La ventilación nasal es más efectiva que la ventilación combinada nasal-oral durante la inducción de anestesia general en sujetos adultos.
Liang, Yafen M.D. ; Kimball, William R. M.D., Ph.D. ; Kacmarek, Robert M. Ph.D. ; Zapol, Warren M. M.D. ; Jiang, Yandong M.D., Ph.D.
Anesthesiology. 108(6):998-1003, June 2008.
Investigaciones Clínicas.
Resumen.
Información previa: Los autores hipotizaron que la ventilación por máscara nasal puede ser más efectiva que la ventilación por máscara nasal oral combinada durante la inducción de anestesia general. Ellos probaron esta hipótesis al comparar el volumen de dióxido de carbono eliminado por la respiración con ventilación por máscara nasal versus la ventilación combinada por máscara nasal oral en sujetos adultos no paralizados, apneicos, durante la inducción de anestesia general.
Métodos: Quince sujetos adultos recibiendo anestesia general fueron ventilados en primer lugar con una combinación de máscara oral nasal y a continuación únicamente con una máscara nasal. La cabeza del paciente se mantuvo en una posición neutral, sin extensión de la cabeza ni empuje de la mandíbula inferior. Los parámetros respiratorios se registraron de forma simultánea desde ambas, la máscara nasal y la oral, independientemente de los enfoques de ventilación.
Resultados: El volumen de dióxido de carbono eliminado durante la respiración con la máscara de ventilación nasal (mediana, 5.0 ml; rango intercuartil, 3.4-8.8 ml) fue significativamente mayor que el eliminado durante la respiración con la máscara de ventilación combinada oral y nasal (mediana, 0.0 ml; rango intercuartil, 0,0 -0,4 ml, P = 0.001), incluso el pico de presión inspiratoria de la vía aérea durante la ventilación nasal (16.7 +/- 2.7 cm H2O) fue inferior al mismo durante la ventilación combinada oral nasal (24.,5 +/- 4.7 cm H2O, P = 0.002). El volumen espiratorio tidal durante la ventilación nasal (259.8 +/- 134.2 ml) también fue mayor que durante la ventilación combinada oral y nasal (98.9 +/- 103.4 ml; P = 0.003).
Conclusiones: La ventilación por máscara nasal fue más efectiva que la ventilación por máscara combinada oral nasal en sujetos adultos apneicos, no paralizados, durante la inducción de anestesia general. Los autores sugieren que la máscara de ventilación nasal, en lugar de la máscara de ventilación plena facial, sea considerada durante la inducción anestésica.
Balance anatómico de la vía aérea superior y la apnea obstructiva del sueño.
Tsuiki, Satoru D.D.S. ; Isono, Shiroh M.D. ; Ishikawa, Teruhiko M.D. ; Yamashiro, Yoshihiro M.D. ; Tatsumi, Koichiro M.D. ; Nishino, Takashi M.D.
Anesthesiology. 108(6):1009-1015, June 2008.
Investigaciones Clínicas
Resumen:
Información previa: La obesidad y las anormalidades craneofaciales, como maxilar y mandíbula pequeños son características frecuentes de los pacientes con apnea obstructiva del sueño. Los autores sostienen la hipótesis de que el desequilibrio anatómico entre el volumen del tejido blando de la vía aérea superior y el tamaño craneofacial (en lugar de cada uno por sí solo) puede dar lugar a obstrucción de la vía aérea faríngea durante el sueño y, por tanto, al desarrollo de apnea obstructiva del sueño.
Métodos: Mediciones a ciegas del área transversal de la lengua y las dimensiones craneofaciales fueron realizadas a través de cefalogramas laterales en 50 pacientes varones adultos con apnea obstructiva del sueño y 55 adultos del sexo masculino sin apnea obstructiva del sueño con diversas dimensiones craneofaciales.
Resultados: Las dimensiones maxilomandibulares fueron apareadas entre los grupos con apnea obstructiva del sueño y sin ella. Mientras que la lengua fue significativamente mayor en los sujetos con mayores dimensiones maxilomandibulares, los pacientes con apnea obstructiva del sueño tuvieron una lengua significativamente más grande para un determinado tamaño maxilomandibular que los sujetos sin apnea obstructiva del sueño. La hipótesis estuvo también apoyada en subgrupos apareados por ambos, parámetros, el índice de masa corporal y las dimensiones maxilomandibulares.
