
Los tubos traqueales telescópicos insertados en catéteres disminuyen la epistaxis durante la intubación nasotraqueal en niños. Investigaciones clínicas.
Watt, Stacey M.D. ; Pickhardt, Don M.D. ; Lerman, Jerrold M.D., F.R.C.P.C., F.A.N.Z.C.A. ; Armstrong, James M.D., F.R.C.P.C. ; Creighton, Paul R. D.D.S. ; Feldman, Leeshy.
Anesthesiology. 106(2):238-242, February 2007.
Resumen.
Información previa: Numerosas estrategias se han utilizado para reducir la epistaxis después de la intubación nasotraqueal. Los autores compararon la severidad de la epistaxis después de la intubación nasotraqueal en niños con los tubos a temperatura ambiente, tubos calientes y tubos telescópicos introducidos en los catéteres.
Métodos: Se asignaron aleatoriamente a intubación nasotraqueal a niños que estaban programados para cirugía dental electiva usando un tubo a temperatura ambiente (control), calentado en salina, o cuyos extremos distales telescópicos habían sido insertados en un catéter de goma rojo. Después de una inducción inhalatoria y propofol intravenoso, un tubo lubricado o un catéter de goma rojo fue insertado en la fosa nasal derecha. La intubación traqueal fue lograda por laringoscopia directa y por la colocación de tubo usando fórceps de Magill. Un observador desconocedor del tratamiento limpió la faringe de sangre. La severidad del sangramiento fue clasificada utilizando cifras de referencia. Los datos fueron analizados usando pruebas exactas de Kruskal-Wallis y Fisher. P < 0.05 fue aceptado.
Resultados: Las demográficas de los tres grupos fueron similares. El área mediana estimada de la gasa en el grupo del catéter que estaba cubierto con sangre (0%) fue significativamente menor que las áreas en los grupos de control (40%) y caliente (20%). La incidencia del sangramiento clínicamente relevante (> = 40% del área de la gasa cubierta en sangre) en el grupo del catéter (5%) fue significativamente menor que en los grupos de control (56%) y caliente (39%). La incidencia de ausencia de sangre detectable en el grupo del catéter (59%) fue significativamente mayor que en los grupos de control (21%) y caliente (26%).
Conclusiones: Telescopar el tubo endotraqueal en un catéter reduce significativamente la epistaxis en los niños que experimentan intubación nasotraqueal.
Conciencia intraoperatoria en un sistema médico regional: revisión de los datos de 3 años. Investigaciones clínicas.
Pollard, Richard J. M.D. ; Coyle, Joseph P. M.D. ; Gilbert, Richard L. M.D., M.B.A. ; Beck, Janet E. C.P.H.Q.
Anesthesiology. 106(2):269-274, February 2007.
Resumen.
Información previa: La conciencia durante la operación en pacientes que reciben anestesia general es un resultado adverso infrecuente pero bien descrito. La incidencia informada de este fenómeno está entre 0.1% y 0.9%.
Métodos: Con la aprobación del comité examinador institucional, los autores revisaron los datos de mejoramiento continuo de la calidad durante 3 años (2002-2004) en las ubicaciones en donde el grupo médico proporcionó anestesia. Anestesiólogos certificados por el comité supervisando al personal de enfermería certificado registrado en anestésicos en el equipo modelo de la práctica de cuidados de la anestesia suministraron todos los anestésicos. No se utilizó monitoreo de la función cerebral en el ambiente del quirófano. Los pacientes fueron entrevistados dos veces durante un período postoperatorio de 48 horas y, como parte de ese proceso, experimentaron una entrevista modificada de Brice para determinar la conciencia intraoperatoria. Todos los casos que cubrieron los criterios para la conciencia fueron examinados por el comité de mejoría continua de calidad para modificar la práctica anestésica y fueron incluidos en este estudio.
Resultados: Fueron considerados los datos de 211.842 pacientes que recibían anestesia De éstos, el proceso de la mejoría continua de calidad estudió con ahínco 177.468 (83,1%). No fueron incluidos en el estudio los casos en que el paciente fuese menor de 18 años, no había recibido un anestésico general, o había tenido un evento terminal durante el curso de la hospitalización. Por estos criterios, un total de 87.361 pacientes seguidos por el proceso de mejoría continua de la calidad estuvieron bajo riesgo de estar conscientes. Se informó de seis pacientes con instancias de recaída.
Conclusión: La incidencia de conciencia intraoperatoria en esta gran muestra de pacientes de un centro médico regional que requirieron anestesia general fue 0,0068%, o 1 por 14.560 pacientes, substancialmente menor que lo descrito en la literatura reciente.
Reversión efectiva del bloqueo neuromuscular moderado inducido por rocuronium o vecuronium con sugammadex, un agente de unión selectiva al relajante. Investigaciones Clínicas.
Suy, Koen M.D. ; Morias, Karl M.D. ; Cammu, Guy M.D., Ph.D. ; Hans, Pol M.D. ; van Duijnhoven, Wilbert G. F. M.Sc. ; Heeringa, Marten Ph.D. ; Demeyer, Ignace M.D.
Anesthesiology. 106(2):283-288, February 2007.
Resumen.
Información previa: Sugammadex reversa rápidamente el bloqueo neuromuscular inducido por rocuronium. Este estudio exploró la relación dosis-respuesta del sugammadex suministrado como un agente de reversión en la reaparición de la segunda contracción nerviosa del músculo después del bloqueo inducido por rocuronium y vecuronium. Un objetivo secundario fue investigar la seguridad de dosis únicas del sugammadex.
