quirúrgicas nacionales en promedio fueron determinadas a partir del código de terminología de procedimientos corriente de los Centros para las bases de datos de los Servicios de Medicare y Medicaid. Las duraciones quirúrgicas reales fueron luego utilizadas para determinar las soluciones de personal para maximizar la eficiencia de la sala de operaciones; las duraciones quirúrgicas nacionales promedio fueron luego utilizadas para determinar una segunda solución. La diferencia en los costos de personal entre estas dos soluciones de personal representaron los costos de personal atribuibles a duraciones quirúrgicas más prolongadas. Los costos fueron convertidos a cantidades de dólares utilizando valores de compensación reportados en una encuesta nacional de compensación. Las diferencias en los ingresos fueron determinadas al aplicar los factores de conversión a las diferencias en las duraciones quirúrgicas. El costo neto anual atribuible a duraciones quirúrgicas más largas fue igual a los costos de personal menos el ingreso producido por las duraciones más largas. Los costos netos de personal fueron estimados para dos hospitales utilizando compensación media de personal y una mezcla de la media de los pagadores. Los costos netos de personal fueron luego recalculados por variación de los parámetros (factores de conversión, límites sobre las diferencias entre duración quirúrgica real y promedio, niveles de compensación, tamaño de la asignación del servicio quirúrgico en la sala de operaciones).
Resultados: Utilizando mediana de la compensación del personal y un factor de conversión promedio, los costos anuales netos de personal atribuibles a duraciones quirúrgicas más largas fueron de US $672,100 para el primer hospital. Sin embargo, si los miembros del personal fueron altamente compensados y la mezcla pagadora fue desfavorable, los costos netos de personal representaron $1.688.000. La reducción de la diferencia entre la duración real y la promedio resultó en más bajos costos de personal. Los costos netos de personal fueron menores en un segundo hospital estudiado que tenía muchos servicios quirúrgicos de bajo volumen.
Conclusiones: Duraciones quirúrgicas más largas que el promedio pueden incrementar los costos netos del personal para los grupos de anestesiología. El incremento depende de factores como las compensaciones al personal y la mezcla pagadora.
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La influencia del esmolol sobre la dosis de propofol requerida para inducción de la anestesia
E. S. Wilson, S. McKinlay, J.M. Crawford, H.M. Robb
Anaesthesia Volume 59: Issue 2 Pages 122-126
El gasto cardiaco puede ser un importante determinante de la dosis de inducción de anestesia intravenosa. El esmolol es conocido por reducir el gasto cardiaco y examinamos su efecto sobre la dosis de propofol requerida para la inducción anestésica. La magnitud del efecto visto con esmolol fue comparado con la co-inducción con midazolam. Sesenta pacientes fueron aleatoriamente asignados a grupos de placebo (salina), esmolol (bolo de 1mg.kg-1, seguido por una infusión a 250 µg.kg-1 minutos-1) o midazolam (0.04 mg.kg-1). La inducción de la anestesia comenzó 3 minutos después de la administración de la droga del estudio, utilizando un equipo Diprifusor para alcanzar las concentraciones plasmáticas de propofol de 10 µg.ml-1 a los 5 minutos. El criterio de valoración primario utilizado fue la dosis de propofol por kg necesaria para la pérdida de respuesta a la orden. El promedio (desviación estándar) de la dosis de propofol para cada grupo fue 2.38 (0.48) mg.kg-1 para el placebo, 1.79 (0.36) mg.kg-1 para esmolol y 1.34 (0.35) mg.kg-1 para midazolam (todos los promedios significativamente diferentes; p < 0.0005). Encontramos que la predosificación con esmolol reduce en 25% los requerimientos de propofol para inducción anestésica.
