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Volumen 5, Número 11
CONVERSACIONES SAMBA - Página 3
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Abril del 2006

ANESTHESIA AND ANALGESIA - VOLVER ARRIBA

Los bloqueos paravertebrales en lugar de la anestesia general, proporcionan recuperación superior del mismo día en los pacientes sujetos a reparación de una hernia inguinal.
Admir Hadzic, MD, PhD, Beklen Kerimoglu, MD, Dan Loreio, MD, Pelin Emine Karaca, MD, Richard E. Claudio, BS, Marina Yufa, MD, Ray Wedderburn, MD, Alan C. Santos, MD, MPH y Daniel M. Thys, MD.
Anesth Analg 2006;102:1076-1081

La herniorrafia inguinal se realiza comúnmente sobre la base de paciente ambulatorio bajo bloqueo neural o anestesia local o general.  Nuestra hipótesis es que el uso de los bloqueos paravertebrales (PVB) como única técnica anestésica se traducirá en un menor tiempo para el egreso hospitalario y en una mejor recuperación del mismo día, en comparación a la anestesia general “fast-track”.  Se asignaron aleatoriamente cincuenta pacientes a recibir bloqueos PVB o anestesia general bajo protocolos estandardizados (PVB = 0.75% ropivacaína, seguidos por sedación con propofol;  anestesia general = dolasetron 12.5 mg, inducción de propofol, rocuronium, intubación endotraqueal; desflurano; bupivacaína 0.25% para el bloqueo de campo).  Se recolectaron los datos sobre la elegibilidad para su paso por la unidad de cuidados postanestesia, el tiempo de dolor postoperatorio, la deambulación, el egreso hospitalario y la incidencia de eventos adversos.  En el grupo PVB más pacientes (71%), se ajustaron a los criterios para el paso hacia la unidad de cuidados postanestésicos comparado con los pacientes en el grupo de anestesia general (8%;  P  < 0.001).
Solamente 3 (13%) de los pacientes en el grupo de PVB solicitaron tratamiento para el dolor mientras estuvieron en el hospital, comparado con 12 pacientes (50%) en el grupo de anestesia general, a pesar de la infiltración con anestésico local (P  = 0.005).  Los pacientes en el grupo de PVB fueron capaces de deambular más temprano (102 ± 55 minutos) que los pacientes en el grupo de anestesia general (213 + 108 minutos;  P  < 0.001).  El tiempo para el egreso hospitalario y el regreso a casa fueron más cortos para los pacientes en el grupo PVB (156 ± 60 y 253 + 37 minutos) comparado con los del grupo de anestesia general (203 ± 91 y 218 + 93 minutos) (P  < 0.001). Los eventos adversos (por ejemplo, náusea, vómito, dolor de garganta) y dolor requiriendo tratamiento en las primeras 24 horas ocurrió con menos frecuencia en los pacientes que habían recibido PVB que en los que habían recibido anestesia general.  En los pacientes ambulatorios que requirieron herniorrafia inguinal, el PVB significó un menor tiempo para el egreso hospitalario y estuvo asociado con más pocos eventos adversos y mejor analgesia antes del egreso hospitalario que la anestesia general.


Bloqueo peribulbar preoperatorio en pacientes que requieren cirugía por desprendimiento de retina bajo anestesia general:  estudio aleatorio doble ciego.
Jérôme Morel, MD, Jean Pascal, MD, David Charier, MD, Véronique De Pasquale, MD, Philippe Gain, MD, PhD, Christian Auboyer, MD y Serge Molliex, MD, PhD.
Anesth Analg 2006;102:1082-1087