Métodos: En este estudio en dos centros, de fase II, de hallazgo de dosis, 80 pacientes (edad >= 18 años, estado físico según la American Society of Anesthesiologists I o II, cirugía >= 60 min requiriendo relajación del músculo para intubación) fueron aleatoriamente asignados a recibir rocuronium (0.60 mg/kg) o vecuronium (0.10 mg/kg). Sugammadex o placebo fue administrado a la reaparición de la segunda contracción nerviosa del músculo. El punto final primario de eficacia fue el tiempo para comenzar la administración del sugammadex hasta la recuperación de la relación tren de cuatro a 0.9.
Resultados: Comparado con el placebo, sugammadex produjo disminuciones dependientes de la dosis del tiempo promedio de recuperación para todas las relaciones tren de cuatro en los grupos de rocuronium y de vecuronium. El tiempo promedio de la recuperación de la relación tren de cuatro a 0.9 en el grupo de rocuronium fue de 31,8 minutos después del placebo comparado con 3.7 y 1.1 minutos después de 0.5 y 4.0 mg/kg de sugammadex, respectivamente. El tiempo promedio para la recuperación de la relación tren de cuatro a 0.9 en el grupo de vecuronium fue 48.8 minutos después del placebo, comparado con 2.5 y 1.4 minutos después de 1.0 y 8.0 mg/kg de sugammadex, respectivamente. Sugammadex fue bien tolerado.
Conclusión: Sugammadex reversó rápidamente el bloqueo neuromuscular inducido por rocuronium o vecuronium en la reaparición de la segunda contracción nerviosa del músculo y fue bien tolerado. Una relación de respuesta a la dosis fue observada con sugammadex para la reversión del bloqueo neuromuscular inducido por rocuronium y vecuronium.
Un modelo de computación del estímulo eléctrico de los nervios periféricos en anestesia regional. Dolor y anestesia regional.
Johnson, Chad R. Ph.D. ; Barr, Roger C. Ph.D. ; Klein, Stephen M. M.D.
Anesthesiology. 106(2):323-330, February 2007.
Resumen.
Información previa: El estímulo del nervio para la anestesia regional se puede modelar matemáticamente. Los autores presentan un marco matemático para modelar la electrofisiología subyacente, el desarrollo del software para implementar ese marco y ejemplos de los resultados de la simulación.
Métodos: El marco matemático incluye las descripciones de la aguja, del campo potencial resultante y la fibra activa del nervio. El último requiere un modelo de las corrientes iónicas de la membrana individual. La geometría modelo está definida por un sistema coordinado tridimensional que permite que la aguja sea manipulada como lo es clínicamente y su trayectoria rastreada en relación a la fibra del nervio. El plano de la piel se incluye como límite eléctrico al flujo de la corriente. El marco matemático fue puesto en ejecución en el Matlab(R) (The MathWorks, Natick, MA) ambiente computarizado y organizado alrededor de un utilizador gráfico interface. Se realizaron simulaciones usando una aguja aislada o una aguja sin aislar insertada perpendicularmente a la piel, con la fibra del nervio a 2 cm de profundidad. Para cada diseño de la aguja, los datos fueron obtenidos con la aguja como un cátodo o un ánodo. Se presentan los datos como los mapas de distancia de la corriente que destacan combinaciones de la amplitud de la corriente y de la distancia de la punta al nervio que evocaron una respuesta propagada.
Resultados: Con la punta de la aguja posicionada a 2 mm proximales a la profundidad del nervio, una aguja aislada requirió una corriente mayor de 0.457 mA para la propagación del impulso cuando estaba unida al cátodo; cuando estaba unida al ánodo, la corriente mínima fue 2.354 mA. En la misma posición, una aguja sin aislar unida al cátodo, requirió una corriente mayor de 2.395 mA para generar una respuesta. Sin embargo, cuando una aguja sin aislar fue unida al ánodo, las corrientes hasta 7 mA fueron inadecuadas para producir una respuesta propagada. De interés particular fueron las combinaciones de la amplitud de la corriente y de la posición de la aguja que activaron la fibra pero bloquearon la propagación del impulso para el estímulo catódico.
Conclusiones: El modelaje matemático del estímulo del nervio para la anestesia regional es posible y se podría utilizar para investigar nuevos diseños de equipo o de la aguja, probar protocolos de localización del nervio, realzar datos clínicos y experimentales y generar en última instancia nuevas hipótesis.
Estimando los tiempos de anestesia y el procedimiento quirúrgico desde los reclamos al seguro Medicare por anestesia. Economía.
Silber, Jeffrey H. M.D., Ph.D. ; Rosenbaum, Paul R. Ph.D. ; Zhang, Xuemei M.S. ; Even-Shoshan, Orit M.S.
Anesthesiology. 106(2):346-355, February 2007.
Resumen.
Información previa: Los tiempos del procedimiento son variables importantes que se incluyen a menudo en estudios de calidad y de eficiencia. Sin embargo, debido a la necesidad de la costosa revisión de historias clínicas, la mayoría de los estudios se limitan a los análisis de instituciones únicas. En este artículo, los autores describen hasta que punto el reclamo por anestesia al seguro Medicare puede estimar los tiempos de las historias clínicas.
Métodos: Los autores abstrajeron la información sobre el tiempo de la inducción y de la entrada a la sala de recuperación ("historia clínica del tiempo de la anestesia") de las historias clínicas de 1.931 pacientes que experimentaron procedimientos quirúrgicos generales y ortopédicos en Pennsylvania. Los autores entonces combinaron las facturas asociadas de los datos de los reclamos proporcionados al seguro Medicare (datos de la parte B) que incluyeron una variable que denotaba el tiempo en minutos para el servicio de la anestesia. Los autores también investigaron el tiempo desde la incisión hasta el cierre ("historia clínica del tiempo quirúrgico”) en un subconjunto de 1.888 pacientes.