Conclusiones: el desbalance anatómico de la vía aérea superior está involucrado en la patogénesis de la apnea obstructiva del sueño.
ACTA ANAESTHESIOLOGICA
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Bloqueo de nervios periféricos guiados por ultrasonido. ¿Cuáles son los beneficios? (REVISIÓN).
Z. J. Koscielniak-Nielsen.
Acta Anaesthesiologica Scandinavica 2008; 52 (6): 727–737
Información previa: La utilización de ultrasonidos por los anestesiólogos realizando bloqueos regionales está ganando popularidad rápidamente. Los objetivos de la presente revisión fueron resumir y actualizar la acumulación de evidencias en bloqueos nerviosos guiados por ultrasonido, con énfasis en la relevancia clínica de los resultados y evaluar críticamente el cambio de estándares en la anestesia regional.
Métodos: Se realizó una búsqueda en MEDLINE y en EMBASE (1966 hasta el 31 de diciembre de 2007) utilizando los siguientes términos libres: “ultrasonido y anestesia regional”, “ultrasonido y bloqueo periférico” y “ultrasonido y nervios y bloqueo”. Estos se combinaron con los términos MESH “bloqueo del nervio” y “ultrasonografía”. Los límites siguientes se aplicaron: estudios con resúmenes, sólo en humanos, publicados en las principales revistas clínicas. Pruebas de tipo: meta-análisis, pruebas aleatorizadas, controladas y pruebas clínicas.
Resultados: Cuando los nervios periféricos son adecuadamente representados en imágenes mediante ultrasonidos, el uso concomitante de estimulación neural no ofrece ninguna ventaja adicional. Sin embargo, varios estudios informaron sobre problemas para la obtención de imágenes satisfactorias en algunos pacientes. La orientación por ultrasonido acortó significativamente el tiempo de ejecución del bloqueo y/o redujo el número de pasos de aguja para alcanzar la meta en todos los estudios comparativos. La aparición de parestesias durante la ejecución del bloqueo también se redujo, pero no la incidencia de neuropraxia de corta duración post-operatoria. La frecuencia de pinchazos vasculares accidentales puede ser menor, pero los datos son contradictorios. El tiempo de inicio del bloqueo fue significativamente más breve. La duración del bloqueo fue mayor en niños, pero no en adultos. Los ultrasonidos también permitieron la reducción de la dosis de anestésico local.
Conclusión: La guía obtenida por ultrasonidos acorta el tiempo de ejecución del bloqueo, reduce el número de pasos de aguja y acorta el tiempo de inicio del bloqueo. Los bloqueos pueden realizarse utilizando menores dosis del anestésico local
Los sueños intraoperatorios registrados después de anestesia general no son interpretaciones tempranas de retraso en la recuperación de la consciencia.
P. Samuelsson, L. Brudin, R. H. Sandin.
Acta Anaesthesiologica Scandinavica 2008; 52 (6): 805–809
Información previa: Los sueños son más frecuentemente reportados que la consciencia después de la cirugía. Definimos la consciencia como recuerdo explícito de los acontecimientos intraoperatorios reales durante la anestesia. La importancia del soñar intraoperatorio es pobremente comprendida. Este estudio se realizó para evaluar si los sueños intraoperatorios pueden estar asociados con, o preceder a la consciencia. También estudiamos si los sueños pueden estar relacionados con parámetros de casos específicos.
Métodos: Una cohorte de 6991 pacientes prospectivamente incluidos que recibieron la anestesia por inhalación fueron entrevistados en cuanto a sueños y consciencia en tres ocasiones; antes de retirarse de la unidad de cuidados de post anestesia, los días 1-3 y los días 7-14 después de la operación. Se determinaron las relaciones estadísticas uni y multivariadas entre sueños, consciencia y parámetros en casos específicos.
Resultados: Doscientos treinta y dos de los 6991 pacientes (3.3%) informaron de algún sueño. Cuatro de ellos informaron también sobre consciencia y recordaron hechos reales percibidos en sus sueños. La consciencia fue 19 veces más frecuente entre los pacientes que después de la cirugía informaron de un sueño [1.7% vs 0.09%; odds-ratio (OR) 18.7; P = 0.000007], pero la remembranza de los sueños no precedieron a los recuerdos de consciencia en ninguno de los 232 pacientes informando acerca de un sueño. Sueños desagradables fueron significativamente más frecuentes cuando se utilizó tiopentone en comparación con propofol (OR 2.22; P = 0.005). Los sueños neutrales o agradables estaban relacionados con menor índice de masa corporal, sexo femenino y menor duración de la anestesia.