La cirugía por desprendimiento de retina se asocia con frecuencia a dolor y significativa emesis postoperatoria en los adultos.  En este estudio seleccionado al azar, doble ciego, controlado intentamos demostrar que el bloqueo peribulbar (PB) de ropivacaína 1% conjuntamente con la anestesia general mejora las condiciones operatorias y la analgesia postoperatoria, comparado a la anestesia general o combinada con inyección salina normal subcutánea en el párpado inferior.
Se incluyeron a treinta y un pacientes en cada grupo.  La anestesia fue realizada con una infusión controlada tomada como referencia de propofol e infusión continua de remifentanil ajustadas para mantener los valores del índice bispectral entre 40 y 50.  La analgesia postoperatoria incluyó la infusión IV de una dosis fija de proparacetamol y la inyección IV de nefopam vía un dispositivo de analgesia controlado por el paciente.  Tramadol fue infundido IV como una medicación de rescate.  Los datos demográficos resultaron comparables entre los grupos y los valores del índice bispectral fueron mantenidos en la meta tomada como referencia.
En el grupo PB, pocos pacientes presentaron un reflejo oculocardiaco (6 versus 17;  P  < 0.01);  el sangramiento interfiriendo con el campo quirúrgico fue reducido (1 versus 11 pacientes;  P  < 0.01);  el tiempo promedio a la primera solicitud de nefopam fue más largo (148 ± 99 versus 46 ± 58 minutos;  P  < 0.01);  el consumo promedio de nefopam estuvo disminuido durante las primeras 6 h después de la extubación traqueal (18.9 ± 13.9 versus 28.5 ± 14.7 mg; P  < 0.05);  las puntuaciones  postoperatorias inmediatas del dolor fueron más bajas;  y pocos pacientes requirieron la medicación de rescate (5 versus 23;  P  < 0.01). Los dos grupos fueron similares con respecto a la incidencia de la náusea y del vómito postoperatoria.  En general, el bloqueo PB combinado con anestesia general mejoró las condiciones operatorias y la analgesia postoperatoria en la cirugía por desprendimiento de retina. 


ANESTHESIOLOGY - VOLVER ARRIBA

Seguridad y eficacia de los inhibidores de la ciclooxigenasa-2 parecoxib y valdecoxib después de cirugía no cardiaca
Anesthesiology. 104(3):518-526, March 2006.
Nussmeier, Nancy A. M.D. ; Whelton, Andrew A. M.D., F.A.C.P. ; Brown, Mark T. M.D. ; Joshi, Girish P. M.D. ; Langford, Richard M. F.R.C.A. ; Singla, Neil K. M.D.; Boye, Mark E. M.P.H., Ph.D. ; Verburg, Kenneth M. Ph.D.
Anesthesiology. 104(3):518-526, March 2006

Información previa: Se ha informado que valdecoxib y su prodroga intravenosa parecoxib, aumentan el riesgo tromboembólico después de derivación aortocoronaria.  Los autores condujeron un estudio aleatorio para examinar su seguridad y eficacia analgésica en pacientes que se recuperaban de procedimientos quirúrgicos mayores no cardiacos. 
Métodos: El estudio fue aleatorio y doble ciego, con 10 días de tratamiento y 30 días de seguimiento.  Los pacientes (n = 1.062) recibieron parecoxib parenteral durante 3 días y valdecoxib oral durante el resto del período de tratamiento o medicamentos de placebo durante toda su duración.  La frecuencia de los eventos adversos predefinidos adjudicados a la postaleatorización, incluyendo tromboembolismo cardiovascular, disfunción renal, ulceración gastroduodenal y complicaciones en la cicatrización de la herida, fue determinada en cada grupo.  Los puntos finales secundarios de eficacia incluyeron las clasificaciones de dolor en los pacientes, el consumo de analgésicos opioides (registrado como equivalentes de la morfina) y los informes de los efectos adversos relacionados con opioides. 
Resultados: Los eventos adversos predefinidos adjudicados tuvieron frecuencias similares entre los pacientes que recibieron parecoxib y valdecoxib (2.7%) y los pacientes de placebo (3.2%) (P = 0.58), incluyendo los eventos tromboembólicos cardiovasculares (1.0% en cada grupo;  P = 1.0).  Los pacientes de placebo consumieron más equivalentes de morfina (66.2 +/- 92.4 mg) que los pacientes que recibían parecoxib y valdecoxib (43.2 +/- 65.7) (P < 0.001).  Los pacientes de placebo tuvieron puntuaciones promedio de dolor más elevadas en cada uno de los días 2 al 10 del estudio (P < 0.01) y presentaron más síntomas de malestar relacionados con los opioides en los días 2 a 6 (P < 0.01). 
Conclusiones: Parecoxib y valdecoxib son terapias adjuntas útiles a los opioides para el tratamiento del dolor postoperatorio en los pacientes quirúrgicos no cardiacos.  Se requerirán estudios adicionales para determinar el perfil de seguridad del parecoxib y el valdecoxib administrados a los pacientes con enfermedad aterosclerótica conocida después de cirugía no cardiaca. 