Resultados: El tiempo del reclamo por anestesia al seguro Medicare fue altamente predictor del tiempo en la historia clínica para anestesia (correlación de rango de Kendall [tau] = 0.85, P < 0.0001, mediana error absoluto = 5.1 min) pero algo menos predictor del tiempo quirúrgico en la historia clínica ([tau] de Kendall = 0.73, P < 0.0001, mediana error absoluto = 13.8 min). Cuando se predice el tiempo en las historias clínicas por las facturas del seguro Medicare, variables que reflejan el tipo de procedimiento, comorbilidades y el tipo de hospital no mejoraron significativamente la predicción, sugiriendo que los errores al predecir el tiempo de las historias clínicas a partir del tiempo de la factura por anestesia no están relacionados a estos factores; sin embargo, el hospital individual tuvo cierta influencia en estas estimaciones.
Conclusiones: El tiempo de las historias clínicas por anestesia se puede estimar adecuadamente utilizando los reclamos al seguro Medicare, facilitando, por lo tanto, estudios con tamaños de muestra mucho mayores y costos mucho más bajos en la recolección de datos.
ACTA ANAESTHESIOLOGICA
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¿Previene el esomeprazole la náusea y el vómito postoperatorios?
J. Raeder, V. Dahl, E. Bjoernestad, G. Edlund, S. Modin, E. Naucler, R. Bergheim, J. Kilhamn.
Acta Anaesthesiologica Scandinavica 51 (2), 217–225
Información previa: El esomeprazole es un potente inhibidor de la bomba de protones, reduciendo la producción de ácido así como el volumen del jugo gástrico. Este estudio evaluó el posible efecto beneficioso del esomeprazole en la reducción de la náusea y el vómito postoperatorios.
Métodos: Se seleccionaron pacientes que necesitaban cirugía ginecológica laparoscópica o abierta, o colecistectomía laparoscópica para recibir aleatoriamente, doblemente ciego, tres dosis peri-operatorias de esomeprazole 40 mg o placebo, administrado intravenosa u oralmente. A todos los pacientes se les aplicó un régimen estandardizado de anestesia incluyendo fentanyl y sevoflurano/óxido nitroso.
Resultados: La población del estudio consistió en 284 pacientes. Los datos demográficos y los factores de riesgo conocidos de la náusea y el vómito postoperatorios fueron similares para los dos grupos del tratamiento. Náusea y vómito postoperatorios fueron observados en 77% de los pacientes en esomeprazole versus 81% en el placebo y la medicación antiemética de rescate fue necesitada en 55% versus 53%, respectivamente. La proporción de los pacientes que vomitaron durante 0 – 24 h fue más baja con esomeprazole que con placebo (38% vs 49%;) y la cantidad promedio de vómito fue significativamente más baja (52 vs 86 g; P < 0.05). El uso de neostigmine, el uso de opioides y el tipo de cirugía fueron factores de riesgo significativos para la náusea y el vómito postoperatorios (P < 0.05). La incidencia en 24-h de náusea y vómito postoperatorios fue de 63% después de ginecología laparoscópica, de 80% después de colecistectomía laparoscópica y 88% después de laparotomía ginecológica abierta, mientras que la colecistectomía laparoscópica presentó el riesgo más bajo cuando se corrigió para otros factores de riesgo de náusea y vómito postoperatorios.
Conclusión: Esomeprazole no tuvo ningún efecto clínicamente relevante en la incidencia total en 24-h de náusea y vómito postoperatorios. Sin embargo, el esomeprazole redujo significativamente la cantidad total de vómito durante 24-h del postoperatorio. Esto puede ser de valor en pacientes con incremento del riesgo de aspiración pulmonar.
Acortamiento traqueal durante la cirugía ginecológica laparoscópica.
J.-H. Kim, D.-M. Hong, A.-Y. Oh, S.-H. Han (2007)
Acta Anaesthesiologica Scandinavica 51 (2), 235–238
Información previa: Durante cirugía ginecológica laparoscópica, el neumoperitoneo combinado con la posición de Trendelenburg, mueve la carina hacia la punta del tubo endotraqueal, disminuyendo el margen de seguridad para la posición del tubo endotraqueal y aumentando la intubación endobronquial accidental. Sin embargo, aún no se ha establecido si la longitud traqueal por sí misma está realmente cambiada. Condujimos un estudio prospectivo de observación para medir el cambio en la longitud de la tráquea y de la distancia entre la punta del tubo endotraqueal y la carina en pacientes que requirieron cirugía ginecológica laparoscópica.
Métodos: Se enrolaron veintitrés pacientes programados para cirugía ginecológica laparoscópica. En la posición neutral, la longitud traqueal fue medida usando un broncoscopio de fibra óptica. La distancia entre la punta del tubo endotraqueal y la carina también fue medida. La longitud traqueal y la distancia entre la punta del tubo endotraqueal y la carina fueron medidas otra vez 10 minutos después de que el dióxido de carbono (CO2) y el neumoperitoneo (12–14 mmHg) se combinaron con la posición Trendelenburg (15°).
Resultados: En la posición neutral, la longitud traqueal fue de 11.09 ± 0.90 cm y la distancia entre la punta del tubo endotraqueal y la carina fue de 3.36 ± 1.04 cm. Después de que el neumoperitoneo se combinara con la posición Trendelenburg, la distancia entre la punta del tubo endotraqueal y la carina había disminuido en 0.85 ± 0.28 cm.. La longitud traqueal también había disminuido en 0.42 ± 0.19 cm, lo que era equivalente a 49.7%, de la disminución de la distancia entre la punta del tubo endotraqueal y la carina.
Conclusiones: Estos resultados sugieren que el acortamiento traqueal pueda contribuir a una disminución de la distancia entre la punta de tubo endotraqueal y la carina, aumentando el riesgo de intubación endobronquial accidental durante cirugía ginecológica laparoscópica.
La pastilla de dexpanthenol y el rociado con clorhidrato de benzydamina en la prevención del dolor de garganta postoperatorio.