Sedación mantenida por el paciente para colonoscopia utilizando una infusión de propofol controlada para un nivel plasmático predeterminado
L. Campbell, G. Imrie, P. Doherty, C. Porteous, K. Millar, G.N.C. Kenny, G.Fletcher
Anaesthesia Volume 59: Issue 2 Pages 127-132
En este estudio, evaluamos la seguridad y recuperación utilizando una infusión de propofol controlada para un nivel plasmático predeterminado mantenida por el paciente, para sedación en 20 pacientes sometidos a colonoscopia. Utilizando un equipo manual con un intervalo de cierre de seguridad de dos minutos, los pacientes pudieron hacer incrementos de 0.2 µg.ml-1 a una concentración plasmática inicial tomada como objetivo de 1 µg.ml-1 hasta un máximo de 4.5 µg.ml-1. Cuatro pacientes estuvieron sobresedados pero no requirieron manipulación de la vía aérea o circulatoria. Los sujetos tuvieron una significativa reducción en el promedio (desviación estándar) de la frecuencia cardíaca: 78.7 (15) versus 69.8 (13.5) (p < 0.001) y en la presión arterial sistólica 121.1 (13.2) mmHg versus 96.5 (8.6) mmHg (p < 0.001). La escogencia de pruebas del tiempo de reacción 15 minutos después de la colonoscopia señalaron una elevación significativa de la mediana (IQR [rango]) de 162 (-16, 383.3 [-199-859]) ms (p < 0.05). Seis pacientes tuvieron tiempos más rápidos de reacción post-colonoscopia. Todos los pacientes negaron recuerdos desagradables y estuvieron satisfechos con el sistema. Aunque la sobresedación fue un problema en este modelo, concluimos que la sedación con propofol mantenida por el paciente puede ser posible para las colonoscopias.
Acupuntura comparada con acupuntura-placebo para profilaxis de náusea y vómitos post-operatorios: una prueba aleatoria, controlada con placebo, con desconocimiento para la paciente y el observador
K. Streitberger, M. Diefenbacher, A. Bauer, R. Conradi, H. Bardenheuer, E. Martin, A. Schneider, K. Unnebrink
Anaesthesia Volume 59: Issue 2 Pages 142 - 149
Esta prueba aleatoria, controlada con placebo, con desconocimiento para la paciente y el observador, fue conducida para determinar si la acupuntura en el punto de acupuntura P6 es efectiva para prevenir la náusea y vómitos post-operatorios, comparada con la acupuntura placebo. Se asignaron en forma aleatoria las pacientes de sexo femenino (n = 220), programados para cirugía ginecológica o de mama, a dos grupos que recibieron acupuntura (n = 109) o acupuntura placebo (n = 111). Cada grupo fue estratificado por tipo de cirugía e incluyó dos subgrupos recibiendo intervención antes o después de la inducción de la anestesia. La incidencia de náusea y vómitos post-operatorios y/o medicación antiemética de rescate dentro de las 24 horas después de la cirugía fue el principal resultado clínico medido el cual no señaló diferencia estadísticamente significativa entre grupos (43.7% acupuntura, 50.9% placebo, p = 0.27). Las diferencias fueron más pronunciadas para los pacientes que tuvieron cirugía ginecológica (48.9% acupuntura, 67.6% placebo, p = 0.07) que para las pacientes que tuvieron cirugía de mama (38.7% acupuntura, 40.3% placebo, p = 0.86). El resultado clínico secundario, vómito, estuvo significativamente reducido por la acupuntura de 39.6% a 24.8% (p = 0.03). El análisis de subgrupo no señaló diferencia al comparar aplicaciones de acupuntura antes o después de la inducción de anestesia.
