Supervisión en línea de la concentración final de espiración de propofol en pacientes anestesiados.
Takita, Akira M.D. ; Masui, Kenichi M.D., Ph.D. ; Kazama, Tomiei M.D., Ph.D.
Anesthesiology. 106(4):659-664, April 2007.
Investigaciones clínicas.
Resumen.
Información previa: Propofol (2,6-diisopropilfenol) tiene cierta volatilidad, por lo que puede detectarse en el aliento expirado de individuos que reciben propofol intravenoso. Este estudio midió el propofol volátil exhalado por los pacientes e investigó la relación entre las concentraciones plasmáticas de propofol y las exhaladas.
Métodos: Diecinueve pacientes con estado físico I o II, según la Sociedad Americana de Anestesiología requiriendo cirugía electiva, participaron en este estudio bipartito. En el estudio 1 (n = 11), la anestesia fue inducida con propofol, 2 mg/kg, vecuronium 0.1 mg/kg y fentanyl 2 [mu] g/kg. Después de intubación, el propofol fue administrado en continuo durante 60 minutos en cada una de tres proporciones: 3, 6 y 9 mg [punto central] kg-1 [punto central] h-1. Las muestras de sangre fueron obtenidas momentos antes de cada cambio en la proporción de la infusión y fueron medidas las concentraciones plasmáticas de propofol. La concentración exhalada de propofol fue medida en continuo por medio de espectrometría de masa de transferencia de protones. Las concentraciones de propofol al final de la espiración durante el muestreo sanguíneo fueron promediadas y comparadas con las concentraciones plasmáticas de propofol. En el estudio 2 (n = 8), después de la inducción de la anestesia, los pacientes recibieron una inyección de bolo de 2 mg/kg de propofol y la concentración exhalada de propofol fue medida.
Resultados: El propofol volátil fue detectado en el gas expirado de todos los pacientes del estudio. Del estudio 1, los autores obtuvieron 24 puntos de datos apareados, es decir, concentraciones de propofol de final de espiración y plasmáticas. Con el análisis de Bland-Altman, el sesgo +/- precisión fue de 5.2 +/- 10.4 con 95% de límites de acuerdo de -15.1 y 25.6. En el estudio 2, la curva de la concentración de propofol exhalada mostró un pico obvio en todos los pacientes.
Conclusiones: La concordancia entre las concentraciones plasmáticas y las concentraciones exhaladas de propofol sugiere que la espectrometría de masa de transferencia de protón se puede utilizar para la supervisión en el tiempo real de propofol.
Supervisión en tiempo real del propofol en el aire expirado de personas bajo anestesia intravenosa total.
Hornuss, Cyrill M.D. ; Praun, Siegfried M.Sc., Ph.D. ; Villinger, Johannes Ph.D. ; Dornauer, Albert ; Moehnle, Patrick M.D. ; Dolch, Michael M.D. ; Weninger, Ernst M.D. ; Chouker, Alexander M.D. ; Feil, Christian M.S. ; Briegel, Josef M.D., Ph.D. ; Thiel, Manfred M.D., Ph.D.; Schelling, Gustav M.D., Ph.D.
Anesthesiology. 106(4):665-674, April 2007.
Investigaciones clínicas.
Resumen
Información previa: Las características fisicoquímicas de propofol podrían permitir su difusión a través de la membrana alveolocapilar y un grado mensurable de eliminación pulmonar de propofol. Los autores probaron esta hipótesis y demostraron que el propofol se puede cuantificar en el aire expirado y que las concentraciones de propofol durante la respiración reflejan las concentraciones sanguíneas. Esto podría permitir la supervisión en tiempo real, de los cambios relativos en la concentración de propofol en la sangre arterial, durante anestesia intravenosa total.
Métodos: Los autores midieron propofol en fase gaseosa usando un sistema de espectrometría de masa basado en las reacciones de los iones moleculares acopladas durante la espectrometría de masa cuádruple que proporciona un método altamente sensible para las mediciones en línea, y fuera de ella, de compuestos orgánicos e inorgánicos en gases. En una primera secuencia de experimentos, los autores muestrearon sangre de los pacientes en neurocirugía bajo anestesia intravenosa total y realizaron la determinación del espacio libre del propofol sobre la muestra de sangre usando un auto-muestreador conectado al sistema de espectrometría de masa. En un segundo conjunto de experimentos, el sistema de espectrometría de masa fue conectado directamente a los pacientes de neurocirugía sometidos a infusión meta-controlada vía una pieza T insertada entre el tubo endotraqueal y el conector Y de la máquina de la anestesia, midiéndose en línea las concentraciones de propofol de final de espiración.