N. Gulhas, H. Canpolat, M. Cicek, S. Yologlu, T. Togal, M. Durmus, M. Ozcan Ersoy.
Acta Anaesthesiologica Scandinavica 51 (2), 239–243
Información previa: En este estudio, tratamos de comparar la efectividad de la pastilla de dexpanthenol y el rociado con clorhidrato de benzydamina en la prevención del dolor de garganta.
Métodos: Ciento ochenta pacientes que experimentaban anestesia general, que eran ASA –I y II con sus edades dentro del rango de 15 y 70 años, se asignaron aleatoriamente a tres grupos, cada uno consistente de 60 pacientes. Para el grupo B, cuatro rociadas de clorhidrato del benzydamina fueron efectuados en la boca inicialmente, 30 minutos antes de la operación y repetidamente 5 minutos antes de la inducción anestésica. Para el grupo D, dos pastillas de dexpanthenol fueron administradas oralmente para ser chupadas 30 minutos antes de la operación. Para el grupo P, se efectuaron cuatro rociadas de agua destilada en la boca inicialmente, 30 minutos antes de la operación. Postoperatoriamente, se evaluaron a los pacientes en cuanto a su dolor de garganta durante las 24 h.
Resultados: La incidencia de dolor de garganta fue significativamente más baja para el grupo D en comparación con el grupo B y el grupo P. La incidencia de dolor de garganta fue similar para el grupo By el grupo P. De acuerdo con el sistema de puntuación para el dolor de garganta, el número de pacientes que no emitieron queja alguna fue significativamente más alto en el grupo D en comparación con el grupo B y el grupo P. El número de pacientes que alcanzaron grados de dolor moderados fue significativamente mayor para el grupo B al compararlo con el grupo D.
Conclusión: La administración profiláctica de 200 mg de dexpanthenol antes de la intubación endotraqueal es efectiva en la prevención del dolor de garganta postoperatorio.
BRITISH JOURNAL OF ANAESTHESIA
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Premedicación con oxycodona de liberación controlada no mejora el manejo del dolor postoperatorio después de cirugía ginecológica laparoscópica, como caso de un día.
R. Jokela, J. Ahonen, M. Valjus, T. Seppälä y K. Korttila.
British Journal of Anaesthesia 2007 98(2):255-260
Información previa: Oxycodona de liberación controlada proporciona una opción para la prevención del dolor postoperatorio. Diseñamos este estudio aleatorio, a doble ciego, controlado con placebo para evaluar el control del dolor después de premedicación con 15 mg de oxycodona además de 800 mg de ibuprofeno vía oral en cirugía ginecológica laparoscópica, como caso de un día.
Métodos: Se anestesiaron a sesenta pacientes que así lo consintieron en una manera estandardizada. La analgesia postoperatoria fue proporcionada por 800 mg de ibuprofeno dos veces al día conjuntamente con fentanyl i.v. en la sala de recuperación y oxycodona de liberación normal vía oral después de la sala de recuperación. Las puntuaciones en la escala análoga visual (VAS) para el dolor y los efectos secundarios así como las cantidades de analgesias postoperatorias fueron registradas durante 24 h después del egreso hospitalario. Después de un análisis estadístico del estudio original, ampliamos el estudio para investigar a otros 10 pacientes, que recibieron 15 mg de oxycodona oralmente en una manera de etiqueta abierta 60 minutos antes de la cirugía. Las concentraciones plasmáticas de oxycodona fueron medidas de las muestras tomadas antes y 2, 4, 6 y 8 h después de la premedicación.
Resultados: Las cantidades de fentanyl [100 µg (0–330) en el grupo de oxycodona de liberación controlada; 125 µg (0–330) en el grupo de placebo], oxycodona de liberación normal, o las puntuaciones VAS para el dolor durante las primeras 24 h después del egreso hospitalario no difirieron después de la premedicación con oxycodona de liberación controlada o placebo. En el grupo de estudio de extensión, la concentración plasmática pico (Cmáx) de oxycodona fue 10.0 (4.6 – 14.7) ng ml–1, indicando un posible nivel sub terapéutico.
Conclusión: La premedicación oral con oxycodona de liberación controlada no mejoró el manejo del dolor postoperatorio después de cirugía ginecológica laparoscópica como caso de un día.
CANADIAN JOURNAL OF ANESTHESIA
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Funcionamiento de la PAXpressTM versus la máscara laríngea ProSealTM durante anestesia general.
Alexandre Lallo, MD FRCPC, Pierre Drolet, MD FRCPC y Mélanie Lacroix, MD FRCPC.
Canadian Journal of Anesthesia 54:28-33 (2007)
Propósito: La PAXpressTM (PAXTM) es un dispositivo relativamente nuevo de la vía aérea de fácil inserción y efectivo en el manejo rutinario de la vía aérea. Un estudio prospectivo, aleatorio, fue emprendido para comparar el PAXTM con la máscara de la vía aérea ProSealTM (PLMATM) durante anestesia con ventilación de presión positiva.
Métodos: Se seleccionaron cien pacientes adultos programados para cirugía electiva bajo anestesia general y fueron asignados aleatoriamente al manejo de la vía aérea con PAXTM (n = 50) o con PLMATM (n = 50). Todos los pacientes ingirieron una cápsula de azul de metileno antes de la anestesia. Después de la inserción, las presiones de escape y las inspiratorias fueron medidas. La visualización de la glotis se realizó por Fibroscopia. Se examinaron los dispositivos al ser retirados al finalizar la cirugía para detectar sangre o azul de metileno. Una entrevista fue conducida postoperatoriamente para evaluar la ocurrencia de dolor de garganta, disfagia y disfonía.