La variabilidad del ritmo cardiaco predice hipotensión severa después de anestesia espinal  
Anesthesiology. 104(3):537-545, March 2006.
Hanss, Robert M.D.; Bein, Berthold M.D.; Weseloh, Hendrik M.S.; Bauer, Martin M.D.; Cavus, Erol M.D.; Steinfath, Markus M.D.; Scholz, Jens M.D.; Tonner, Peter H. M.D.
Anesthesiology. 104(3):537-545, March 2006

Información previa: La hipotensión causada por la vasodilatación después de anestesia espinal puede resultar  perjudicial.  La variabilidad del ritmo cardíaco, una medida indirecta de control autonómico, permite predecir hipotensión. 
Métodos: Se estudiaron  cien pacientes.  Retrospectivamente, la variabilidad del ritmo cardíaco fue analizada en 30 pacientes, clasificados según la presión arterial sistólica más baja después de anestesia espinal.  Setenta pacientes fueron estudiados prospectivamente, asignados a uno de dos grupos por su relación de frecuencia alta/baja antes de la anestesia espinal.  Fueron probadas la sensibilidad y la especificidad de la frecuencia baja/alta, para la predicción de la disminución de la presión arterial sistólica superior a 20% de la línea de base. 
Resultados: El análisis retrospectivo demostró diferencias de frecuencia baja/alta dependiendo del grado de hipotensión después de la anestesia espinal.  Análisis prospectivos demostraron diferencias significativas de la presión arterial sistólica después de la anestesia espinal dependiendo de la frecuencia baja/alta en la línea de base (promedio +/- DE):  relación de frecuencia baja/alta, menor (1.3 +/- 0.7) = > presión arterial sistólica:  91 +/- 8% de la línea de base versus relación de frecuencia baja/alta mayor (5.5 +/- 2.4) = > presión arterial sistólica:  66 +/- 10% de la línea de base (P < 0.05).  La relación de la frecuencia baja/alta basal así como la frecuencia alta y la disminución proporcional de la presión arterial sistólica después de anestesia espinal se correlacionó significativamente, en contraste con los parámetros hemodinámicos de la línea de base del ritmo cardiaco y la presión arterial sistólica.  Un análisis característico de curva del operador receptor demostró una sensibilidad y una especificidad de relación de la frecuencia baja/alta > 2.5 de 85% para predecir la disminución de presión arterial sistólica mayor del 20% en la línea de base después de anestesia espinal.
Conclusiones: El análisis de la variabilidad del ritmo cardiaco antes de la anestesia espinal permite predecir hipotensión después de anestesia espinal con alta sensibilidad y especificidad.  La relación de frecuencia baja/alta puede ser una herramienta para detectar a los pacientes con alto riesgo de hipotensión debido a la anestesia espinal.  Esto indica que el valor predictivo de la relación de frecuencia baja/alta es superior a los predictores establecidos. 


Hiperalgesia inducida por los opioides:  revisión sistemática cualitativa
Angst, Martin S. M.D. ; Clark, J David M.D., Ph.D.
Anesthesiology. 104(3):570-587, March 2006

Los opioides son la piedra angular de la terapia en el tratamiento del dolor de moderado a severo.  Aunque las preocupaciones comunes con respecto al uso de los opioides incluyen su potencial de efectos secundarios perjudiciales, se dependencia física y su adicción, la evidencia acumulada sugiere que los opioides pueden causar otro problema adicional, a menudo referido como hiperalgia inducida por opioides.  Algo paradójico, la terapia con opioides que tiene como objetivo aliviar el dolor puede hacer a los pacientes más sensibles al mismo y potencialmente agravar el dolor preexistente.  Esta revisión proporciona un amplio resumen de la investigación básica y clínica referente a la hiperalgesia inducida por opioides, sugiere un marco para la organización de la información pertinente, delinea el status quo de nuestro conocimiento, identifica las implicaciones clínicas potenciales y discute las futuras direcciones de la investigación.