Resultados: Fue encontrada una correlación cercana entre la concentración de propofol en sangre completa y el espacio libre de propofol (rango de Pearson r, 0.846-0.957; P < 0.01; n = 6). El propofol de final de espiración refleja los valores en sangre completa con correlaciones intraindividuales cercanas entre ambos parámetros. (rango de Pearson r, 0.784-0.985; n = 11).
Conclusión: La reacción molécula ion de la espectrometría de masa puede permitir la supervisión continua y no invasiva de los niveles expiratorios de propofol en pacientes bajo anestesia general.
Análisis de las muertes relacionadas con anestesia en el período comprendido entre 1996 y 2004 tomado de las demandas concluidas registradas por la Asociación de Seguros de Pacientes Daneses.
Hove, Lars Dahlgaard M.D.; Steinmetz, Jacob M.D.; Christoffersen, Jens Krogh M.D.; Moller, Ann M.D.; Nielsen, Jacob M.D.; Schmidt, Henrik M.D.
Anesthesiology. 106(4):675-680, April 2007.
Investigaciones clínicas.
Resumen
Información previa: La anestesia se asocia con complicaciones y algunas de ellas pueden resultar fatales. Los autores investigaron las circunstancias bajo las cuales las muertes estuvieron asociadas con la anestesia. En Dinamarca, la especialidad anestesiología abarca la medicina de emergencia, la medicina del dolor crónico y agudo, los procedimientos anestésicos, la medicina de los cuidados perioperatorios y la medicina crítica (de cuidados intensivos).
Métodos: Los autores investigaron retrospectivamente las muertes relacionadas con la anestesia registradas por la Asociación de Seguros de los Pacientes Daneses.
Resultados: Desde 1996 hasta el 2004, 27.971 reclamos fueron formulados por la Asociación de Seguros de Pacientes Daneses, cubriendo todas las especialidades médicas, de los cuales 1.256 archivos (4.5%) estuvieron relacionados con la anestesia. En 24 casos, la muerte del paciente fue considerada como resultante del procedimiento anestésico: 4 muertes estuvieron relacionadas con el manejo de la vía aérea, 2 al manejo de la ventilación, 4 a la colocación del catéter venoso central, 4 como resultado de errores en la medicación, 4 por problemas con la bomba de infusión y 4 después de complicaciones de bloqueos regionales. Hemorragia severa causó 1 muerte y en 1 caso la causa no pudo ser establecida.
Conclusiones: varias de las 24 muertes pudieron potencialmente haber sido evitadas por medio de un uso más extendido del algoritmo de la vía aérea, cuidadosa evaluación preoperatoria, entrenamiento, educación y el uso de los protocolos para el diagnóstico y el tratamiento.
ACTA ANAESTHESIOLOGICA
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La exposición intravascular sostenida al propofol no prolonga el dolor en el sitio de la inyección.
E. Liljeroth, A. Karlsson, M. Lagerkranser, J. Akeson.
Acta Anaesthesiologica Scandinavica 2007;51 (4), 456–459.
Información previa: El dolor en el sitio de la inyección intravenosa de propofol es un hallazgo clínico frecuente. Este estudio a doble ciego, seleccionado al azar, cruzado, fue diseñado para evaluar si una oclusión venosa aplicada durante la inyección de una dosis baja de propofol reduce la intensidad del dolor en el sitio de la inyección comparado con la no oclusión.
Métodos: Inyecciones bilaterales de 0.5-ml de una emulsión que contenía 10 mg/ml del propofol fueron administradas durante 30 s en 75 pacientes quirúrgicos adultos. Cada paciente obtuvo una inyección con oclusión de 60 s y una sin ella en la vena canulada, con un intervalo de 10 minutos y se le solicitó anotar la intensidad máxima del dolor de acuerdo a una escala análoga visual (VAS).