Resultados: El tiempo de la inserción fue más largo para el PAXTM que para el PLMATM (52 ± 44s vs 34 ± 23 seg; P = 0.003). La presión de escape fue más baja mientras que las presiones inspiratorias pico y los valores EtCO2 fueron más altos (P = 0.016; 0.027 y 0.04 respectivamente) con el PAXTM. Ambos dispositivos proporcionaron visión fibroóptica de la glotis comparable. No hubo diferencias con respecto a la incidencia o al patrón de manchas azules al retirar los dispositivos. Sangre fue observada con más frecuencia en el PAXTM (58% vs 19%) y disfagia fue también más frecuente y severa con el PAXTM.
Conclusión: En comparación con el PLMATM el tiempo de la inserción del PAXTM fue más largo y las características ventilatorias de este nuevo dispositivo pueden ser marginalmente inferiores. PAXTM es también más traumático y se asocia a un mayor malestar postoperatorio comparado al PLMATM.
Breve revisión: supervisión neuromuscular: actualización para el clínico.
Thomas M. Hemmerling, MD DEAA y Nhien Le
Canadian Journal of Anesthesia 54:58-72 (2007)
Propósito: Revisar las técnicas establecidas y proporcionar una actualización en los nuevos métodos para la supervisión clínica de la función neuromuscular relevante a la anestesia.
Fuente: Se emprendió una búsqueda en PubMed de artículos relevantes durante el período 1985 – 2005, y las bibliografías fueron escaneadas para fuentes adicionales.
Hallazgos principales: No hay substituto para la supervisión neuromuscular objetiva; para los propósitos de la investigación, la mecanomiografía es el patrón de oro; sin embargo, el método más versátil en el ambiente clínico es la aceleromiografía ya que puede ser aplicada en varios músculos y tiene un expediente de larga huella de utilidad clínica. La kinemiografía es válida para supervisar la recuperación de la transmisión neuromuscular en el músculo adductor pollicis, mientras que la fonomiografía es fácil de aplicar a varios músculos y demuestra acuerdo prometedor con la mecanomiografía. La supervisión del músculo corrugator supercilii se puede utilizar para determinar el tiempo más temprano para una intubación traqueal como lo refleja la relajación laríngea mejor que la supervisión del músculo adductor pollicis. La recuperación de la transmisión neuromuscular se supervisa lo mejor posible en el músculo adductor pollicis, puesto que es el último músculo en recuperarse del bloqueo neuromuscular. Si el estimulador del tren de cuatro se utiliza, una relación tren de cuatro > 0.9 debe ser la meta antes de despertar al paciente. Si la cirugía o el tipo de anestesia hace necesario un bloqueo neuromuscular de cierto grado, por ejemplo, relación tren de cuatro = 0.25, es preferible la supervisión de los músculos que mejor reflejan el grado del bloqueo neuromuscular en el sitio quirúrgico.
Conclusión: Se deben utilizar métodos objetivos para supervisar la función neuromuscular en anestesia clínica. La aceleromiografía ofrece el mejor compromiso con respecto a facilidad de uso, a sentido práctico, a versatilidad, a precisión y a aplicabilidad en los varios músculos. El corrugator supercilii es el músculo óptimo para determinar el tiempo más temprano para la intubación, por ejemplo, para inducción de secuencia rápida.
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Anestesia ambulatoria y la carencia de consenso entre los anestesiólogos pediátricos canadienses: visión general.
Abu-Shahwan, I. (2007).
Paediatr Anaesth (3): 223-9.
Información previa: El propósito de este estudio fue determinar los criterios de selección actuales para la cirugía del paciente ambulatorio en niños, entre anestesiólogos pediátricos canadienses.
Métodos: Una encuesta especificando 20 situaciones médicas diferentes fue enviada a 120 miembros de la Canadian Pediatric Anesthesia Society. Se les solicitó a los miembros que indicaran si estaban de acuerdo o rechazaban el proporcionar anestesia para los niños con una o más condiciones clínicas o síntomas. El consenso fue definido como una opinión de la mayoría > 70%.
Resultados: Sesenta y cuatro anestesiólogos pediátricos contestaron (53,3%). Para 13 condiciones no hubo consenso entre los miembros. Siete escenarios obtuvieron resultado consensual sobre proporcionar o no proporcionar anestesia en un ambiente ambulatorio. La mayoría de los miembros acordaría proporcionar anestesia en los escenarios siguientes: (i) un niño asintomático con otitis media recurrente, temperatura rectal de 38 grados C; (ii) el mismo niño con descarga nasal crónica para miringotomía bilateral y colocación de tubo; (iii) un niño asintomático con enfermedad drepanocítica para cambio de yeso; (iv) un niño asintomático con asma y fiebre para la miringotomía bilateral y colocación de tubo; (v) un niño mórbidamente obeso con la nariz congestionada para miringotomía bilateral y colocación de tubo; y (vi) un niño con diabetes mellitus bien controlada dependiente de insulina para proyección de imagen de resonancia magnética. La mayoría de los miembros rechazarían proporcionar anestesia ambulatoria a un niño con enfermedad drepanocítica para una tonsilectomía.
Conclusión: Son necesarios estudios ulteriores para establecer medicina basada en evidencia para apoyar las pautas que le permitirían a uno seleccionar a los niños con seguridad para cirugía ambulatoria.
Profilaxis antibiótica para artroscopia de la rodilla: ¿es necesaria?.
Bert, J. M., D. Giannini, et al. (2007)
Arthroscopy 23(1): 4-6.
Propósito: Nuestro propósito fue determinar la incidencia de infección después de meniscectomía artroscópica rutinaria de la rodilla con y sin antibióticos intravenosos profilácticos preoperatorios.
Métodos: Una revisión retrospectiva de 3.231 cirugías artroscópicas de la rodilla fue realizada en un centro de cirugía ambulatorio durante un período de tres años, de los cuales 2.780 fueron meniscectomías artroscópicas. Los casos fueron evaluados con respecto a la incidencia de infección profunda según evidenciado por una aspiración positiva de la articulación. Aproximadamente 30% de los pacientes recibieron antibióticos intravenosos profilácticos 1 hora antes del procedimiento artroscópico.