ACTA ANAESTHESIOLOGICA SCANDINAVICA - VOLVER ARRIBA

La influencia del tiempo y de la fase lunar en la náusea y el vómito postoperatorio
M. Kredel, C. Goepfert, D. Bassi, N. Roewer y C. C. Apfel.
Volume 50 Page 488  - April 2006

Información previa: Se cree y se ha reportado previamente que la náusea y el vómito postoperatorio son influenciados por el tiempo y las fases lunares.  Por lo tanto determinamos los efectos de los patrones del tiempo, específicos y generales así como la fase lunar sobre la náusea y el vómito postoperatorio en los adultos que recibieron anestesia balanceada por inhalación. 
Métodos: La incidencia de náusea y vómito postoperatorio fue evaluada prospectivamente en 1.801 pacientes sometidos a procedimientos quirúrgicos electivos, urológicos y de cabeza y cuello.  La temperatura del aire, la presión barométrica, la humedad relativa y la situación general del tiempo fueron obtenidas del Instituto Nacional del Clima en Alemania en los días de cirugía.  Las categorías correspondientes de temperatura, presión, humedad relativa y sus cambios cotidianos, la situación general del tiempo y la fase lunar fueron utilizadas para agrupar los datos del paciente.  Las diferencias entre la proporción de pacientes que presentaron náusea y vómito postoperatorio y la proporción predicha para presentar náusea y vómito postoperatorio según su riesgo calculado, fueron determinadas para cada categoría.  Además, se aplicaron pruebas bivariadas y multivariadas. 
Resultados: Durante las 24 h después de la anestesia, náusea y vómito postoperatorio ocurrieron en 555 de los pacientes (31%).  No hubo correlación entre las condiciones atmosféricas y la ocurrencia de náusea y vómito postoperatorio o entre la fase de la luna y de la ocurrencia de náusea y vómito postoperatorio.  Aún cuando se corrigió para el riesgo de los pacientes y otros factores potencialmente distorsionadores en el análisis de regresión logística multivariada, ningún impacto estadísticamente significativo de los factores hipotéticos pudo ser detectado.
Conclusión: Estos datos sugieren que ni el clima ni las fases de la luna tienen algún efecto clínicamente relevante en la incidencia de náusea y vómito postoperatorio después de anestesia general. 


La adición de clonidina prolonga la duración de la analgesia caudal
T. S. Yildiz, F. Korkmaz, M. Solak y K. Toker.
Volume 50 Page 501  - April 2006

Información previa: En este estudio, usando un diseño de rango de dosis, examinamos los efectos de la clonidina con 0.125% bupivacaína, sobre la duración de la analgesia postoperatoria en la anestesia caudal en niños. 
Métodos: Condujimos un estudio controlado y prospectivo de clonidina en anestesia caudal en 60 niños, con edades comprendidas entre 1 y 10 años, que requirieron reparación electiva de hernia inguinal.  La inducción y el mantenimiento de la anestesia fueron realizados por inhalación de sevoflurano y de óxido nitroso.  Los niños fueron seleccionados al azar en modalidad de doble ciego, a cuatro grupos y se les administró un anestésico caudal con 0.125% bupivacaína isobárica simple (1 ml/kg) o bupivacaína más 1, 1,5 o 2 µg/kg de clonidina.  La presión arterial y el ritmo cardiaco fueron registrados peri-operatoriamente.  La analgesia fue evaluada mediante la escala modificada del dolor del Childrens’ Hospital of Eastern Ontario (mCHEOPS) o por una escala análoga visual.  Paracetamol fue administrado cuando la puntuación de mCHEOPS fue mayor de cinco o cuando la puntuación de la escala análoga visual fue mayor de 30 mm.  La supervisión de las puntuaciones para el dolor, los cambios hemodinámicos, la náusea y el vómito postoperatorio fue realizada por enfermeras desconocedoras de la asignación del estudio. 
Resultados: La duración de la analgesia fue encontrada significativamente más prolongada en el grupo administrado con bupivacaína más 2 µg/kg de clonidina (mediana, 650 minutos; rango, 300 –900 minutos).  En ningún paciente se registró hipotensión y bradicardia, depresión respiratoria postoperatoria o bloqueo motor. 
Conclusiones:
La adición de clonidina a 0.125% de bupivacaína prolonga la duración de la analgesia postoperatoria sin ningún efecto secundario respiratorio o hemodinámico.