Resultados: La intensidad máxima de dolor [mediana (25avo percentil; 75avo percentil), rango] en el sitio de la inyección fue 0.5 (0; 3.5), 0 - 8.0 unidades VAS con oclusión venosa y 0.5 (0; 1.4), 0 – 6.0 unidades VAS sin la oclusión (P = 0.042). El primer dolor fue observado dentro de los 20 s sin importar el régimen del estudio y no fue prolongado por la oclusión venosa local.
Conclusión: La oclusión venosa aumenta la intensidad del dolor en el sitio de la inyección de propofol sin prolongar el dolor, implicando que el dolor inducido por propofol está determinado más por la concentración en sangre que por la duración de la exposición intravascular. La intensidad reducida del dolor inducida por una baja dosis de propofol y el debilitamiento del dolor a pesar de la exposición sostenida sugiere que la administración inicial de la dosis baja de propofol deberá ser evaluada para la atenuación del dolor local inducido por dosis intravenosas más altas de propofol.
La dosis baja de propofol reduce la incidencia de dolor local de moderado a severo inducido por la dosis principal.
E. Liljeroth, A. Karlsson, M. Lagerkranser, J. Åkeson.
Acta Anaesthesiologica Scandinavica 2007; 51 (4), 460–463.
Información previa: El dolor local en la inyección de propofol sigue siendo un problema considerable en anestesiología clínica. Debido a que la infusión lenta de una dosis baja de propofol induce poco o ningún dolor en el sitio de la inyección, y dado que el dolor inducido por propofol se desvanece durante la exposición prolongada, este estudio seleccionado al azar, a doble ciego, cruzado clínico, fue diseñado para probar si el dolor en la inyección de propofol es atenuado por la inyección lenta inicial de una dosis baja de propofol por la misma línea intravenosa.
Métodos: Setenta y siete pacientes quirúrgicos adultos fueron canulados en una vena dorsal en cada mano. En cada cánula, una dosis de cebado de 0.5 ml de propofol 10 mg/ml disuelto en una emulsión de triglicéridos de cadena mediana y larga o de cloruro de sodio acuoso 9.0 mg/ml, fueron inyectados durante 30 s y seguidos 120 s más tarde por una dosis principal de 2.0 ml de la misma fórmula de propofol durante 6 s. Después de cada inyección, a los pacientes les solicitó un investigador desconocedor del programa, anotar la intensidad máxima del dolor en una escala análoga visual (VAS).
Resultados: Aunque la disminución de la intensidad máxima del dolor no alcanzó significado estadístico (P = 0.070), significativamente menos pacientes sostuvieron que la intensidad del dolor fuese moderada o severa (correspondiente a 3.0 unidades VAS o más) después de que la dosis principal de propofol fuera precedida por una dosis de cebado de propofol, que por una de cloruro de sodio (P = 0.041).
Conclusiones: La incidencia de dolor local de moderado a severo inducido por propofol intravenoso se puede disminuir por una técnica fácilmente aplicable en la cual una dosis baja de emulsión de propofol se administra lentamente por la misma ruta intravenosa con 2 minutos de antelación.
Perfil de recuperación postoperatoria después de colecistectomía laparoscópica: estudio prospectivo, de observación de un régimen anestésico multimodal.
K. Jensen, H. Kehlet, C. M. Lund.
Acta Anaesthesiologica Scandinavica 2007; 51 (4), 464–471.
Información previa: La colecistectomía laparoscópica es ahora con frecuencia un procedimiento ambulatorio, pero dependiente de quejas de dolor postoperatorio a corto plazo y de náusea y vómito postoperatorio. Es por lo tanto importante que la eficacia de las unidades de cuidado postanestesia facilite el regreso a las funciones normales. Investigamos la viabilidad y la eficacia de un régimen estandardizado, basado en evidencia de anestesia/analgesia para identificar problemas residuales en la fase postoperatoria temprana.
Métodos: Se incluyeron en el estudio a ciento treinta y cuatro pacientes consecutivos admitidos para colecistectomía laparoscópica electiva en el Huidovre University Hospital entre el 15 de marzo y el 30 de septiembre del 2005. El régimen estandardizado, basado en evidencia consistió de anestesia intravenosa (i.v.) total (propofol-remifentanil), terapia de fluidos bien definida, dexametasona, ketorolac, ondansetron, sufentanil y bupivacaína incisional intra-operatoriamente, y en la unidad de cuidado postanestesia a solicitud, administración de sufentanil, morfina, paracetamol, ondansetron, droperidol, fluidos orales y oxígeno (si SpO2 < 93%) con el egreso hospitalario de la unidad de cuidado postanestesia usando una puntuación modificada de Aldrete.