Resultados: El índice de infección fue 0.15% en los pacientes que recibieron antibióticos y 0.16% en los que no recibieron antibióticos (P = .59).
Conclusiones: Los resultados de este estudio confirman que no es útil administrar antibióticos antes de meniscectomía artroscópica rutinaria para prevenir artritis séptica.
Nivel de la evidencia: Nivel III, estudio comparativo retrospectivo.
Anestesia regional versus anestesia general, morbilidad y mortalidad.
Gulur, P., M. Nishimori, et al. (2006).
Best Pract Res Clin Anaesthesiol 20(2): 249-63.
El debate entre la anestesia regional versus anestesia general es una discusión histórica que ha traído pocas respuestas claras. La mayoría coinciden en que factores múltiples incluyendo al paciente, la cirugía, el método de la anestesia regional y general y la calidad del cuidado perioperatorio, en conjunto todos influencian el resultado quirúrgico. En esta era de la medicina basada en evidencia, los datos heterogéneos disponibles necesitan ser reconciliados con los avances en el cuidado perioperatorio y la declinación significativa de complicaciones asociadas con el proceso quirúrgico como un todo. Esta revisión considera elementos generales tales como el tipo de evidencia disponible y sus limitaciones, particularmente con respecto a la cuestión relativamente amplia de la anestesia neuraxial versus la general. Entonces determina evidencia actual en la anestesia regional versus la general para escenarios específicos tales como cirugía de fractura de la cadera, endarterectomía carótida, cesárea, cirugía ortopédica ambulatoria y disfunción cognoscitiva postoperatoria en pacientes mayores después de cirugía no cardiaca.
Recuperación de pacientes mayores que experimentan anestesia ambulatoria con isoflurano o sevoflurano.
Mahajan, V. A., M. Ni Chonghaile, et al. (2007).
Eur J Anaesthesiol: 1-6.
Resumen de la información previa: La recuperación tardía de la función cognoscitiva es un fenómeno bien reconocido en los pacientes mayores. El potencial para que el anestésico volátil utilizado contribuya a las alteraciones de la función cognoscitiva postoperatoria en pacientes mayores después de procedimientos quirúrgicos menores, no se ha determinado. Comparamos la emergencia de la anestesia con isoflurano y con sevoflurano en pacientes quirúrgicos mayores que experimentaban procedimientos urológicos de corta duración.
Métodos: A setenta y un pacientes, con edades de 60 años o más, requiriendo anestesia que se esperaba con duración de 60 minutos o menos para cirugía ambulatoria, fueron asignados aleatoriamente a recibir isoflurano o sevoflurano. Un protocolo anestésico estandardizado fue utilizado, con fentanyl intravenoso 1 mug kg-1 y propofol 1.5-2.0 mg kg-1 administrado para inducir anestesia. La anestesia fue mantenida con sevoflurano o isoflurano en 65% óxido nitroso y oxígeno. Los tiempos de recuperación tempranos e intermedios fueron registrados. El mini-examen del estado mental y la repetición de dígitos hacia adelante y hacia atrás fueron administrados en la línea de base, y a 1, 3 y 6 h postoperatoriamente, para determinar la función cognoscitiva.
Resultados: No hubo diferencias entre los grupos en (sevoflurano versus isoflurano, medio +/- error estándar del promedio) tiempos al retiro de la máscara de la vía aérea (7.7 +/- 0.6 vs. 7.1 +/- 0.4 min), tiempo para la respuesta verbal (10.1 +/- 0.7 vs. 9.9 +/- 0.7 min) y orientación (12.1 +/- 0.7 vs. 12.1 +/- 0.7 min). La recuperación intermedia, según lo medido por el momento de estar preparado para el egreso de la unidad de cuidados post anestesia (44.9 +/- 1.5 vs. 44.3 +/- 1.5 min), fue similar en los dos grupos. Los índices postoperatorios de la función cognoscitiva y de la atención estuvieron comparablemente reducidos en 1 h, pero regresaron a la línea de base en ambos grupos en 6 horas.
Conclusiones: La anestesia con isoflurano y con sevoflurano dio lugar a perfiles de recuperación clínicos y neurocognitivos similares en pacientes mayores que pasaron por procedimientos quirúrgicos ambulatorios de corta duración.
Cirugía artroscópica ambulatoria de la rodilla bajo anestesia local e intravenosa combinada con propofol en niños y adolescentes.
Maldini, B. and M. Miskulin (2006).
Paediatr Anaesth 16(11): 1125-32.
Información previa: Este estudio prospectivo de observación incluyó a una serie de casos de niños y adolescentes recibiendo anestesia intravenosa ligera con propofol, combinada con anestesia local para procedimientos artroscópicos de la rodilla. El objetivo fue examinar los méritos de la anestesia, y discutir las indicaciones para el procedimiento y analizar los tiempos de recuperación/egreso de la unidad de cuidados post anestesia.
Métodos: Se estudió una cohorte de 147 niños y adolescentes (ASA 1 y 2) con edades comprendidas entre 12 y 18 años, admitidos para procedimientos ambulatorios artroscópicos de la rodilla entre enero del 2004 y mayo del 2005. Después del acceso intravenoso en el teatro operatorio, los pacientes recibieron propofol (10 mg.ml(-1). La artroscopia fue realizada aproximadamente 15 minutos después de inyectar el anestésico local (15 ml de lidocaína al 2% con epinefrina 1:200.000) parcialmente en el sitio de la inserción del artroscopio y de otros instrumentos (5 ml), y el resto intra articular. Los parámetros siguientes fueron determinados: presencia de la vía aérea, requerimiento de propofol, signos vitales, tiempo del procedimiento, condiciones operatorias quirúrgicas, puntuación de la satisfacción del paciente, tiempo del egreso, analgesia postoperatoria y eventos adversos.