Mejorando las habilidades comunicacionales de los anestesiólogos
C. Harms, J.R. Young, F. Amsler, C. Zettler, D. Scheidegger, C.H. Kindler
Anaesthesia Volume 59: Issue 2 Pages 166 - 172
La actitud, el comportamiento y las habilidades comunicativas de los médicos especializados son reconocidos cada vez más como importantes y han sido identificados como requerimientos de entrenamiento. Hemos diseñado un programa para enseñar habilidades comunicativas a los médicos en un Departamento de Anestesiología de una Universidad y evaluamos su efecto sobre los resultados clínicos del paciente como satisfacción y ansiedad. El programa de 20 horas estuvo basado en revisiones de cintas de video de visitas pre operatorias reales y el papel que se desempeña. Los efectos sobre la satisfacción del paciente y la ansiedad preoperatoria fueron valorados utilizando un cuestionario para el paciente. Además, todos los anestesiólogos que participaron valoraron el entrenamiento. Proporcionamos evidencia de que el entrenamiento aumentó la satisfacción del paciente mediante la visita anestésica pre-operatoria. El entrenamiento también disminuyó la ansiedad asociada con aspectos específicos de la anestesia y cirugía, pero el efecto fue más bien pequeño, dado lo intenso del programa. Los anestesiólogos estuvieron de acuerdo en que sus habilidades interpersonales aumentaron y se sintieron mejor preparados para entender las ansiedades de los pacientes. El entrenamiento de las habilidades de comunicación puede aumentar la satisfacción del paciente y disminuir ansiedades específicas. Los autores concluyeron que para demostrar mejor la eficacia de tal programa de entrenamiento, deben ser medidas las habilidades de comunicación de los anestesiólogos, en lugar de los parámetros indirectos de los resultados clínicos de los pacientes.
Apendicectomía laparoscópica en un ambiente ambulatorio
Zinaman MJ, Russell A, Sukhani R, Uhler ML.
J Am Assoc Gynecol Laparosc. 2003 Nov;10(4):478-80.
OBJETIVO DEL ESTUDIO: Determinar la capacidad de efectuar apendicectomía laparoscópica en forma ambulatoria.
DISEÑO: Estudio prospectivo (Clasificación de la Canadian Task Force II-2).
AMBIENTE: Centro de cirugía ambulatoria de la Universidad.
PACIENTES: Cuarenta y dos pacientes consecutivos.
INTERVENCIÓN: Apendicectomía laparoscópica.
MEDICIONES Y RESULTADOS PRINCIPALES: Después de efectuar cinco apendicectomías laparoscópicas, tres mujeres requirieron hospitalización. Así, un nuevo protocolo multimodal se implementó y los tiempos de admisión y recuperación fueron vigilados. Después de que el nuevo protocolo fue implementado, solamente 1 de 37 pacientes requirieron hospitalización. Los tiempos de egreso hospitalario fueron similares a los de mujeres sometidas a laparoscopia ginecológica sin apendicectomía.
CONCLUSIÓN: Con atención a los protocolos quirúrgicos y anestésicos, la apendicectomía puede ser efectuada simultáneamente a la laparoscopia ginecológica en un ambiente ambulatorio sin una demora significativa en el egreso hospitalario.
Mejorando el manejo del dolor quirúrgico ambulatorio
Woodley KS
Jt Comm J Qual Saf. 2004 Jan;30(1):36-41, 1.
Un equipo de mejoramiento del dolor quirúrgico, utilizó un modelo mejorado para estandarizar el manejo del dolor en dos instalaciones de cirugía ambulatoria basadas en hospitales.
Comparación de anestesia espinal versus anestesia general vía máscara laríngea en la reparación de la hernia inguinal
Burney RE, Prabhu MA, Greenfield ML, Shanks A, O'Reilly M.
Arch Surg. 2004 Feb;139(2):183-7.
HIPÓTESIS: El uso de la máscara laríngea y propofol en la reparación de hernia inguinal da como resultado reducción de los tiempos en las salas de operación y de recuperación.
DISEÑO: Prueba aleatoria controlada.
AMBIENTE: Un hospital universitario.
PACIENTES: Desde mayo del año 2000 a marzo del 2002, una muestra conveniente de 79 pacientes fue invitada a participar; 34 entraron en el estudio. Quince pacientes fueron aleatoriamente asignados a bloqueo subaracnoideo y 18 pacientes fueron aleatoriamente asignados a máscara laríngea. Ningún paciente abandonó el estudio debido a efectos adversos. Todos los sujetos del estudio tuvieron seguimiento durante 6 meses.