Resultados: Las violaciones del protocolo fueron moderadas y no ocurrieron sistemáticamente, 8% tuvo violaciones médicas y 10% no recibió la cantidad de fluidos proyectada. Severa náusea y vómito postoperatorio fueron vistos en 2%. Trece por ciento experimentó dolor severo y la presencia de cualquier dolor y/o náusea y vómito postoperatorio fueron predictores de una estadía extendida en la sala de cuidados postanestesia. La demanda promedio de oxígeno fue de 46 minutos (rango, 0 – 300 minutos), lo cual influyó en la hora del egreso hospitalario (media, 88 minutos). Hubo en promedio 2.7 intervenciones de tratamiento (rango, 0 – 11) antes del egreso.
Conclusión: un enfoque basado en evidencia, multimodal del manejo del anestésico/analgésico en colecistectomía laparoscópica es factible y ventajoso en la fase postoperatoria temprana. Dolor y náusea y vómito postoperatorio son predictores de un perfil complicado de recuperación y merecen atención ulterior. Las desaturaciones transitorias de oxígeno posponen el egreso de la unidad de cuidados postoperatorios, pero la significación clínica de este hecho es cuestionable.
BRITISH JOURNAL OF ANAESTHESIA
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Infusión de dexmedetomidine como un suplemento a la anestesia con isoflurano en cirugía vitreorretinal.
Y. Y. S. Lee, S. M. Wong y C. T. Hung.
British Journal of Anaesthesia 2007 98(4):477-483
Información previa: Exploramos la característica simpatolítica del dexmedetomidine, especialmente su papel en la reducción de la presión intraocular, estabilidad hemodinámica y atenuación de la respuesta del extubado.
Método: En esta prueba a doble ciego, aleatoria, controlada, aprobada por el Hospital Ethics Committee (el Comité de Ética del Hospital), se asignaron a 60 pacientes requiriendo cirugía vitreorretinal electiva a dos grupos, recibiendo o placebo o dexmedetomidine. Una dosis de carga de dexmedetomidine de 2.5 µg kg-1 h – 1 (o placebo en el mismo volumen) fue infundida durante 10 minutos inmediatamente antes de la inducción de la anestesia con propofol, seguida por una infusión de dexmedetomidine o de placebo de mantenimiento a 0.4 µg kg–1 h – 1 hasta 30 minutos antes del final de la operación. La anestesia fue mantenida con isoflurano, oxígeno y mezcla de aire. La presión intraocular fue medida antes de la dosis de carga y 1 minuto después de la intubación traqueal. La presión arterial promedio y el ritmo cardíaco durante la carga, la inducción, el mantenimiento, la extubación y el período de recuperación fueron medidos. El grado de tensión en la extubación fue calificado desde 0 hasta 5.
Resultados: El uso de vasopresor/labetalol/atropina y la reducción en la presión intraocular fueron comparables entre los dos grupos. Hubo una variación importante en la presión arterial promedio y en la frecuencia cardiaca con el tiempo dentro del grupo, pero no entre los grupos. El grado medio de tensión fue significativamente más bajo (P = 0.049), y el tiempo para alcanzar la puntuación de Aldrete 10 de fue más corto (P = 0.031) en el grupo de dexmedetomidine.
Conclusión: Dexmedetomidine se puede utilizar sin fluctuación hemodinámica indebida y puede disminuir la respuesta excitadora durante la extubación. La reducción en la presión intraocular con dexmedetomidine fue comparable con placebo.
Comparación aleatoria de dos estrategias antieméticas en pacientes bajo riesgo elevado, sometidos a cirugía ginecológica,de cirugía como casos de un día.