Resultados: De 147 pacientes, 133 (90.5%) experimentaron cirugía artroscópica de la rodilla, mientras que artroscopia de la rodilla solamente fue realizada en 14 pacientes (9.5%) sin la indicación para el tratamiento operatorio. La artroscopia fue bien tolerada en 96.6% pacientes (ningún dolor, movimiento o malestar durante el procedimiento) y solamente cinco pacientes requirieron la conversión a la anestesia general. El dolor experimentado durante la inyección de la lidocaína fue más severo que el dolor experimentado durante el procedimiento quirúrgico en sí mismo (P < 0.001). La evaluación quirúrgica de las condiciones operatorias (visualización y acceso a las estructuras intra articulares) fue generalmente satisfactoria y totalmente aceptable. Casi el 94% (138/147) de los pacientes dijo que aceptarían el mismo procedimiento otra vez bajo el mismo tipo de anestesia. La dosis promedio de la inducción del propofol fue 1.4 mg.kg (-1) (rango: 0.9-3.8) y la tasa promedio de la infusión de propofol 167 microg. kg(-1).min(-1) (rango: 130-250). El movimiento fue más probable a índices más bajos de infusión (promedio: 151 microg.kg(-1).min(-1). La disminución máxima del índice respiratorio fue 5.9 +/- 5.1 br.min(-1) (27.2 +/- 21%) y ningún paciente se volvió hipóxico. Los pacientes volvieron a sus valores preoperatorios a 9.8 +/- 7.5 min después de la descontinuación de la infusión. No hubo complicaciones respiratorias o cardiovasculares. La estancia promedio en la unidad de cuidados post anestesia fue de 47 minutos (rango: 32-150). Tanto como el 71% (105/147) de pacientes no requirió ninguna analgesia durante las primeras dos horas postoperatorias.
Conclusiones: La combinación de la anestesia intravenosa ligera con propofol combinada con la anestesia local para los procedimientos artroscópicos de la rodilla proporcionó sedación efectiva, buena preservación de la vía aérea superior, recuperación rápida y alivio del dolor sin efectos secundarios mayores y ofrece una buena alternativa a los métodos ya disponibles. La mayoría de los pacientes no requirió analgesia postoperatoria.
La distracción con un juego de video sostenido con la mano, reduce la ansiedad preoperatoria pediátrica.
Patel, A., T. Schieble, et al. (2006).
Paediatr Anaesth 16(10): 1019-27.
Información previa: Los juegos de video han recibido aplicación amplia en el cuidado médico para la terapia de la distracción y de la modificación del comportamiento. Hay carencia de estudios sobre el efecto de la distracción cognoscitiva durante el período preoperatorio. Evaluamos la eficacia de una distracción interactiva, un juego de video sostenido por la mano, en la reducción de la ansiedad preoperatoria en niños.
Métodos: En un estudio aleatorio, prospectivo de 112 niños con edades comprendidas entre los 4 y los 12 años que requirieron cirugía ambulatoria, fue determinada la ansiedad después de la admisión y de nuevo otra vez durante la inducción de la máscara anestésica, utilizando la escala modificada Yale Preoperative Anxiety Scale (mYPAS). Los cambios postoperatorios del comportamiento fueron determinados con el Posthospital Behavior Questionnaire (PHBQ). Los pacientes fueron asignados al azar a tres grupos: presencia del padre (PP), PP + un juego de video sostenido con la mano (VG) y PP + 0.5 mg.kg-1 de midazolam oral (M) administrado >20 min antes de la entrada al quirófano.
Resultados: Hubo un aumento estadísticamente importante en la ansiedad (P<0.01) en los grupos M y PP en la inducción de la anestesia comparada con la línea de base, pero no en grupo VG. Los pacientes del grupo VG demostraron una disminución de la ansiedad desde la línea de base (cambio mediano en mYPAS -3), la diferencia comparada con PP (+11.8) fue significativa (P=0.04). El cambio en la ansiedad en el grupo M (+7.3) no fue estadísticamente diferente de otros grupos. Sesenta y tres por ciento de pacientes en grupo VG no tuvieron ningún cambio o disminución de la ansiedad después del tratamiento, comparado con 26% del grupo de M y 28% del grupo PP (P=0.01). No hubo diferencia en los cambios de la ansiedad entre los pacientes femeninos y los masculinos.
Conclusiones: Un juego de video sostenido con la mano se puede ofrecer a la mayoría de los niños como un método de bajo costo, fácil de implementar, portátil y efectivo para reducir la ansiedad en el área preoperatoria y durante la inducción de la anestesia. La distracción en una actividad agradable y familiar proporciona alivio de la ansiedad, probablemente a través de absorción cognoscitiva y motora.
Alivio del dolor después de cirugía de aumento de las mamas: comparación entre la analgesia incisional regional controlada por el paciente y la analgesia oral tradicional.
Rawal, N., A. Gupta, et al. (2006).
Eur J Anaesthesiol 23(12): 1010-7.
Información previa y objetivos: El dolor postoperatorio es un problema frecuente que sigue a la cirugía ambulatoria de aumento de las mamas. Este estudio fue realizado para comparar el estándar del cuidado (analgesias orales) con analgesia regional incisional controlada por el paciente (PCRA) para el manejo postoperatorio del dolor en el hogar durante 48 h. Un segundo objetivo fue comparar la eficacia analgésica de ropivacaína 0.25% versus 0.5%.
Métodos: La cirugía fue realizada bajo anestesia local y cuidado supervisado de la anestesia. Se asignaron al azar a sesenta adultos (ASA 1-2) a uno de dos grupos. Los pacientes en el grupo PCRA podían administrarse a sí mismos 10 mL de ropivacaína al 0.25% en la mama izquierda y ropivacaína 0.5% en la mama derecha. Los pacientes en el grupo T (tabletas) recibieron nuestro estándar de tratamiento de cuidado, es decir paracetamol oral 1 g cuatro veces al día e ibuprofeno oral 500 mg tres veces al día. Los parámetros medidos incluyeron: requerimientos analgésicos (en la unidad de cuidados post anestesia y post egreso hospitalario), intensidad del dolor (escala análoga visual), satisfacción del paciente, analgesia global, efectos secundarios y calidad de la recuperación.