INTERVENCIÓN: Anestesia general vía máscara laríngea o anestesia por bloqueo subaracnoideo con lidocaína para reparo de hernia inguinal.
RESULTADOS CLÍNICOS PRINCIPALES MEDIDOS: Tiempos en las salas de operación y de recuperación; evaluación del cirujano sobre lo adecuado de la técnica anestésica; puntuaciones antes y después de la operación valoradas con la 36-Item Short Form Health Survey.
RESULTADOS: El tiempo total desde la entrada en la sala de operaciones hasta el momento del egreso hospitalario hacia el hogar fue levemente más largo en el grupo de bloqueo subaracnoideo (285 versus 262 minutos; 95% intervalo de confiabilidad, 251 - 317 minutos) pero esta diferencia no fue estadística o clínicamente significativa. La satisfacción del paciente fue alta con ambas técnicas; los resultados clínicos reportados por los pacientes fueron los mismos. Los cirujanos valoraron mejor la relajación muscular y la exposición con el bloqueo subaracnoideo.
CONCLUSIONES: No encontramos diferencia entre la anestesia espinal de acción corta y la anestesia general vía máscara laríngea con propofol intravenoso en cuanto a eficiencia o resultados clínicos tempranos o tardíos después de reparo de hernia inguinal electiva. Las preferencias del cirujano y del paciente parecen ser las razones más importantes para seleccionar una técnica anestésica para pacientes individuales sometidos a reparo de hernia inguinal.
Estudio comparativo de eficacia antiemética de ondansetron, propofol y midazolam en el período post-operatorio temprano
Unlugenc H, Guler T, Gunes Y, Isik G.
Eur J Anaesthesiol. 2004 Jan;21(1):60-5.
INFORMACIÓN PREVIA Y OBJETIVOS: Para comparar la eficacia antiemética de ondansetron con dos diferentes drogas hipnóticas (propofol 15 mg, midazolam 1 y 2 mg) en el tratamiento de la náusea y vómitos post-operatorios establecidos.
MÉTODOS: Fueron enrolados cuatrocientos cincuenta y tres pacientes programados para cirugía ginecológica electiva o cirugía abdominal. Ciento veinte pacientes (26%) experimentaron emesis postoperatoria y cuando las puntuaciones de náusea alcanzaron 2 o más en una escala de cinco puntos, fueron aleatoriamente asignados a recibir intravenosamente: propofol 15 mg (1.5 mL) en el grupo P, midazolam 1 mg en el grupo M1, midazolam 2 mg en el grupo M2 y ondansetron 4 mg en el grupo O.
RESULTADOS: Cuatro pacientes (13.3%) en el grupo P, 13 pacientes (43.3%) en el grupo M1, cinco pacientes (16.6%) en el grupo M2 y un paciente (3.3%) en el grupo O requirieron una segunda dosis de la droga del estudio. Después de la administración de las drogas del estudio, las puntuaciones para náusea fueron significativamente menores en todos los grupos que antes de su administración. Ningún paciente tuvo puntuación de sedación por encima de 3 (los pacientes permanecieron despiertos y/o respondieron al contacto verbal). Los efectos sedantes del midazolam y del propofol duraron por un período más corto de tiempo que los efectos antieméticos de estas drogas.
CONCLUSIONES: El propofol y el midazolam utilizados en dosis sub-hipnóticas fueron tan efectivas como el ondansetron en el tratamiento de la náusea y el vómito postoperatorio en pacientes sometidos a cirugía abdominal o ginecológica, sin efectos sedantes o cardiovasculares prominentes.
Anestesia general o anestesia espinal para cirugía urológica en pacientes ambulatorios
Erhan E., Ugur G., Anadolu O., Saklayan M., Ozyar B.
European Journal of Anaesthesiology. 20(8):647-52, 2003
INFORMACIÓN PREVIA Y OBJETIVOS: Una variedad de drogas y técnicas han sido introducidas en la anestesia ambulatoria. La técnica así como las drogas utilizadas pueden apresurar o retardar el egreso hospitalario al hogar. Comparamos los perfiles de recuperación y los efectos colaterales de la anestesia espinal y de la anestesia total intravenosa.