BRITISH JOURNAL OF ANAESTHESIA - VOLVER ARRIBA

Desplazamiento de la punta del tubo traqueal en niños durante el movimiento de la cabeza o del cuello — determinación radiológica
M. Weiss, W. Knirsch, O. Kretschmar, A. Dullenkopf, M. Tomaske, C. Balmer, K. Stutz, A. C. Gerber y F. Berger.
British Journal of Anaesthesia 2006 96(4):486-491

Información previa: Los objetivos de este estudio fueron determinar el desplazamiento máximo de la punta del tubo traqueal durante el movimiento de la cabeza o del cuello en niños, y evaluar la conveniencia de las marcas de la profundidad de la intubación en el tubo endotraqueal pediátrico Microcuff con respecto al riesgo del extubación inadvertida e intubación endobronquial. 
Métodos: Estudiamos niños, con edades comprendidas desde el nacimiento hasta la adolescencia, pasando por cateterización cardiaca.  Las traqueas de los pacientes fueron intubadas oralmente y los tubos traqueales colocados con la marca de la profundidad de la intubación en el nivel de las cuerdas vocales.  Las distancias de la punta del tubo traqueal a la carina fueron fluoroscópicamente determinadas con el paciente en posición supina y la cabeza-cuello en flexión 30°, posición neutral 0° y extensión 30°. 
Resultados:
Cien niños con edades entre 0.02 y 16.4 años (mediana 5.1 años) fueron estudiados.  Máximos desplazamientos de la punta del tubo traqueal después de 30 grados de extensión de la cabeza y el cuello y 30 grados de flexión demostró una relación linear a la edad [movimiento ascendente máximo del tubo (mm) = 0.71 x edad (años) + 9.9 (R2=0.893);  movimiento hacia abajo máximo del tubo (mm) = 0.83 x edad (años) + 9.3 (R2 = 0.949)].  Desplazamiento máximo de la punta del tubo traqueal hacia abajo debido a que la flexión de la cabeza o el cuello fue más pronunciada que el desplazamiento hacia arriba debido a la extensión de la cabeza o el cuello. 
Conclusiones: Las marcas de la profundidad de intubación fueron apropiadas para evitar la extubación traqueal inadvertida y la intubación endobronquial durante el movimiento de la cabeza o el cuello en todos los pacientes.  Sin embargo, durante la extensión de la cabeza o el cuello el manguito del tubo traqueal puede colocarse en la región subglótica y debe ser reajustado cuando el paciente permanece en esta posición por un tiempo más prolongado. 


Evaluación del CTrachTM — un LMA para intubar con sistema de fibraóptica integrado
A. Timmermann, S. Russo y B. M. Graf.
British Journal of Anaesthesia 2006 96(4):516-521

Información previa: La máscara laríngea CTrachTM (CTrach) es una variante de la máscara laríngea para intubación.  Proporciona visualización de la laringe durante la intubación y está diseñada para aumentar los índices de éxito de la ventilación y de la intubación traqueal. 
Métodos: Se estudiaron a sesenta pacientes sanos anestesiados y paralizados con las vías aéreas normales.  Los índices de éxito de ventilación y de intubación utilizando CTrachTM fueron determinados.  La puntuación de la vista de la laringe estuvo dentro del rango del grado I (vista completa de los aritenoides y de la glotis), II (los aritenoides y la glotis parcialmente visibles), III (la vista de los aritenoides, de la glotis o de la epiglotis borrosa, o vista clara con solamente la epiglotis visible) IV (ninguna parte de la laringe identificable).  Maniobras de ajuste fueron emprendidas para mejorar la visión de la laringe en los grados II o peor.
Resultados: La inserción y la ventilación con CTrach fueron posibles en todos los pacientes.  La visión inicial fue anotada como grado I en 22 (36.7%), grado II en 14 (23.3%), grado III en 7 (11.7%) y grado IV en 17 (28.3%) pacientes.  Maniobras de ajuste se realizaron  en 38 pacientes con grado II y peor (63.3%), dando como resultado visualizaciones mejoradas del grado I en 33 (55.0%), grado II en 18 (30.0%), del grado III en 4 (6.7%) y grado IV en 5 (8.3%) pacientes.  La intubación traqueal fue exitosa en 58 (96.6%) pacientes en el primer intento y en uno en el segundo.  La intubación traqueal falló una vez. 
Conclusiones:
En 60 pacientes con las vías aéreas normales, el CTrach fue utilizado con éxito para la ventilación, con intubación traqueal exitosa en 59 pacientes.  La intubación traqueal puede ser exitosa a pesar de las visualizaciones  grado III o IV.