Conclusiones: Encontramos una asociación estadísticamente significativa entre los sueños registrados después de anestesia general y la consciencia, aunque los sueños intraoperatorios no fueron en ningún caso una interpretación temprana de retraso en la recuperación de la consciencia. Un arquetipo en este estudio es una soñadora, delgada y sometida a un procedimiento corto.
BIS no predice los sueños reportados después de la anestesia.
P. Samuelsson, L. Brudin, R. H. Sandin.
Acta Anaesthesiologica Scandinavica 2008; 52 (6): 810–814
Información previa: En estudios anteriores, entre el 1% y el 57% de los pacientes han informado haber soñado durante la anestesia. Tal parece que el soñar es mucho más frecuente que los recuerdos convincentes de hechos reales. Quisimos examinar si el soñar durante la anestesia se relaciona con insuficiente acción hipnótica, como se indica por los niveles de BIS y, por tanto, pueda constituir un riesgo para el regreso a la consciencia.
Métodos: Después de la aprobación del IRB, 2653 pacientes quirúrgicos consecutivos fueron incluidos. Las inscripciones BIS fueron registradas continuamente durante el procedimiento anestésico. A los pacientes se les entrevistó en tres ocasiones después de la anestesia. Se les formularon preguntas estándar, de acuerdo con Brice, para evaluar la consciencia y los sueños durante la anestesia. Los sueños fueron categorizados según el caso, como agradables/neutrales o desagradables, sin ninguna evaluación posterior del contenido del sueño. Los episodios con un BIS medio por debajo de 40, por encima de 60 y por encima de 70 fueron identificados y subdivididos en función de la duración (1, 2, 4 y 6 min, respectivamente). El tiempo total, así como el número y la duración de episodios para los tres niveles de BIS se utilizaron para analizar cualquier relación con sueños reportados. El promedio BIS también fue analizado.
Resultados: Sueños durante la anestesia fueron informados por 211 de los pacientes (8.0%) en por lo menos una de las entrevistas post-operatorias. Los datos BIS no mostraron ninguna correlación significativa con el sueño y tampoco ninguno de los parámetros probados de casos específicos (género, edad, grupo ASA, índice de masa corporal, uso de relajantes, agentes de inducción, agente de mantenimiento, duración del procedimiento, omitiendo N2O y anestesia regional concomitante).
Conclusión: El sueño durante la anestesia parece ser un fenómeno separado, no relacionado en general con insuficiencia de anestesia, como se indica por los altos niveles de BIS.
Niños en cirugía ambulatoria: la práctica clínica y rutinas. Los resultados de una encuesta a través de la nación.
M. Segerdahl, M. Warrén-Stomberg, N. Rawal, M. Brattwall, J. Jakobsson.
Acta Anaesthesiologica Scandinavica2008; 52 (6): 821–828
Información previa: La cirugía de un día es frecuente en la práctica quirúrgica pediátrica. Las rutinas seguras incluyendo información al niño y a los padres con el fin de optimizar el cuidado y reducir la ansiedad son importantes. La mayoría de las unidades de cirugía ambulatoria no están especializadas en atención pediátrica, que es la razón por la cual la experticia pediátrica específica es a menudo insuficiente.
Métodos: Estudiamos la práctica de la cirugía ambulatoria pediátrica en Suecia a través de una encuesta por cuestionario enviada a todos los hospitales, obteniendo un 88% como índice de respuesta. Tres casos pediátricos específicos fueron solicitados para información más detallada.