MÉTODOS: Cuarenta pacientes no premedicados ASA I-II (18 - 65 años) sometidos a reparo de varicocele fueron aleatoriamente divididos en dos grupos. A los pacientes en el grupo espinal (n= 20) se les administró una anestesia espinal (aguja atraumática 26-G) con 5 mg de bupivacaína hiperbárica al 0.5% y fentanyl 25 mcg. Los pacientes en el grupo TIVA (n= 20) recibieron anestesia total intravenosa con propofol y remifentanil administrado por infusión continua; una máscara laríngea fue utilizada para asegurar la vía aérea. La duración de la cirugía, el tiempo para el egreso hospitalario hacia el hogar y los efectos colaterales fueron registrados.
RESULTADOS: Los dos grupos fueron comparables con respecto a las características de los pacientes y la duración de la cirugía. Los tiempos para alcanzar deambulación fueron similares entre los grupos (espinal = 78.4 +/- 40.9 minutos, TIVA = 75.9 +/- 13.8 minutos). El vaciamiento urinario fue un requerimiento para el egreso hospitalario después de la anestesia espinal y el tiempo para estar listo para regresar al hogar fue más prolongado en el grupo espinal (158.8 +/- 40.2 versus 94.9 +/- 18.8 minutos) (P < 0.05). Dos pacientes reportaron prurito y uno reportó dolor de cabeza post-punción dural en el grupo espinal, mientras que dos pacientes reportaron náusea en el grupo TIVA. Los pacientes en el grupo TIVA tuvieron una mayor necesidad de analgesia postoperatoria (P < 0.05).
CONCLUSIONES: En hombres sanos no premedicados sometidos a operaciones urológicas menores, la anestesia intravenosa total con remifentanil y propofol proporcionó una anestesia segura y tan efectiva como el bloqueo espinal con la ventaja de menor tiempo de recuperación y más pronto regreso al hogar.
La aromaterapia con menta, alcohol isopropílico o placebo es igualmente efectiva en aliviar la náusea postoperatoria
Anderson LA, Gross JB.
Perianesth Nurs. 2004 Feb;19(1):29-35.
Para determinar si la aromaterapia puede reducir la náusea postoperatoria, los investigadores estudiaron 33 pacientes de cirugía ambulatoria quienes se quejaron de náusea en la Unidad de Cuidados Post-anestésicos. Después de indicar la severidad de la náusea en una escala visual análoga de 100-mm, los sujetos recibieron aromaterapia aleatoriamente con alcohol isopropílico, aceite de menta o solución salina (placebo). Los vapores fueron inhalados profundamente a través de la nariz desde almohadillas de gasa con la esencia, sostenidas directamente por debajo de la fosa nasal del paciente y exhalada lentamente a través de la boca. Dos y 5 minutos más tarde, los sujetos valoraron su náusea sobre la escala visual análoga. En general las puntuaciones para náusea descendieron desde 60.6 +/- 4.3 mm (promedio +/- error estándar) antes de la aromaterapia a 43.1 +/- 4.9 mm 2 minutos después de la aromaterapia (P < 0.005), y a 28.0 +/- 4.6 mm 5 minutos después de la aromaterapia (P < 10(-6)). Las puntuaciones para náusea no difirieron entre los tratamientos en ningún momento. Solamente 52% de los pacientes requirieron terapia antiemética intravenosa convencional durante su estadía en la Unidad de Cuidados Post Anestesia. La satisfacción general con el manejo de la náusea postoperatoria fue 86.9 +/- 4.1 mm y fue independiente del grupo de tratamiento. La aromaterapia redujo efectivamente la percepción de la severidad de la náusea postoperatoria. El hecho de que un "placebo" de solución salina fuera tan efectivo como el alcohol o la menta sugiere que el efecto beneficioso puede estar relacionado más con patrones controlados de respiración que con el verdadero aroma inhalado.
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