CANADIAN JOURNAL OF ANESTHESIA - VOLVER ARRIBA

La gabapentina preventiva reduce el dolor postoperatorio y la demanda opioidea después de cirugía de la tiroides
Hussain Al-Mujadi, FRCA, Abdul Rahman A-Refai, FRCPC, Mario Gueorguiev Katzarov, MD, Najat Abbas Dehrab, MD, Yatindra Kumar Batra, MD MNAMS y Abdul Rahim Al-Qattan, MD PhD.
Canadian Journal of Anesthesia 53:268-273 (2006)

Propósito: Se conoce que la gabapentina posee características antihiperalgésicas y propiedades antialodínicas.  Recientemente, los informes han indicado que la gabapentinaa puede tener un lugar en el tratamiento del dolor postoperatorio.  En este estudio, intentamos determinar si el uso prentivo de gabapentina redujo el dolor postoperatorio y la demanda de morfina después de tiroidectomía. 
Métodos: En este estudio clínico prospectivo, aleatorio, doble ciego administramos gabapentina 1200 mg o placebo dos horas antes de la inducción de la anestesia a los pacientes que requirieran tiroidectomía electiva.  El dolor post-tiroidectomía fue determinado en una escala análoga visual en descanso y durante la deglución, en las primeras 24 horas del postoperatorio.  Todos los pacientes recibieron morfina 3 mg iv cada cinco minutos hasta que las puntuaciones en la escala análoga visual fueron 4 o menos en descanso, y 6 o menos al deglutir.  El consumo total de morfina para cada paciente fue registrado desde cero hasta 24 horas del postoperatorio. 
Resultados: Treinta y siete pacientes en el grupo de gabapentina y 35 pacientes en el grupo de placebo terminaron el estudio.  En general, las puntuaciones de dolor en descanso y durante la deglución en el grupo de gabapentina fueron significativamente más bajas en comparación con el grupo de placebo.  El consumo postoperatorio total de morfina en el grupo de gabapentina fue 15.2 ± 7.6 mg (promedio ± DE) versus 29.5 ± 9.9 mg en el grupo de placebo (P  < 0.001).  No se observó ninguna diferencia significativa en los efectos secundarios entre los grupos. 
Conclusiones: La gabapentina preoperatoria disminuyó las puntuaciones de dolor y el consumo postoperatorio de morfina en los pacientes después de cirugía de la tiroides.


Cuidado perioperatorio de los pacientes con apnea obstructiva del sueño – encuesta de los anestesiólogos canadienses
Kim Turner, MD MSc, Elizabeth VanDenKerkhof, DRPH, Miu Lam, PhD y William Mackillop, MB CHB.
Canadian Journal of Anesthesia 53:299-304 (2006)

Propósito: Actualmente, no hay pautas y la evidencia es escasa para guiar la toma de decisiones de los anestesiólogos en el cuidado perioperatorio de los pacientes con apnea obstructiva del sueño.  El propósito de este estudio fue examinar el cuidado perioperatorio proporcionado actualmente y obtener opiniones de los anestesiólogos con respecto a pautas basadas en evidencia/consenso para asistirles en la prestación del cuidado a los pacientes con apnea obstructiva del sueño.
Métodos: A los anestesiólogos canadienses les fue enviado un cuestionario postal para examinar sus opiniones y el cuidado perioperatorio de los pacientes con apnea obstructiva del sueño.  A los encuestados se les solicitó indicar la supervisión postoperatoria que más probablemente seleccionarían para dos escenarios clínicos, representando la administración de un anestésico general y o regional, que fue alterado para reflejar: tratamiento de la apnea obstructiva del sueño;  uso de los opioides postoperatorios;  presencia de obesidad mórbida;  y severidad creciente de la apnea obstructiva del sueño. 
Resultados: La encuesta tuvo un índice de respuesta del 70% (746/1.063).  Sesenta y siete por ciento de los que respondieron proporcionaron cuidado perioperatorio para uno a cinco pacientes de apnea obstructiva del sueño por mes, y el 72% contestó no tener políticas departamentales para el cuidado de los pacientes con apnea obstructiva del sueño.  Noventa y dos por ciento respondió preguntando en el preoperatorio a los pacientes acerca de la apnea obstructiva del sueño.  Hubo 75% de acuerdo entre los encuestados que respondieron en dos de las cinco alteraciones del escenario de caso de anestesia general y ninguna de las alteraciones del escenario de caso de anestesia regional.  Ochenta y dos por ciento respondieron que algunas pautas les ayudarían en el cuidado de los pacientes con apnea obstructiva del sueño.  
Conclusión: Este estudio demuestra una variación entre los anestesiólogos en su supervisión postoperatoria de los pacientes con apnea obstructiva del sueño.  La mayoría encuestada no tiene políticas departamentales y creyó que unas guías o pautas le ayudaría a proporcionar el cuidado a los pacientes con apnea obstructiva del sueño.