H. White, R. J. Black, M. Jones and G. C. Mar Fan.
British Journal of Anaesthesia 2007 98(4):470-476
Información previa: La náusea y el vómito postoperatorios son una causa importante de morbilidad entre los pacientes requiriendo anestesia general. Sin embargo, la estrategia óptima para la prevención de la náusea postoperatoria y el vómito, sigue siendo confusa. Este estudio comparó dos estrategias profilácticas, como casos de un día, frecuentemente utilizadas en pacientes ginecológicos quirúrgicos bajo riesgo elevado.
Métodos: Condujimos una prueba seleccionada al azar que comparaba el sevoflurano combinado con dolasetron (SD), con anestesia intravenosa total basada en propofol (TIVA) en 126 pacientes bajo riesgo elevado requiriendo cirugía ginecológica como casos de un día. Los puntos finales primarios incluyeron la incidencia y la severidad de náusea o de vómito antes del egreso hospitalario y la incidencia de náusea o de vómito entre el egreso y las 24 h. Para identificar los factores más predictores de una respuesta completa (sin náusea o vómito postoperatorios en todo momento dentro del período de 24 h), fueron adaptados modelos de regresión logística múltiple.
Resultados: Antes del egreso hospitalario, no hubo diferencia importante entre los dos grupos de tratamiento con respecto a las evoluciones de náusea y vómito (P = 0.3). Náusea y vómito postegreso, sin embargo, fueron considerablemente más significativos en los pacientes del grupo de TIVA (náusea, P = 0.004, y vómito, P = 0.03). El tipo de anestésico, ajustado según el peso y la duración de la anestesia estuvo asociado significativamente con respuesta completa (cociente de probabilidades = 2.7, 95% intervalo de confianza = 1.15 a 6.4).
Conclusiones: Aunque la profilaxis TIVA y de dolasetron reduce el índice previsto de náusea y vómito postoperatorio en el período postoperatorio temprano, los efectos antieméticos del propofol son de breve duración. Una droga de actuación más prolongada como el dolasetron puede por lo tanto ser necesaria para prevenir la náusea y el vómito postoperatorios.
CANADIAN JOURNAL OF ANESTHESIA
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El parche transdermal de diclofenac versus la mezcla eutéctica de anestésicos locales para el dolor de la canulación venosa.
Anil Agarwal, MD, Sujeet Gautam, MBBS, Devendra Gupta, MD y Uttam Singh, PhD.
Canadian Journal of Anesthesia 54:196-200 (2007)
Propósito: Comparar la eficacia y los efectos secundarios del parche transdermal de diclofenac con la mezcla eutéctica de crema anestésica local en la atenuación del dolor de la canulación venosa.
Métodos: Se dividieron aleatoriamente en tres grupos de 150 cada uno, a pacientes adultos con clasificación ASA I y II requiriendo cirugía electiva. En el Grupo 1 (control) los pacientes recibieron un parche placebo; Grupo 2 (EMLA) los pacientes recibieron la crema EMLA; Grupo 3 (Diclofenac) los pacientes recibieron un parche transdermal de diclofenac. Los parches fueron aplicados en el sitio venoso propuesto para canulación 60 minutos antes de la canulación y el dolor resultante de una cánula 18G fue determinado en una escala análoga visual (VAS) de diez puntos. El sitio de la canulación fue observado en cuanto a decoloración, eritema, induración y edema hasta por 24 horas.
Resultados: La incidencia de dolor en la canulación venosa fue de 100% en el Grupo de Control, con respecto a 37% y a 48% de los pacientes que experimentaron dolor en los Grupos EMLA (P = 0.001) y de diclofenac (P = 0.001), respectivamente. La severidad del dolor de la canulación venosa [mediana (VAS) con rangos intercuartiles] fue también más alta en el Grupo de control: 6 (3) con respecto a las puntuaciones VAS de 0 (1) y 0 (2) en los Grupos de EMLA (P = 0.001) y los de diclofenac (P = 0.001). La decoloración ocurrió con mayor frecuencia en el grupo de EMLA comparado con los Grupos de diclofenac (P = 0.001 a las seis horas) y los Grupos de placebo (P = 0.001 en seis horas). El eritema, la induración y el edema fueron reducidos en el Grupo de diclofenac comparado con el Grupo EMLA (P = 0.001 para todas las comparaciones) y los Grupos de placebo (P = 0.04 para el edema a las seis horas y P = 0.001 para otras comparaciones).