Resultados: La proporción de cirugía ambulatoria pediátrica vs procedimientos internos en hospital fue de 46%. Setenta y una de 88 unidades que respondieron realizaban cirugía ambulatoria pediátrica. Todas las unidades tenían premedicación ansiolítica como una rutina en edades de 1 a 6 años y de 7 a 16 años de edad en el 60% de las unidades. La mayoría de las unidades realizan circuncisión y adenoidectomías, mientras que el 33% realizan amigdalectomías. La inducción anestésica fue intravenosa en niños mayores, y también de 1 a 6 años de edad en el 50% de las unidades. La presencia de los padres en la inducción fue obligatoria. Postcirugía, el 93% de las unidades rutinariamente evalúan el dolor. El paracetamol y los AINEs fueron los analgésicos más frecuentes, como monoterapia o en combinación con la medicación de rescate como la morfina IV en la recuperación. En el 42% de las unidades se proporcionaron bolsas con analgésicos para llevar a casa cubriendo 1-3 días de tratamiento. El dolor fue la queja más frecuente en el seguimiento. Dificultades en la micción fueron comunes después de la circuncisión, náusea después de adenoidectomía y dificultades en la nutrición después de la amigdalectomía.
Conclusiones: En Suecia, la mayoría de las unidades de cirugía ambulatoria realizan cirugía pediátrica, la mayoría de los niños reciben premedicación, se induce la anestesia IV y se lleva a casa paracetamol como analgésico y AINEs. Sin embargo, el dolor es una queja frecuente después del egreso.
BRITISH JOURNAL OF ANAESTHESIA
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La premedicación con pregabalina 75 o 150 mg junto con ibuprofeno para controlar el dolor después de cirugía laparoscópica ginecológica como caso de un día.
R. Jokela, J. Ahonen, M. Tallgren, M. Haanpää y K. Korttila.
British Journal of Anaesthesia 2008 100(6):834-840
Información previa: El manejo multimodal del dolor se ha sugerido para mejorar la analgesia postoperatoria. En este estudio evaluamos la calidad de la analgesia en mujeres que se someten cirugía laparoscópica ginecológica, como casos de un día después de premedicación con 75 mg de pregabalina (P75) o 150 mg (P150), en comparación a 5 mg de diazepam (D5). Todas las pacientes recibieron 800 mg de ibuprofeno por vía oral.
Métodos: En total, 90 mujeres consintieron ser anestesiadas en forma estandarizada. La analgesia postoperatoria fue proporcionada por ibuprofeno 800 mg dos veces al día con fentanilo iv, previa solicitud, en la sala de recuperación (RR), y tabletas de una combinación de acetaminofeno y codeína después del RR. Las puntuaciones de la escala analógica visual para el dolor y los efectos secundarios así como la cantidad de analgésicos postoperatorios se registraron durante 24 h después de la cirugía. Las áreas bajo la curva se calcularon para las puntuaciones de la escala analógica visual para el dolor en reposo, el dolor en movimiento y el dolor al toser 1-8 y 1-24 h después de la cirugía.
Resultados: La mediana de los valores de las áreas bajo la curva para el dolor en reposo (P = 0.048) y en movimiento (P = 0.046) 1-8 h después de la cirugía, fueron inferiores en el grupo de P150 que en el grupo D5. Las cantidades de analgésicos de rescate o el grado de somnolencia no mostraron diferencias significativas en los tres grupos del estudio.
Conclusiones: la analgesia fue mejor después de la premedicación con 150 mg de pregabalina que después de 5 mg de diazepam, ambos con ibuprofeno 800 mg, durante la temprana recuperación después de cirugía laparoscópica ginecológica como caso de un día. La pregabalina 150 mg no redujo la cantidad de analgésicos postoperatorios requeridos.
CANADIAN JOURNAL OF ANESTHESIA
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Anestesia total intravenosa con propofol aumenta la potencia del mivacurium.
Thomas M. Hemmerling, MD DEAA, Nhien Le, Patrick Decarie, Julie Cousineau y David Bracco, MD.
Canadian Journal of Anesthesia 55:351-357 (2008)
Información previa: Poco se sabe sobre la potenciación del efecto del propofol sobre las drogas para el bloqueo neuromuscular. Sin embargo, algunos estudios en animales indican un incremento dependiente de la dosis de la potencia de las drogas para el bloqueo neuromuscular por el propofol. Este estudio comparó la potencia de mivacurium después de cinco minutos y después de 20 minutos de anestesia total intravenosa con propofol (TIVA propofol).