PUB MED -
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Tiroidectomía utilizando anestesia general convencional o local supervisada:  análisis de cirugía ambulatoria, evolución y costo en 1.194 casos consecutivos
Spanknebel K, Chabot JA, Digiorgi M, Cheung K, Curty J, Allendorf J, Logerfo P.
World J Surg. 2006 Mar 13 Patient Education and Counseling 59 (2005) 117-125 ;

Información previa: Se efectúa una apreciación crítica de seguridad, posibilidad e impacto económico de los procedimientos de la tiroidectomía utilizando anestesia local o general.
Métodos: Pacientes consecutivos que experimentaban procedimientos de tiroidectomía fueron seleccionados de una base de datos prospectiva desde enero de 1996 a junio de 2003 de la práctica de un cirujano único en un centro terciario.  Los análisis estadísticos determinaron las diferencias entre los grupos en las características de los pacientes, evoluciones, datos operatorios y tiempo de la permanencia.   Una cohorte de pacientes consecutivos tratados en 2002 – 2003 por todos los cirujanos endocrinos en la institución fue seleccionada para el análisis de los costos.
Resultados: Un total de 1.194 pacientes experimentaron tiroidectomía, la mayoría utilizando anestesia local (n = 939) y cirugía ambulatoria (65%).  Género femenino (76%), índice de masa corporal >/=30 kg/m(2) (29%), edad media (49 años) y diagnóstico de cáncer (45%) fueron similares entre los grupos.  El alcance de tiroidectomía (59% total) y paratiroidectomía concomitante (13%) fueron ejecutados similarmente.  La anestesia general fue más frecuentemente utilizada para los pacientes con comorbilidades [15% versus 10%, Anesthesia Society of America (ASA) >/=3; P < 0.001], bocio sintomático (13% versus 7%;  P = 0.004), casos reoperatorios (10% versus 6%; P = 0.01) y procedimientos de linfadenectomía concomitantes (15% versus 3%; P< 0.001).  La anestesia general estuvo asociada con un incremento significativo en el tiempo de permanencia >/= 24 horas (17% versus 4%) u observación nocturna  (49% versus 14%), P<0.001.  La utilización del quirófano estuvo significativamente asociada con el tipo de anestesia (180 minutos versus 120 minutos, anestesia general versus anestesia local, P< .001) e impactado a un menor grado por el tiempo operatorio del cirujano (89 minutos versus 76 minutos, anestesia general versus anestesia local; P = .089)  Los índices de morbilidad general fueron similares entre los grupos (anestesia general 5.8% versus anestesia local 3.2%).  El costo total real por caso para anestesia general fue 48% más alto que para anestesia local y 30% más alto que el costo total real para todos los procedimientos (P = 0.006),  con el promedio estimado influenciado por el peso combinado de muchos  más casos de anestesia local (n = 217 versus 85).
Conclusión: Estos datos de un grupo importante no seleccionado de pacientes con tiroidectomía sugieren resultados de anestesia local en evoluciones similares e índices de morbilidad con anestesia general.  Es probable que los costos asociados a la  anestesia local sean más bajos.

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© SOCIETY FOR AMBULATORY ANESTHESIA
520 N. Northwest Highway Park Ridge, Illinois 60068-2573
Tel: (847) 825-5586 Fax: (847) 825-5658
E-mail: samba@asahq.org