Conclusión: El parche transdermal de diclofenac y EMLA son igualmente efectivos en la reducción del dolor de la canulación venosa, pero las señales de eritema, induración y edema son menos frecuentemente observadas con el parche transdermal de diclofenac.
Malapráctica médica y anestesiología: revisión de la literatura y papel del testigo experto
Edward Crosby, MD FRCPC.
Canadian Journal of Anesthesia 54:227-241 (2007)
Propósito: Poporcionar una revisión narrativa de la experiencia del médico en el litigio de malapráctica médica aplicada a un caso de anestesiología con énfasis particular en el papel desempeñado por los testigos médicos expertos.
Fuentes: Las investigaciones literarias fueron conducidas desde las publicaciones médicas de lengua inglesa publicadas entre 1996 y 2006 utilizando ambas bases de datos de Medline y Pubmed. Las palabras claves incluyeron: "malapráctica (negligencia) médica"; "litigio por malapráctica (negligencia) médica"; "testigo médico experto"; "responsabilidad del testigo experto"; "sesgo del testigo experto"; “sesgo retrospectivo"; y "sesgo del resultado".
Resultados principales: El daño al paciente resultante del cuidado médico es frecuente pero la mayoría de los pacientes lesionados no demandan. La revisión implícita de los archivos médicos está sesgada en un grado importante por la ocurrencia de lesión severa; el cuidado es más a menudo juzgado de calidad inferior al nivel normal cuando la lesión resultante es severa. El análisis experto de malas ocurrencias médicas está influenciado por ambos, percepción tardía y sesgo del resultado. La compensación para aquellos que llegan a una demanda está influenciada por la severidad de la lesión y el grado de la inhabilitación. La actividad de expertos no está frecuentemente sujeta a la revisión por sus pares, los grupos profesionales o las autoridades licenciadas.
Conclusiones: El proceso legal para resolver las demandas de pacientes contra médicos está bien delineado y es transparente; sus características operacionales son complejas y prejuiciadas por los resultados severos. El sesgo es penetrante en el análisis de las ocurrencias médicas y puede dar lugar a hallazgos que son injustos en contra de los proporcionadores de cuidados.
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Simplemente Centro de Cirugía Ambulatoria: cómo formular la pregunta.
Coben CE, Koonsman GS.
Informed Healthcare Media, Dallas, USA. chad@informedllc.com
Healthc Financ Manage. 2007 Apr;61(4):88-92.
Cuando un hospital está considerando si expandirse o transformar su enfoque al negocio de la cirugía del paciente ambulatorio, sus informes financieros internos y operatorios pueden ayudar a clarificar las tendencias y a proporcionar el discernimiento dentro del funcionamiento del negocio existente en un cierto plazo de tiempo. Los datos de los puntos de referencia pueden permitir que un hospital compare su funcionamiento estimado para un centro de cirugía ambulatoria propuesto con el funcionamiento real de instalaciones existentes comparables. Los líderes financieros necesitan poder combinar datos internos y externos en una forma favorable para ayudar a determinar si continuar moviéndose hacia adelante con los planes para desarrollar el Centro de Cirugía Ambulatoria.
Mejorando las eficiencias en la práctica GI del centro de cirugía ambulatoria endoscópica.
Overholt BF. Gastrointestinal Associates, PC, Knoxville, TN 37950-9002, USA.
bfoverholt@gihealthcare.com
J Clin Gastroenterol. 2007 Apr;41(4):352-5.
La práctica de la gastroenterología está experimentando cambios generalizados que exigen mejoras en la eficiencia y efectividad dentro de la práctica y en los centros de endoscopia ambulatoria. Este artículo discute los principios centrales de la práctica y de la función del centro de cirugía ambulatoria endoscópica y de la gerencia que conducen a mejoras en la oferta de cuidados eficientes y de calidad.
Manejo del perioperatorio del paciente diabético.
Bergman SA., Professor, Department of Oral Maxillofacial Surgery, Baltimore College of Dental Surgery, University of Maryland, Baltimore, MD.