Métodos: Veintiocho pacientes fueron aleatorizados en dos grupos, después de la aprobación del Comité de Ética y del consentimiento de cada uno por escrito. La anestesia fue inducida, en todos los pacientes, utilizando remifentanil 0.5 μg kg-1 min-1 por dos minutos, tras lo cual: 3 mg kg-1 de propofol fue inyectado; se insertó una máscara laríngea; se inició ventilación intermitente, por presión positiva. La anestesia se mantuvo utilizando TIVA propofol (titulado usando seguimiento por el índice bispectral a 40-45). La supervisión neuromuscular consistió en fonomiografía en el músculo aductor pollicis. En los grupos de 5 min y 20 min, una estimulación tetánica del nervio ulnar comenzó después de cuatro minutos y después de 19 min de TIVA, respectivamente, seguido de estimulación por una sacudida única y controlada a 1 Hz durante un minuto. Se les administraron bolos de 60, 30, 30 y 30 μg kg-1 mivacurium, respectivamente, (cada incremento de droga fue administrado después de que el efecto de la dosis anterior había provocado una respuesta estable), y la estimulación por sacudida única continuó a 0.1 Hz. La curva de respuesta a la dosis se determinó para ambos grupos; la potencia se calculó utilizando análisis log-probit. Los datos se presentaron como promedio (DE) y se compararon mediante análisis de varianza de dos lados, P <0.05.
Resultados: Las características de los pacientes fueron similares en los dos grupos. Los correspondientes valores ED50 y ED95 fueron mayores, a 76.7 ± 12.4 μg kg-1 y 146.6 ± 27.6 μg kg-1 para el Grupo 5 min, vs 46.7 ± 12.2 μg kg-1 y 101.1 ± 20.2 μg kg-1 para el Grupo de 20 min, respectivamente.
Conclusiones: Después de 20 min de propofol TIVA, la potencia de mivacurium es aproximadamente un 50% superior a los cinco minutos de propofol TIVA. Con fines clínicos, es importante, por lo tanto, considerar la duración de TIVA propofol antes de determinar la dosis de la droga de bloqueo neuromuscular.
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El régimen de sedación basado en propofol para lactantes y niños requiriendo resonancia magnética ambulatoria.
Machata AM, Willschke H, Kabon B, Kettner SC, Marhofer P.
Department of Anaesthesia, General Intensive Care and Pain Therapy, Medical University of Vienna, General Hospital, Waehringer Guertel 18-20, A-1090, Viena, Austria.
Br J Anaesth.2008 Jun 4. [Epub ahead of print]
Información previa: El propofol es ampliamente utilizado para lactantes y niños que requieren sedación para resonancia magnética. Sin embargo, dosis incrementadas de propofol pueden conducir rápidamente a sedación profunda no deseada y a depresión respiratoria. Por lo tanto, una adecuada dosis baja, que no obstante asegure suficiente sueño para el éxito de la realización de imágenes por resonancia magnética, probablemente minimizaría los eventos adversos respiratorios. Hemos investigado la seguridad y la eficacia de un régimen de sedación basado en una dosis baja de propofol en un amplio rango de edad de los niños.
Métodos: Investigamos prospectivamente a 500 lactantes y niños. La premedicación consistió en midazolam iv de 0.1 mg kg (-1). La sedación fue inducida con nalbufine iv 0.1 mg kg (-1) y propofol 1 mg kg (-1), y mantenida con propofol 5 mg kg (-1) h (-1). Las medidas de resultados fueron: tiempo de inducción, tiempo de sedación, tiempo de recuperación, necesidad de sedación adicional, eventos respiratorios, eventos cardiovasculares, reacciones paradójicas y fracaso en la sedación.
Resultados: Los datos fueron obtenidos de 53 lactantes y 447 niños. La edad mediana fue de 5.3 (4.5, 6.1) años y el peso corporal de 19.3 (16.5, 24.7) kg. El tiempo de inducción fue de 2 (1, 2) min, el tiempo de sedación 55 (45, 65) min y el tiempo de recuperación 8 (8, 9) min. Sedación adicional fue necesaria en 11 pacientes (2.2%), eventos leves respiratorios ocurrieron en cinco pacientes (1%). Todos los exámenes de imágenes por resonancia magnética pudieron ser completados sin reacciones paradójicas o fracasos de la sedación.
Conclusión: Este régimen de sedación proporciona el menor tiempo de inducción hasta ahora descrito, una rara demanda de sedación adicional, una baja incidencia de eventos respiratorios y una rápida recuperación.