Resultados: Las puntuaciones de dolor fueron significativamente más bajas en el grupo PCRA comparado al grupo T en todos los períodos de tiempo (P < 0.05). No se encontró ninguna diferencia en las puntuaciones del dolor entre las mamas derecha e izquierda. Considerablemente más pacientes en grupo T solicitaron analgesia en la unidad de recuperación (27 versus 7; P = 0.001) y también en el hogar (20 versus 11; P < 0.02). Más pacientes en el grupo de tabletas tuvieron náusea y vómito (10 versus 3; P < 0.05). La analgesia global en el día 2 fue significativamente mejor en grupo de PCRA; sin embargo, la satisfacción del paciente fue similar en ambos grupos. Más pacientes en el grupo de tableta tuvieron problemas con el sueño y se despertaron en la noche debido al dolor.
Conclusiones: El alivio del dolor después del aumento ambulatorio de mamas es superior con la PCRA incisional cuando se compara a la combinación analgésica oral del paracetamol e ibuprofeno. La PCRA incisional estuvo asociada a efectos secundarios mínimos y a menos problemas del sueño. No hubo diferencia en la eficacia analgésica entre ropivacaína 0.25% y 0.5%.
Iniciativa postoperatoria de la cirugía del hombro: informe provisional de la cirugía mayor del hombro como procedimiento de caso de un día.
Russon, K., A. M. Sardesai, et al. (2006).
Br J Anaesth 97(6): 869-73.
Información previa: Hay ventajas logísticas y financieras para realizar la cirugía del hombro en el ambiente de caso de un día. Sin embargo, este enfoque está limitado por el dolor postoperatorio inadecuadamente controlado con medicaciones orales solamente. Describimos un estudio piloto investigando la viabilidad y la aceptación del bloqueo interescaleno del plexo braquial continuo basado en la comunidad para proporcionar analgesia efectiva para la cirugía del hombro como caso de un día.
Métodos: La fase 1 consistió en cinco pacientes que recibieron bloqueo interescaleno del plexo braquial continuo para la cirugía del hombro. Después de la estadía de una noche en el hospital fueron determinados para el egreso a casa con el catéter interescaleno in situ. Una vez que la seguridad y la viabilidad del enfoque fueron documentadas, cinco pacientes más fueron reclutados para la fase 2. Estos pacientes tuvieron la adecuación de la analgesia determinada en el período postoperatorio y fueron egresados a casa el mismo día de la cirugía. Una enfermera del distrito los visitó dos veces al día y removió el catéter durante el tercer día. La satisfacción del paciente fue determinada usando una entrevista de información.
Resultados: Nueve de los 10 pacientes experimentaron buena analgesia. Un paciente fue readmitido porque el catéter se le cayó. Ningún paciente experimentó complicaciones y las entrevistas de información mostraron que los pacientes estuvieron satisfechos con su manejo y complacidos de haber sido tratados como casos de un día.
Conclusiones: La iniciativa postoperatoria de la cirugía de hombro probó que era factible manejar a estos pacientes en la comunidad con el apoyo y el entrenamiento de las enfermeras del distrito. Aunque se requieren horas extras de las enfermera en la comunidad, esta técnica tiene el potencial para beneficios significativos en el costo, con tres días de cama por lo menos, ahorrados por paciente.
Efecto analgésico y antiemético del ketorolac versus betametasona o dexametasona después de cirugía ambulatoria.
Thagaard, K. S., H. H. Jensen, et al. (2007).
Acta Anaesthesiol Scand.
Información previa: Los glucocorticoides se conocen por proporcionar un inicio más lento y más prolongada duración del efecto analgésico que ketorolac. En el presente estudio, deseamos evaluar el efecto sobre el tiempo de una sola dosis de dexametasona intravenosa (i.v.) o de una formulación intramuscular (i.m.) de liberación lenta de betametasona comparadas con ketorolac i.v.
Materiales y métodos: Se incluyeron en el estudio a ciento y setenta y nueve pacientes admitidos para cirugía ambulatoria mixta. Después de la inducción de la anestesia general i.v., los pacientes fueron seleccionados al azar para recibir, a doble ciego, dexametasona 4 mg i.v. (grupo D) o betametasona formulación de liberación lenta 12 mg i.m. (grupo B) o ketorolac 30 mg i.v. (Grupo K). El fentanyl fue utilizado como la medicación analgésica de rescate en la unidad de cuidados postoperatorios y codeína con paracetamol después del egreso hospitalario, por un período de estudio de 3 días.
Resultados: Hubo significativamente menos dolor postoperatorio en el grupo del ketorolac durante la estadía en la unidad (88% con poco o menos dolor en el grupo K versus 74% y 67% en los grupos D y B, respectivamente, P < 0.05), y fue significativamente menor la necesidad de medicación de rescate (P < 0.05) y significativamente menos náusea o vómito (12% en el grupo K versus 30% en los otros grupos reunidos, P < 0.05). Los pacientes de ketorolac estuvieron listos para el egreso hospitalario significativamente antes, mediana 165 minutos versus 192 minutos y 203 minutos en los grupos D y B, respectivamente (P < 0.01). No hubo diferencias entre los grupos en el dolor percibido, náusea, vómito o consumo de analgesia de rescate durante las 4 a 72-horas.
Conclusión: Dexametasona 4 mg o betametasona 12 mg no proporcionaron efecto analgésico postoperatorio prolongado comparado con ketorolac 30 mg, el cual fue superior para analgesia y antiemesis en la unidad de cuidados post anestesia.
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