Oral Surg Oral Med Oral Pathol Oral Radiol Endod. 2007 Mar 20;
La diabetes mellitus es un problema significativo de salud pública global y una fuente importante de morbilidad y mortalidad en el mundo actual. La diabetes mellitus del tipo 2 es la forma predominante de diabetes en todo el mundo y representa aproximadamente 90% de todos los casos. Hay una epidemia de diabetes mellitus del tipo 2 en el mundo actual en los países desarrollados y en los que están en vías de desarrollo. Globalmente, se espera que el número de personas con diabetes aumente de los actuales 150 millones a 220 millones en el año 2010 y a 300 millones para el año 2025. Además, ha habido un aumento alarmante en la incidencia de diabetes del tipo 2 en niños y adolescentes. Es por lo tanto cada vez más probable que los pacientes diabéticos acudan para tratamiento quirúrgico dental y maxilofacial oral en el consultorio y en el ambiente clínico de cirugía ambulatoria. La tensión quirúrgica produce a menudo hiperglicemia en el período perioperatorio. Se ha demostrado que la hiperglicemia causa un aumento significativo en la morbilidad y mortalidad perioperatoria. Es el consenso general que el control glicémico estricto es beneficioso y se debe lograr para los pacientes diabéticos en el período perioperatorio. Se presentan protocolos de manejo preoperatorio, intraoperatorio y postoperatorio para el control perioperatorio glicémico mejorado de los diabéticos del tipo 1 y del tipo 2.
Seguridad del paciente en el ambiente basado en el consultorio.
Horton JB, Reece EM, Broughton G 2nd, Janis JE, Thornton JF, Rohrich RJ.
Department of Plastic Surgery, University of Texas Southwestern Medical Center, Dallas, Texas, USA.
Plast Reconstr Surg. 2006 Apr;117(4):61e-80e.
Comentario en:
Plast Reconstr Surg. 2007 Mar;119(3):1128-9; respuesta del autor 1129.
Objetivos de aprendizaje: Después de estudiar este artículo, el participante debe estar capacitado para: 1. Discernir la importancia de la capacidad administrativa del consultorio médico. 2. Reconocer la necesidad de un sistema para la valoración de la calidad. 3. Determinar qué procedimientos son seguros en el ambiente basado en el consultorio. 4. Conocer los pasos básicos para evaluar correctamente a los pacientes de cirugía plástica basada en el consultorio.
Información previa: Por lo menos 44.000 americanos mueren anualmente como resultado de errores médicos prevenibles. Los errores médicos son la octava causa principal de muerte en los Estados Unidos, con un costo de entre $54,6 mil millones y $79 mil millones, o 6 por ciento del total anual de los gastos nacionales del cuidado médico. Los procedimientos basados en el consultorio abarcan un aumento de diez veces el riesgo de lesión seria o muerte con respecto a la instalación quirúrgica ambulatoria.
Métodos: Este artículo revisa la literatura en asuntos relacionados con la seguridad basada en el consultorio del paciente. Este artículo pone énfasis especial en las declaraciones y consultas publicadas por la American Society of Plastic Surgeons' junto con Task Force on Patient Safety in Office-Based Settings (Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos junto con la Fuerza de Trabajo para la Seguridad del Paciente en Ambientes Basados en el Consultorio). Este artículo ejerce presión en áreas de preocupación para el aumento de la seguridad del paciente, tales como profilaxis de la trombosis venosa profunda y cirugía de liposucción.
Resultados: El artículo divide la seguridad del paciente en la ejecución del cuidado médico en tres amplias categorías. Primera, la seguridad del paciente comienza con énfasis en el nivel administrativo. El médico o los directivos que dirigen independientemente deben desarrollar un sistema de valoración de la calidad que funcione para minimizar los errores prevenibles e informar los resultados y errores. En segundo lugar, los aspectos clínicos de la seguridad del paciente requieren que el médico evalúe si el procedimiento(s) y el paciente son apropiados para el ambiente del consultorio. Finalmente, este artículo proporciona atención especial a la liposucción, el procedimiento de cirugía plástica más frecuentemente basado en el consultorio.
Conclusiones: La seguridad del paciente debe ser la prioridad más alta de cada médico, según lo reflejado en el Juramento Hipocrático: primum non nocere ("primero, no ocasione ningún daño"). En el ambiente del consultorio de la oficina, esta prioridad requiere énfasis administrativo y clínico. El médico que proporciona el toque curativo del cuidado de calidad, debe siempre tener la seguridad del paciente como la primera prioridad.
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