La náusea y el vómito en el ambiente quirúrgico ambulatorio.
Gundzik K.
Katherine Gundzik, RN, MSN, CCRN, Clinical Nurse Specialist, 2901 Mt. Ventus Road, Manchester, MD 21102. USA.
Orthop Nurs. 2008 May-Jun;27(3):182-8
La náusea y el vómito postoperatorio son un problema importante en el ambiente de la cirugía ambulatoria. La náusea y el vómito postoperatorio dan cómo resultado retraso en el egreso, aumento de los costos y disminución de la satisfacción del paciente. El tratamiento de pacientes bajo riesgo de náusea y vómito postoperatorio preventivamente antes de la cirugía, puede minimizar estos resultados negativos. Las enfermeras desempeñan un papel clave en la prevención de la náusea y el vómito postoperatorios identificando primero los pacientes en situación de riesgo. Administrar la medicación y fluidos, proporcionar medidas de comodidad y evaluar al paciente durante todo el curso postoperatorio son funciones cruciales de enfermería en el tratamiento de la náusea y el vómito postoperatorio. Sin embargo, el éxito de los resultados con los pacientes requiere un enfoque multidisciplinario. Se han producido grandes avances en el tratamiento de esta complicación postoperatoria frecuente con la mejoría de las técnicas de anestesia y los nuevos medicamentos antieméticos. Investigación futura es necesaria para determinar las combinaciones óptimas y el momento oportuno de los medicamentos. La prevención efectiva y el tratamiento de la náusea y el vómito postoperatorio mejora los resultados y proporciona una experiencia postoperatoria más agradable para el paciente.
Ablación endometrial en el ambiente de consultorio.
Fothergill RE.
Division of Ambulatory Care, Department of Obstetrics and Gynecology, Texas A&M University Health Science Center, Scott & White Hospital, 2401 South 31st Street, Temple, TX 76508, USA.
Obstet Gynecol Clin North Am. 2008 Jun;35(2):317-30
La introducción de la tecnología de ablación endometrial global durante la última década ha revolucionado el tratamiento del sangrado uterino anormal. Estas opciones de tratamiento mínimamente invasivas presentan menos riesgos que los procedimientos tradicionales, son más rápidas, y tienen tiempos más cortos de recuperación para los pacientes. A medida que la tecnología ha avanzado, también lo ha hecho la tendencia a desplazar las ablaciones de los quirófanos hospitalarios. Con la selección apropiada del paciente, el equipo y las técnicas anestésicas, la ablación endometrial puede realizarse con seguridad y efectividad en el ambiente del consultorio.
Cirugía pediátrica en casos de un día: auditoría de admisión no planificada en el hospital Royal Hospital for Sick Children, Glasgow.
Blacoe DA, Cunning E, Bell G.
West of Scotland School of Anaesthesia, Anaesthetic Department, Gartnavel General Hospital, Glasgow, G12 OYN, UK.
Anaesthesia. 2008 Jun;63(6):610-5
Auditoría de ingreso no planificado en el hospital, proporciona información para orientar las medidas de mejoramiento de calidad y es un crudo indicador de la calidad del cuidado en cirugía ambulatoria. Nuestros objetivos fueron volver a reauditar los factores relacionados con este resultado. La auditoría anterior conducida en esta unidad reveló un índice de admisiones no planificadas del 3.7%. Los datos fueron recogidos entre abril del 2000 y marzo del 2004. De 13.592 pacientes de cirugía ambulatoria, 238 (1.8%) fueron admisiones no planificadas. El índice de admisiones puso en evidencia una tendencia en descenso y representó una importante mejoría con respecto a la auditoría anterior (p <0.001). Las admisiones no planificadas fueron más comúnmente causadas por náusea/vómito 23.5% (n = 56), sangramiento postoperatorio 13.9% (n = 34) e inesperado alcance/dificultad del procedimiento 11.8% (n = 28). De todas las admisiones, 18.5% (n = 44) fueron después de orquidopexia, 16.4% (n = 39) después de la circuncisión y 12.6% (n = 30) tras una extracción dental. De esta auditoría se desprende que la tasa de admisión no planificada es baja y está declinando, y se compara favorablemente con otras unidades. Se han implementado medidas dirigidas a pacientes con alto riesgo de admisión.
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